viernes 30 sep 2022
Fútbol de Verano

La Justicia apunta a Newell's, tras los desmanes ante Central

La jueza Alejandra Rodenas quiere saber por qué el club del Parque estuvo abierto; No hay filmaciones de los incidentes porque se adujo que saltó un disyuntor.

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Por Sección Andino Sports 22 de enero de 2013 - 07:04
La pelota pasa de un campo a otro como si fuera una granada a punto de explotar en las manos de los Tres Chiflados. Lástima que esta historia no tiene nada de humor. Todo lo contrario.

La batalla del clásico la juegan todos, pero siguen ganando el despropósito y la locura. Todos pierden, y también está claro que algunos mienten. O para no ser tan taxativos y evitar susceptibilidades, moneda corriente por estas horas, algunos esconden toda la verdad.

El gobierno provincial, la policía, los dirigentes de los clubes, los hinchas siguen contando sus versiones, pero pocas cosas se clarifican. Chicanas públicas, acusaciones cruzadas, culpas externas.

Rosario vivió la jornada más negra del clásico en muchos años. Nueve episodios de violencia y atentados en la semana previa no sirvieron para advertir sobre la gravedad de la situación. Pensar que el clásico podría jugarse en condiciones normales no cabía en la realidad. ¿Alguien podría imaginar qué hubiera pasado con el ómnibus que trasladaba al plantel de Newell's al estadio canalla?

Es saludable, por ejemplo, que la jueza Alejandra Rodenas se ocupe de la crisis, y pregunte, con buen tino, cómo fue que el club del parque Independencia estuvo abierto el domingo. Quizá sea una reparación por no haberse preguntado durante 14 años por qué estuvo cerrado cuando gobernaba Eduardo López. "¿Por qué estaba abierto el estadio de Newell's si no se iba a jugar el partido allí? Ustedes me dirán: «Había actividades sociales, recreativas...» Se podrían haber evitado, y eso también va a ser motivo de investigación", cuestionó en TN la magistrada, que tiene a su cargo la causa de los incidentes. La jueza Rodenas también habló sobre las cámaras de seguridad del Coloso Marcelo Bielsa, que no funcionaron durante los incidentes: "Las cámaras se manejan por un tablero que se encuentra en el interior del estadio. El disyuntor de ese tablero, sugestivamente, saltó al momento en que debería haber tomado esas imágenes", relató la jueza. La Empresa Provincial de la Energía (EPE) aclaró que no hubo corte eléctrico al momento del encontronazo entre los barras de Newell's y los efectivos policiales.

El día después de la suspensión entregó explicaciones (y dardos) de unos contra otros. El ministro de seguridad provincial, Raúl Lamberto, se arrogó la determinación de no jugar el clásico: "Le brindamos la seguridad a Newell's para ir a la cancha (de Central), pero por los hechos sucedidos tomé la decisión de suspender el partido", dijo el funcionario provincial. Sin embargo, Fernando Asegurado, secretario de Gobierno del municipio (del mismo partido que Lamberto), lo contradijo: afirmó que la suspensión fue consensuada.

Las palabras del funcionario no le cayeron nada bien a Guillermo Lorente, presidente de Newell's. El máximo directivo leproso contó que mientras estaban en viaje al Gigante de Arroyito debieron dar marcha atrás y regresar al parque Independencia. Una vez allí, según Lorente, Lamberto habría determinado la cancelación del encuentro: "Nos dirigimos al palco de autoridades y en ese momento [Lamberto] dijo claramente que las condiciones para que esto siguiera no estaban dadas", explicó Lorente en conferencia de prensa.

Además, el presidente rojinegro apuntó contra Norberto Speciale, máximo dirigente de Rosario Central, quien había responsabilizado a Newell's por la suspensión del clásico. "Quiero recordarle a Norberto Speciale que hace seis meses me vino a pedir que suspendiéramos el clásico porque no habían logrado el ascenso", relató Lorente. Y cuestionó la actitud de su colega de Central: "Tres meses atrás no pudo explicar cómo algunos de sus jugadores fueron atacados en el mismo playón del club".

Norberto Speciale dio su visión en Radio 10: "Nos informan que no se juega el partido, con 35.000 personas en el estadio, por incidentes que pasaron a 70 cuadras. El operativo que se montó en Central y las condiciones de seguridad estaban. Fue ridículo que la medalla se la hayan ganado los violentos", protestó.

Jorge Ricobelli, vicepresidente de Newell's, apuntó contra el operativo de seguridad: "Un micro lleno de hinchas de Central pasó a 150 metros de la cancha de Newell's; eso es una deficiencia del operativo", dijo en Rock & Pop. Acusaciones cruzadas por un partido nada amistoso que, sin visitantes, debió suspenderse.

LA ORGANIZACIÓN DEMANDARÁ A LOS ROJINEGROS

"La verdad es que Newell's tiene toda la culpa. No falló la seguridad ni la organización. El traslado de los jugadores de Newell's desde la concentración hasta el estadio de Central estaba garantizado", protestó Rodrigo Bauso, vocero de World Eleven, organizadora del evento, en un cable de la agencia Télam. La empresa canceló el segundo clásico, que debía jugarse el próximo domingo, y además demandará al club leproso. Ayer por la tarde, Newell's cursó una carta documento a la empresa y a la AFA con la cronología de los incidentes.

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