lo que dejó el año

El año de la Ley de Medios, las divisiones en el PJ y las cacerolas

Por Sección Nacionales

La sonora disputa por la vigencia total de la ley de Medios (sancionada en 2009) se convirtió en una de las protagonistas del año y avivó los recelos entre el Gobierno y la Justicia, que por ahora mantiene congelada la implementación de la norma para el
Grupo Clarín.

La presidenta Cristina Kirchner cerró 2012 con el anuncio de su intención de "democratizar" el Poder Judicial luego de que un tribunal tucumano absolviera a todos los imputados por el emblemático caso de Marita Verón.

Pese a que todavía restan las legislativas de 2013, la sucesión presidencial estuvo al tope de la discusión política y el kirchnerismo puro comenzó a fogonear la idea de una segunda reelección consecutiva para la mandataria, con su correspondiente reforma constitucional.

La mayoría parlamentaria que ostenta el oficialismo no es suficiente para encarar una modificación, y ni siquiera podría hacerlo si repitiera los porcentajes que obtuvo en 2011. Esa eventual iniciativa, que no fue confirmada ni rechazada por la Presidenta, consiguió abroquelar a todos los espacios opositores en torno de su rechazo.

La jugada en principio buscó ponerle un freno a la disputa dentro del kirchnerismo por la sucesión de Cristina Kirchner en 2015, lugar para el que ya se mostró interesado el gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

Si bien mantiene un discurso de apoyo a la Casa Rosada, el mandatario comenzó una construcción con espacios del peronismo tradicional y el disidente, luego de un año con constantes peleas con su vice, el ultra K, Gabriel Mariotto.

Las ambiciones de Scioli se reflejaron en el PJ, donde la jefa de Estado ordenó la creación de una Comisión de Acción Política (CAP) para delegar en sus más leales la conducción del partido que formalmente está a cargo del Gobernador.

Otra de las figuras que acaparó la atención fue el vicepresidente Amado Boudou, aunque no como posible sucesor del modelo, sino por el escándalo de la ex Ciccone Calcográfica, al quedar acusado de supuesto tráfico de influencias.

En el Congreso, el oficialismo dominó ambas Cámaras gracias a su superioridad numérica y además de las expropiaciones de YPF y de la imprenta de billetes relacionada con personas cercanas a
Boudou, uno de las sanciones más sonoras fue la habilitación del voto a partir de los 16 años.

En contrapartida, se enfrentó al primer paro general que la CGT de Hugo Moyano, quien tras romper definitivamente con el kirchnerismo y renunciar a su vicepresidencia en el PJ bonaerense, avanzó con una alianza con la CTA de Pablo Micheli y el sector de Luis Barrionuevo.

En ese marco, el Gobierno alentó la conformación de la CGT Alsina, lidera por el jefe de la UOM, Antonio Caló, y compuesta por grandes gremios aliados.

Entre las disputas del Ejecutivo en los últimos doce meses también sobresalió la mantenida con el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, que recibió ayuda nacional a cuentagotas, en medio de una fuerte crisis financiera y política, a raíz del combate local del mandatario con La Cámpora.

Precisamente, ese espacio, comandado entre otros por Máximo Kirchner, se afianzó este año en las más altas esferas del poder y profundizó su influencia en la gestión, desplazando a sectores más tradicionales y encabezando al nuevo espacio cristinista Unidos y Organizados.

La grieta en el PJ no sólo incluyó a Scioli, Peralta y Moyano, sino que se sumó el gobernador cordobés José Manuel de la Sota, quien se diferenció de la Casa Rosada, mientras busca posicionarse como un posible aspirante al cetro máximo del poder.

También en 2012 se reavivaron los cacerolazos y los saqueos, aunque los reclamos fueron distintos a los de 2001.

Protestas masivas

De las manifestaciones más masivas de los últimos años, los denominados 13S y 8N, convocados a través de las redes sociales, tuvieron como ejes los reclamos contra la re-reelección, la corrupción, la inflación y la inseguridad, por la independencia judicial y la posibilidad de comprar dólares.

Sobre el final del año, hubo 40 focos de saqueos en todo el país, lo que generó un nuevo cruce entre el Gobierno y las centrales opositoras, que fueron acusadas de provocarlos.

En el mapa opositor, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, comenzó su intento de posicionarse de cara a 2015 y participó de uno de los principales culebrones del año: el traspaso del subterráneo de la Nación a la Ciudad.

En el orden internacional, durante 2012 se registró una nueva escalada de tensión con Gran Bretaña, y Cristina Kirchner denunció la "militarización del Atlántico Sur" ante el Comité de Descolonización de la ONU, luego de que el Reino Unido reforzara su presencia militar en las Islas Malvinas, en coincidencia con la conmemoración de los 30 años de la guerra.

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