Champions League

Messi salió lesionado en camilla cuando buscaba el récord

Leo entró ante Benfica (0-0), aunque Barcelona ya estaba clasificado para octavos de la Champions; estuvo menos de 30 minutos y recibió un golpe en la rodilla izquierda antes de definir.

Faltaban cinco minutos para el final, el mundo del fútbol estaba expectante. Con un gol más, Lionel Messi podía alcanzar un récord histórico y escribir una página más en la historia del deporte. La jugada era perfecta. Leo en el área, mano a mano con el arquero. Era esquivarlo, era definir de emboquillida, era un golpe seco a un palo y la gloria. Pero nada de eso pasó, ya que en el movimiento que hizo Messi para esquivar al arquero Artur se lastimó la rodilla izquierda y quedó tirado en el suelo. El Camp Nou se paralizó. El partido entre Barcelona y Benfica, por la Champions, quedó en segundo plano. Leo tuvo que salir, lesionado, y todo se volvió gris, oscuro. 

No era un partido más. Leo sabía que podía ser determinante para superar el récord de 85 goles en un año que había logrado el alemán Müller, en 1972. Igualmente, le quedaban cuatro partidos más para terminar el 2012 y Tito Vilanova decidió dejarlo en el banco de suplentes. 

Con el 0 a 0 y la ansiedad del público catalán por verlo, el DT decidió incluirlo faltando 33 minutos para el final. El panorama no comenzó bien para Leo, que apenas entró recibió una dura falta de Luisao, que recibió tarjeta amarilla y lo dejó dolorido. Con pocas chances para marcar, el tiempo se consumía y parecía que Messi iba a terminar el partido sin tener una chance de gol. Pero la ocasión apareció a los 40 minutos del segundo tiempo, y lo que pudo ser la gloria, fue el ocaso. 

Sin cambios, Barcelona terminó jugando con diez hombres tras la lesión de Messi, que se retiró en camilla, tomándose la cabeza tras el choque con el arquero. Finalizado el encuentro que dejó a ambos equipos en los octavos de final de la Champions, no se conoció todavía la gravedad de la lesión. 

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