Barras

Todos se lavan las manos tras la burla del jefe de la barra de Boca

En medio de cruces y acusaciones, nadie se hace cargo del ingreso de Mauro Martín en el Monumental; el subsecretario de Seguridad dijo que no le constaba su presencia en River

Por Sección Andino Sports

Tres días después del superclásico, nadie se hace cargo de las evidentes fallas en el operativo de seguridad. Los clubes, la Secretaría de Seguridad, el Ministerio del Interior y la Policía Federal reparten culpas y no aceptan errores, que quedaron expuestos luego de la publicación de las fotos en las que se ve a Mauro Martín, sobre quien pesaba el derecho de admisión, en medio del paraavalanchas de la tribuna Centenario del Monumental. 

El Ministerio de Seguridad, que encabeza Nilda Garré, volvió a hacerse el distraído. Siguen empecinados en sostener que Mauro Martín no ingresó en el Monumental. "No me consta lo del jefe de la barra brava de Boca", dijo Darío Ruiz, subsecretario de Seguridad y número dos de Sergio Berni. "A mí las imágenes no me permiten certificar que se trate de Mauro Martín en la cancha de River", insistió. Y, sugestivamente, agregó, en declaraciones a radio Vorterix: "No debió haber ingresado y ahí hay responsabilidad del club, que es el que controla los molinetes". Primera conclusión: para Ruiz, si Martín entró, la culpa es de River. No de la Policía Federal. 

En su obstinación, Ruiz derivó la atención hacia el responsable de la seguridad en la Bombonera, el fiscal federal Carlos Stornelli. "El jefe de seguridad de Boca estaba en el acceso y tiene algún conocimiento de la gente más caracterizada de Boca porque debe tener que convivir con ellos en el club durante la semana. Vamos a pedirle por nota que nos aporte todos los datos", anticipó el funcionario. Segunda conclusión: Ruiz le endilga a Boca la responsabilidad de identificar a los responsables de la feroz agresión a los guardias de seguridad privada de River. 

Según pudo reconstruir la nacion, hasta última hora de ayer, Stornelli no había recibido ninguna requisitoria formal para brindar información sobre las identidades de los hinchas que se pelearon con los empleados de seguridad privada de River. Desde los pasillos de la Bombonera, sin embargo, ensayaron un contraataque: "Hay un tema político de fondo. Responsabilizar al equipo visitante por lo que pasó es ridículo. Nosotros no hacemos el operativo", protestaron. Allegados al club xeneize creen que hubo "fallas evidentes" en el dispositivo de seguridad que a River le costó más de un millón de pesos. "Los fuegos artificiales se accionaron con un detonador; la gente saltaba los molinetes como quería y hubo colados por todos lados", precisaron. 

Mientras tanto, la Policía Federal siguió con su silenzio stampa. Ningún responsable del operativo explicó qué salió mal en la tarde del domingo para permitir que Mauro Martín pudiera entrar en el Monumental sin que nadie se lo impidiera, luego de haber sido rebotado por el control biométrico. Tercera conclusión: si la policía no da explicaciones debe de pensar que el operativo fue exitoso. Aunque haya filmaciones y fotos que dejen expuestas las evidentes grietas en el millonario dispositivo implementado. 

En el Ministerio del Interior se jactan de que el programa Sabed, que identifica a los hinchas por sus datos biométricos, funcionó a la perfección y sirvió para determinar la identidad de Mauro Martín. Si después el líder de La 12 pudo ingresar a la cancha por algún vericueto, no importa. Allí están las fotos, distribuidas en tiempo récord, en las que Martín aparece retratado junto a los uniformados que lo echan de la cancha y le informan que sobre él pesa el derecho de admisión. 

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