Finanzas

La salida de capitales se redujo a la mitad en un año

A partir del bloqueo absoluto a la demanda del público, la dolarización casi desapareció en el mercado oficial. El mes pasado se registró la marca más baja del año y desde fines de 2008.

Por Sección Economía

Gobierno consiguió su objetivo al bloquear casi por completo la demanda de dólares. En junio, la dolarización de los argentinos descendió a un mínimo del año, hasta prácticamente desaparecer.

En concreto, la fuga de capitales "entendida como la formación de activos externos del sector privado no financiero" retrocedió a u$ 200 millones el mes pasado, según estimaciones privadas. Para encontrar un monto mensual tan bajo, hay que remontarse a diciembre de 2008, cuando la salida de fondos había alcanzado los u$s 134 millones (teniendo en cuenta que en diciembre del año pasado hubo un ingreso de divisas por u$s 159 millones).

De esta manera, el kirchnerismo está logrando, de manera forzosa claro, que la dolarización por el carril formal tienda a ser cero o por lo menos se le acerque a ese guarismo.

El monto de pesos que se cambian por dólares pasó de u$s 800 millones en enero, u$s 300 millones en febrero, u$s 500 millones en marzo, a u$s 1.100 millones en abril y a u$s 550 millones en mayo. Con la marca del mes pasado, la fuga en el primer semestre del año llegaría a u$s 3.455 millones (todavía no están los datos oficiales). La cifra es significativamente inferior a los u$s 9.801 millones que salieron en el mismo período de 2011.

Así y todo, el Banco Central (BCRA) no logró llevarse la cantidad de divisas deseada. Es más, junio resultó ser el mes más flojo del año en cuanto a compras oficiales.

La entidad que escolta Mercedes Marcó del Pont apenas pudo comprar u$s 840 millones en el mes, la menor “recaudación” en lo que va de 2012. Las compras no alcanzaron para evitar que las reservas cayeran u$s 600 millones y que las arcas se ubiquen por debajo del cierre de 2011. Con el cepo al máximo, incidieron dos factores para que esto suceda. A fines de mayo y durante casi la totalidad de junio, la oferta de divisas comenzó a escasear.

En el mercado estiman que una cosecha menor a la del año pasado, sumada a la especulación de exportadores que, ante la imposibilidad de comprar dólares, prefieren estirar todo lo posible la liquidación obligatoria de las divisas y, al menos, especular con la paulatina caída del peso. A su vez, si bien no hubo grandes pagos de deuda por parte del Gobierno, los retiros de dólares de los bancos por parte de los ahorristas –que se aceleraron a partir de mayo– también impactaron.

El drenaje alcanzó casi u$s 5.500 millones desde el 28 de octubre. Esto afectó de lleno en la caída de las arcas oficiales, porque los depósitos se computan como reservas.

Al mismo tiempo, buena parte de la demanda insatisfecha de dólares del público se vuelca al circuito informal. Los datos oficiales de fuga, no contemplan esta “dolarización” que no queda registrada en el mercado blue. Pero la idea del Gobierno es que este mercado es “insignificante” y que “no incide en la economía”, por lo que no altera la tendencia a la baja en el mercado formal.

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