Programa "Conductoras"
Silvana Araujo: conducir camiones también es cosa de mujeres
Lunes, 21 de marzo de 2022Por María Eugenia Cano.
Por: María Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Hacía tiempo que Silvana Araujo quería un cambio. Vivir una experiencia distinta que le llene el alma. Algo que le diera felicidad y orgullo. En marzo se convirtió en la única mendocina en egresar de la tercera edición del programa federal "Conductoras". Ella, que no heredó de ningún familiar el oficio de transportista de carga, ahora es de las pocas mujeres en la Argentina capacitada profesionalmente para manejar camiones. Y con este paso, sabe que su experiencia le abre el camino a las que vienen detrás.

Algunos datos. En la actualidad menos del 1% de las licencias profesionales emitidas en Argentina para transporte de carga pertenecen a mujeres. Con el objetivo de acortar esta brecha de género, Scania lanzó en 2019 el Programa "Conductoras", primera formación profesional exclusiva para mujeres en esta especialidad en toda Latinoamérica. Más de 1500 mujeres de distintas partes del país se inscribieron para participar de la beca en esta tercera edición. Fueron 12 las elegidas. Del acto de colación participó el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni, junto con la subsecretaria de Políticas Inclusión en el Mundo Laboral, Pamela Ares. Y la intención es que la iniciativa contagie para que en un futuro cercano se sumen más empresas que acompañen esta transformación cultural en el sector.

Silvana Araujo es consciente que es parte de un cambio de una industria históricamente ligada al mundo masculino. Se sabe, en parte, pionera de un camino hacia la igualdad de oportunidades y no teme a los desafíos. De hecho, la historia que la trajo hasta acá, tiene que ver con no permitir que nadie, por su género, le ponga un límite a sus sueños y aspiraciones.

Foto: Cristian Lozano. 

"Acabo de cumplir 40 años estando en el programa allá en Buenos Aires, tengo una hermana de 35, una de 25 y mi mamá. Soy Técnica Universitaria en Seguridad Pública, Mandatario Nacional del Automotor, hice un par de años de Abogacía en la UNCuyo y muchos otros cursos que he ido haciendo en mi vida. Trabajo en seguridad hace más de 16 años, trabajé en lugares privados, en el Estado y lo último que hice antes del programa fue trabajar en otra empresa de seguridad muy conocida", cuenta esta mendocina que vive en pareja hace 5 años con un compañero con quien ha formado una familia "de dos con cuatro perr-hijos".

"La verdad que en la empresa últimamente no me estaba sintiendo cómoda porque no hay crecimiento. En realidad en ninguna empresa de seguridad hay crecimiento. Yo intenté cambiar de puesto dentro de la empresa, estando allí envié mi curriculum nuevamente al área de recursos humanos para que me tengan en cuenta, pero no pasó. Hasta que me terminaron diciendo que, por el solo hecho de ser mujer, no iba a hacer más de lo que estaba haciendo", relata.

Las palabras fueron textuales y Silvana recuerda haber entrado en shock por lo que escuchó. "Dije, hasta acá llegué porque me han puesto un límite y yo creo que ninguna persona tiene un límite ni un techo en ningún lugar, entonces dije, nadie me va a poner un techo".

Foto: Cristian Lozano. 

Tomó la decisión de irse y con ese salto al vacío y sin saber si tenía paracaídas es que se puso de lleno a buscar nuevas oportunidades de crecimiento. Buceando por Internet es que llegó a la convocatoria de Conductoras. Se inscribió y estudió por su cuenta todo lo que pudo para cumplir con lo que requería la primera etapa. Confiesa que no sabía nada de camiones pero se puso a investigar normas de tránsito a nivel nacional, aspectos específicos como frenos, pesos, etc.

También tuvo que escribir una carta que expusiera las razones por las cuales tendría que se ser seleccionada. "Recuerdo que la escribí en un cuadernito y escribí lo que me salió del corazón porque ahí no podés inventar nada. Creo que puse más que nada que me interesó el programa por la inclusión de la mujer, por el respeto hacia la mujer, por sentirme valorada", cuenta. Fue así que el 27 de diciembre recibió el llamado que le cambiaría en un giro la vida: haber quedado seleccionada entre las 12 que recibirían la beca.

Luego de haber cumplido con la etapa teórica de 96 horas de capacitación virtual, las 12 mujeres realizaron con la etapa práctica donde recibieron contenidos sobre estibación de carga, legislación en el transporte, mecánica, prevención de siniestros viales, utilizaron simuladores como primer acercamiento a la conducción y camiones en la pista de manejo del predio de la FPT -Fundación Profesional para el Transporte-, ubicado en Escobar, y realizaron cursos sobre nuevas tecnologías, sustentabilidad en el transporte, género y movilidad en el Centro de Capacitación de Scania en el país.

El grupo de egresadas de la tercera edición del programa de capacitación "Conductoras" / Gentileza Prensa Scania. 

-¿Qué sentiste la primera vez que manejaste un camión?

Lo primero que sentís es miedo. En el momento en el que te subís decir que hago acá, por la inmensidad del camión. Y una vez ahí ya empezás a aplicar todo lo que te han enseñado en la teoría. Primero sube el inspector, te muestra y te sentás (...) Pero la primera vez que te subís a un camión, diste vuelta y no te diste vuelta y frenaste bien es una emoción. Yo me sentía totalmente orgullosa de mí porque me dije "estoy manejando un camión" y era llorar. Creo que a todas las chicas les ha pasado lo mismo. Esto de emocionarte por decir "estoy manejando esto". Una vez que estás ahí y lo estás viviendo ves la importancia que tiene. No solamente por una sino por la importancia de las puertas que se están abriendo a toda una generación.

-Ustedes son pioneras en esto. Se empieza a romper algo que históricamente estuvo manejado por hombres.

-Es así. Se está rompiendo una estructura. Pero es todo un mundo de hombres. Y las mujeres de camiones que hay, y que dicen ya hay conductoras, nadie las niega y yo las aplaudo porque se han abierto camino solas. Nadie las ayudó, no hubo un curso ni nada. Se metieron quizás por el marido, el padre, el abuelo, la misma necesidad las ha llevado a ingresar a ese mundo y comenzaron un camino que es más valioso que todo esto inclusive. Yo las aplaudo y las reconozco. Por supuesto que no somos las únicas que conducen camiones, pero hemos tenido la posibilidad de estar en otro mundo, de que Scania haga este programa, de haber quedado seleccionadas entre más de 1400 mujeres y quedamos 12, la única de Mendoza y por suerte en los años anteriores ha habido seleccionadas de Mendoza.

Que Mendoza en estos tres años consecutivos haya tenido mujeres y las haya profesionalizado y que todas ellas estén trabajando es un honor y eso habla muy bien de las mendocinas. Para mí esto es un orgullo enorme y una responsabilidad. Lo tomo así porque como sé que mis otras compañeras lo han hecho, ahora me toca a mí este año abrirles el camino a las chicas que vienen detrás.

-Salir a la ruta, estar fuera de casa, pasar por momentos que no son cómodos, quizás. Esto lo sabés y lo has pensado, ¿no?

-Lo pensé. Y sabemos inclusive que Argentina no tiene infraestructura para las mujeres en las rutas. Todavía falta mucho. Imaginá que este año fue el Ministro de Trabajo y de Transporte a la graduación nuestra y se comprometió delante de todos los medios y de todas nosotras, de que se iba a involucrar a partir de ahora con Scania para formar a las mujeres y hacer más infraestructura y ayudar también a las empresas a que tengan infraestructura. Porque si la empresa no tiene infraestructura no se le puede obligar a que tenga que contratar a una mujer. 

-¿Y cómo te paparás para trabajar y que puedan suceder situaciones de machismo?

-Mirá, por suerte dentro del mundo del camión como que el hombre de apoco se va dando cuenta de que la mujer no es mala palabra. De apoco se van dando cuenta. También depende de la empresa en la que vos trabajés, del cuidado y el respeto. Igual no hay muchas empresas que tengan mujeres contratadas en realidad. En Mendoza no sé si son dos nada más las empresas, y también dependen de una, del respeto que te den tus compañeros, ¿no? Tenés que ser solidario, tenés que ser compañero y si ellos te brindan todo eso y no lo aceptás, bueno, ahí no está hablando bien de uno. Y yo que no tengo experiencia qué más quiero que venga un compañero y que me brinde la suya y todo lo que sabe. 

Por otro lado para mí no solamente es formarme, capacitarme, es una responsabilidad porque yo también les estoy abriendo la puerta a otras chicas, porque si la empresa ve que tiene una mujer contratada y tiene una buena experiencia, si tiene una buna experiencia conmigo yo le estoy abriendo la puerta a otras mujeres. Es todo una cadena. Y más en este momento donde estamos rompiendo estructuras.

Silvana Araujo sabe que hoy tiene una licencia de conductora profesional de transporte de carga porque realizó esta capacitación federal, pero que el verdadero oficio lo va a adquirir cuando sala a la ruta. 

Que es en la calle y con la misma experiencia del manejo que podrá aplicar todo lo aprendido. Y está lista para el desafío que tiene por delante. Tal es así que el día que realizó la entrevista con este medio fue contratada como conductora de una importante empresa de la provincia de soluciones logísticas. Es una cadena, afirma. Y que recomienda la experiencia de capacitación a otras mujeres porque este sueño de empezar a construir otro camino más igualitario dentro de la industria del transporte es posible.

El programa "Conductoras" de Scania está dirigido a mujeres de todo el país, y destacado por su característica federal, ya fue declarado de interés por el Senado de la Nación, y por las Legislaturas de las provincias de Mendoza y de Córdoba, entre otras.

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