Proyecto Nómadas Bicibles
Hasta Ushuaia en bici: la aventura de dos mujeres por un planeta más sano
Lunes, 21 de febrero de 2022Por María Eugenia Cano.
Por: María Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

En el 2019 una argentina y una colombiana coincidieron en el Tercer Foro de la Bicicleta que se realizó en la Provincia de Salta. "No nos conocíamos y fue como un match porque teníamos intereses muy similares, experiencias profesionales muy similares y bueno, nos entendimos muy bien, pudimos hacer un gran trabajo en equipo y pudimos empezar a profundizar lo que es el biciactivismo, lo que era el mundo de los cicloviajeros y eso nos inspiró".

Quien relata este primer encuentro es Melissa, oriunda de Bogotá y Socióloga. La otra mitad de esta historia se la lleva Guadalupe, salteña ella, y de profesión Veterinaria. 

De aquella experiencia ambas mujeres gestaron un proyecto que les cambiaría la forma de mirar el mundo para siempre. Lo llamaron Nómadas Bicibles y trazaron una travesía en bicicleta desde Córdoba hasta Ushuaia. La tracción inicial: la salud y el cuidado del Planeta, visitar comunidades sustentables y amigables con la naturaleza, conectar con el buen vivir de los pueblos originarios, e intercambiar saberes y experiencias con otras mujeres y disidencias.

Para emprender el viaje, Guadalupe y Melissa se encontraron en Paraguay y de ahí tomaron un colectivo hasta Córdoba. En un taller popular armaron sus bicicletas y aprendieron de ciclomecánica (herramienta que les sirvió para dar talleres en distintos lugares). Les dio dengue y al rato se declaró la pandemia -como relataron en sus crónicas de viaje en las redes-, y aunque el panorama no era el más adelantador igual tomaron coraje y emprendieron la aventura. Recorrieron 4300 kilómetros pedaleando, se enfrentaron a los vientos patagónicos y a otros desafíos, pero finalmente hace pocas semanas llegaron a destino.

"También como parte de nuestro objetivo fuimos intercambiando semillas agroecológicas. Fuimos entrevistando a mujeres que hacen acciones sostenibles por el planeta, fuimos rescatando los saberes locales de los territorios que transitamos. Y fuimos con un juego de acción basura cero, que lo llamamos Cuidemos el Monte, que se trata un poco de las acciones cotidianas que puede realizar cada persona para ayudar a tener un planeta más sano, a vivir en armonía. Así que íbamos con varios frentes en nuestro viaje, siempre según lo que podíamos dar en cada situación", cuenta Guadalupe.

El mapa de la aventura de estas dos mujeres también tuvo una parada importante en Mendoza, lugar donde se nutrieron de personas y experiencias que las enriquecieron, y que recuerdan con amor. 

Melissa y Guadalupe ya se encuentran emprendiendo el retorno a sus respectivos hogares, pero con todo este equipaje de emociones acuestas por el objetivo cumplido, hacen un alto en el camino para compartir la impresiones del viaje, los proyectos que rescataron durante la estadía en nuestra provincia y el después de un objetivo hecho realidad que ya empieza a darle forma nuevos desafíos. Creer es crear, dicen. Y a estas mujeres ya no hay quien las frene: van en bicicleta y al tiempo de sus propios sueños.

Foto: gentileza. 

-¿Qué experiencias las marcaron a fuego en esta travesía?

Guadalupe. Una de las experiencias que más nos marcaron, fue nuestro primer voluntariado en Reciclando Utopías, una cooperativa de arte y permacultura que se encuentra en Río Ceballos, Córdoba. Ahí fue para nosotras abrirnos a nuevos mundos, a lo que es el mundo de la acción basura cero. Que son todas esas acciones que uno puede realizar para no generar basura. 

Ahí abrimos nuestra cabeza y pudimos ver que todo el plástico que habíamos consumido a lo largo de nuestra vida, y que aún seguimos consumiendo a veces, que bueno, es hora de hacerse cargo de eso. Empezar a aplicar lo que es reutilizar, reciclar, el compostar. Los alimentos orgánicos, lo que podemos de cierta manera intercambiar, lo que es la economía circular, que todo circule, no generar basura porque ya hemos generado mucha en nuestras vidas. Y es el momento de hacernos cargo de eso. Esta cooperativa hace 8 años que ellos no generan basura, así que son una muestra vida de que se puede. Que se puede cambiar este paradigma y ser más responsables y conscientes como consumidores. Además nos trajeron el concepto de lo que son los alimentos verdaderos y los alimentos sanos, que son esos alimentos traídos de huertas agroecológicas, no las contaminan con químicos por lo tanto nos contaminamos nosotres y tampoco contaminamos nuestra tierra, suelo, aire y agua. Ellos consumen casi totalmente alimentos agroecológicos. 

También nos abrimos a este paradigma que es la permacultura, que es la cultura permanente, donde a través de la bioconstrucción, la construcción con alimentos naturales podemos construir nuestra casa, o cualquier espacio con barro, madera, y todos elementos que si los dejamos de usar vuelven a la tierra sin contaminar. Y lo que es la permacultura que hay diferentes ámbitos que uno puede aplicar como una vida más en armonía y con nuestro entorno y siempre de la mano del arte. Realizar creaciones artísticas, de poder disfrutar y estar en armonía.

El gran aprendizaje también de Reciclando Utopías ha sido para nosotras el baño seco, porque nos dimos cuenta que estamos contaminando litros y litros de agua potable con nuestra caca, con nuestro pis. El baño seco representa una solución, sobre todo con la crisis hídrica que hemos podido ver en nuestro viaje en varios lugares. Por lo que podemos a través de nuestra caca y con tierra u hojas, que las mezclemos, se termina convirtiendo en tierra fértil, y abonamos y fertilizamos el suelo y sin contaminar el agua.

-¿En esta aventura se les presentaron dificultades?. Si es así, cuáles.

Melissa. Bueno, dificultades siempre hay, nada es perfecto ni color de rosa. Dentro de eso una de las dificultades fueron los vientos, sobre todo en la provincia de Santa Cruz, donde hay mucho viento y a veces era difícil avanzar. Así que bueno, tuvimos que aprender a manejar un poco la paciencia.

Dentro de eso, otra de las dificultades y que hay veces que es una oportunidad, una 'oportunicrisis' , son también los momentos emocionales, como uno se siente. Hay veces que hay bajones emocionales y bueno, sobre todo en esto de que somos cíclicas, ¿no? Darnos cuenta de eso y que sea una oportunidad de entrar a uno mismo para poder avanzar. Y también otra de las dificultades y que nos pasó en el viaje es aprender a poner límites o, hay veces, es sencillamente no ponerlos. Límites de espacio cuando compartíamos con otras personas, por ejemplo. Te pueden llegar a absorber a veces las personas, pero hay veces en que uno no puede poner bien los límites. Pero todas estas dificultades afortunadamente son aprendizajes.

Creer es crear. Las Nómadas Bicibles en una de sus paradas. Foto: gentileza. 

-¿Cómo les fue durante la estadía en Mendoza? ¿Hay algo que quieran rescatar?

Gaudalupe. La verdad es que desde que pisamos tierra mendocina siempre nos hemos sentido muy cómodas, muy bien recibidas. La gente es muy generosa, muy amable. Hemos encontrado espacios en los que la gente nos ha brindado con su corazón abierto, casas, departamentos, o una chacra para parar. La verdad que ha sido para nosotras muy bonito ver todo ese amor desplegado hacia nosotras y hacia nuestro proyecto, así que por ese lado podemos decir que las personas mendocinas nos han recibido alegremente y generosamente.

Después, en Mendoza varias cosas nos llamaron la atención. Nos gustó mucho la lucha por el agua que hay, la defensa por el agua pura de la montaña. Nos ha sorprendido la movilización. Y también que va de la mano de la red de alimentos agroecológicos que hay en ferias y producciones. Hemos visitados chacras y granjas en el Valle de Uco y hemos voluntariado ahí, y son personas que ponen el cuerpo para tener este tipo de alimentos. Y que después van a la feria y que hay personas que los consumen, eso ha sido muy bueno poder vivenciarlo. 

También fue bueno conocer Uspallata y ahí una abuelita Huarpe que nos pudo transmitir toda su sabiduría. Una de las entrevistas que le hicimos, y compartir con ella y compartir con las personas de ahí, ha sido para nosotras algo muy valioso.

-¿Qué significa la bicicleta y el ciclismo en sus vidas?

Melissa. Para nosotras la bicicleta representa un cambio de paradigma porque nos ha abierto un mundo en donde hemos podido adentrarnos en diferentes comunidades, también con paradigmas nuevos. Y hemos podido avanzar con nuestra propia tracción y una velocidad más lenta que nos ha permitido conectar con la naturaleza

Además, para nosotras la bicicleta es un acto de transformación social. También es un acto político. Y lo que más agradecemos de la bicicleta es habernos podido ayudar a trasportar y llegar a lugares donde se está pensando un planeta distinto. El ciclismo lo consideramos un poco más deportivo. El ciclismo que hacemos es ir a nuestro ritmo, y bajar muchos cambios.

Foto: gentileza. 

-¿Qué sintieron al cumplir el objetivo de llegar a Ushuaia?

Melissa. Al llegar a Ushuaia sentimos mucha emoción, muy movilizadas emocionalmente. La verdad que fue increíble poder llegar hasta allí, poder creer en nosotras, todo el esfuerzo que hicimos y todas las cosas que pasamos, porque tampoco es que haya sido fácil; también tuvimos momentos muy complejos. Fue muy movilizante, fue muy lindo poder encontrar en Ushuaia puntualmente dos mujeres que entrevistamos con mensajes muy bellos, enmarcados sobre todo en el amor y en el rescate de los pueblos originarios. Así que mucha felicidad y mucho orgullo por haber cumplido este sueño y este proyecto.

-¿Cómo han planificado el retorno?

Guadalupe. Estamos volviendo a nuestras casas, pero aún así, visitando algunos lugares que queremos visitar. Una vez que estemos con nuestras familias, también queremos sistematizar todas las entrevistas y saberes y conocimientos que hemos tenido durante el viaje, seguir publicándolos en las redes sociales ya que para nosotras es un compromiso y una responsabilidad esa información y esos conocimientos que nos han pasado. Y también luego publicar un libro, así que vamos a seguir con lo que es la redacción y la cocreación de ese libro. Luego más adelante queremos seguir viajando por Centroamérica, reinventándonos. Estamos ideando y pensando esos proyectos que seguirán.

Queremos sistematizar todas las entrevistas y saberes y conocimientos que hemos tenido durante el viaje, seguir publicándolos en las redes sociales ya que para nosotras es un compromiso y una responsabilidad esa información y esos conocimientos que nos han pasado.

-¿Quiénes eran antes de esta experiencia y quiénes creen que son ahora?, ¿Cómo las transformó en lo personal esta aventura?

Melissa. Yo creo que este viaje nos cambió a nosotras la vida. A mí en lo personal no estaba tan conectada con la naturaleza, por ser una persona de la Ciudad, de la capital de Colombia, de Bogotá, así que no estaba tan conectada con esa consciencia. Creo que este viaje me ha conectado más con mi raíces y como hermana Latinoamericana también. 

Este viaje me ha permitido también creer y crear. Creer en nosotras mismas y en particular en cada una para poder lograr lo que queremos y creo que ambas pudimos demostrar que podemos hacer y cumplir los sueños que tengamos cada una.

Guadalupe. Yo coincido con Meli y también agregar que de pronto cuando iniciamos este viaje no sabíamos en qué nos estábamos metiendo. Por ahí uno lo piensa de una manera y después van pasando diferentes cosas que te van transformando y dejar fluir en cada momento. 

De cierta manera yo era una persona con más estructuras y este viaje me desestructuró más, y con muchas herramientas para ser más consiente y estar más conectada con la naturaleza y conmigo misma, con mi ser. Así que en ese camino de autoconocimiento que sea hace infinito. En ese sentido ha sido un gran inicio este viaje.

También hemos conocido lo que es otra forma de viajar, que el cicloviaje te abre las puertas a conocer distancias muchas más cortas, a acampar en lugares rodeado de naturaleza y también a descubrir una red viajera que hay y que siempre te ofrece su lugar y te recibe en su casa para intercambiar. Ese ha sido un nuevo aprendizaje también que hemos tenido.

Melissa. Y el resultado de todo esto es que somos personas con más consciencia, personas que nos gusta ayudar a las otras, brindar amor, autoconocernos y personas que quieren seguir descubriendo nuevas culturas, nuevas realidades, que quiere seguir viajando, que tienen todas las ganas y el ánimo para intentar nuevos desafíos, y creo que este viaje nos ha permitido y nos ha dado muchas herramientas para seguir desarrollándonos en lo que queramos hacer.

Más información sobre el proyecto Nómadas Bicibles en la página de Facebook y en YouTube. Melissa y Guadalupe suben constantemente las crónicas de viaje del proyecto, tejiendo una red con todas las personas que estén interesadas.


***

Las imágenes que ilustran este artículo pertenecen al álbum de Facebook de las protagonistas de este proyecto.


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Comentarios
Lameiro Ivana Belén
23-02-22 23:31
Maravillosa la nota tuve oportunidad ee conocerlas y compartir bellisimas personas.

Gracias por difundir..
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