Mataron a un chico de 16 años de 10 botellazos porque no quiso entregar una sidra
Lunes, 3 de enero de 2022

Agustín Leonel Pizzirusso tenía 16 años y fue asesinado por una sidra a metros de su casa en el partido de Lanús. Alexis Villamayor (19) y Ricardo Ezequiel Bravo (21) lo interceptaron el domingo por la mañana. Fue el mayor el que le quiso sacar la botella, lo acosó por seis segundos y la consiguió. Y entonces le comenzó a pegar. Con un primer golpe lo noqueó, los otros nueve botellazos en la cabeza se los dio cuando el chico estaba en el asfalto, sin defensa ni reacción.

Toda la secuencia del acoso y el ataque a Agustín fue filmada por las cámaras de seguridad, clave en la investigación del fiscal Gastón Fernández, a cargo de la UFI N°7 de Lanús, para identificar a los asesinos. El menor de los atacantes, el que se queda viendo cómo su cómplice golpea al adolescente con las dos botellas; fue detenido cuando se escondía en una casa de Ezeiza. El otro, el autor material del crimen, sigue prófugo.

Tras el ataque, Agustín quedó tendido en el piso. Cuando los vecinos se dieron cuenta de lo sucedido, fue llevado de urgencia a la Unidad de Pronta Atención de Lomas de Zamora, donde le diagnosticaron muerte cerebral. Falleció poco después.

El ataque ocurrió cerca de las 8.30 del domingo 2 de enero en Yatay, entre General Hornos y Pasaje Pilar, de la localidad de Villa Diamante, en la zona Sur del conurbano bonaerense.

Según explicaron fuentes de la investigación, Agustín caminaba por la calle de su casa, la avenida General Hornos, con una botella en la mano cuando se cruzó con sus asesinos. En ese momento, se produce una discusión en la que Bravo intenta sacarle la botella de las manos al adolescente, que se resiste.

Pero no por mucho. Bravo le arrebató la botella en menos de siete segundos. Ya tenía otra botella en otra mano. Luego, amagó con pegarle y Agustín se atajó. La segunda vez que levantó la mano con la botella le dio un golpe que dejó en el piso y sin reacción al adolescente.

Con Agustín en el asfalto, Bravo le pegó nueve veces más en menos de 10 segundos y ante la mirada de Villamayor. Luego, escaparon juntos del lugar.

A partir de los dichos de testigos, los oficiales de la comisaría 5° de Villa Fiorito establecieron que el adolescente había ido a un kiosco a comprar sidra y que, cuando regresaba, fue interceptado por los dos sospechosos. Así dieron con las cámaras de seguridad que permitieron las identificaciones.

Villamayor fue detenido en un domicilio del partido de Ezeiza tras un allanamiento ordenado por el fiscal Fernández y ya está a disposición de la Justicia. Fue indagado por el delito de homicidio agravado por alevosía y robo.

Bravo es intensamente buscado por la Policía mientras se aguarda el resultado de la autopsia que se hará este lunes.

Bronca

Según contó una prima de Agustín en Instagram, la víctima la noche del 1° enero había ido a bailar con amigos y que, tras regresar a la casa de su abuela, salió en busca de su novia. En ese momento, se cruzó con los dos agresores.

"Nueve veces le dio con dos botellas. ¿Para qué, no? Si ya lo desmayaste, para qué querés seguir pegando hasta matarlo", se preguntó la joven en la red social.

Esta mañana, en tanto, el padre de Agustín, llamado Miguel, aseguró que su hijo estuvo junto al joven detenido minutos antes del hecho tomando cerveza en su domicilio. "Estuvo con el ‘flaquito' (por Villamayor), iban a ir a mi casa y me dijeron que iban a estar ahí. Cuando nos levantamos supimos que era cómplice", indicó el hombre en diálogo con el canal Telefe.

Miguel sostuvo que se quedó "sin reacción" cuando vio las imágenes de la golpiza que recibió su hijo y denunció que un hombre de bermudas verdes y remera blanca, quien se acercó al cuerpo de Agustín y luego se fue, es el padre del asesino.

"La persona que se acercó era el papá del asesino. No fue capaz de llevar a mi hijo ni de avisarme. El papá es cómplice de la muerte de mi hijo", concluyó.


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