Opinión
El ajuste ¿es historia?
Domingo, 12 de diciembre de 2021Por Marcelo López.
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

 "La Argentina del ajuste es historia" aseveró el Presidente de la Nación ante una verdadera multitud de cientos de miles de personas. Previamente había ensayado un paso de teatro junto a la Vice presidenta acordando un guion de pregunta respuesta en sus discursos para reafirmar lo que Alberto Fernández viene diciendo permanentemente en sus últimas apariciones públicas; que no habrá acuerdo con el Fondo Monetario que signifique una postergación al crecimiento del país.

La celebración del 10 de diciembre como Día de la Democracia Argentina, que se había perdido en el gobierno anterior y en el 2020 postergó la pandemia, volvió para demostrar que la capacidad movilización del oficialismo sigue intacta. Y que, además, el núcleo gobernante considera necesaria para poder fortalecer sus políticas frente a los dos años que aun restan de su mandato.

En la semana en que se cumplen los primeros dos años de un gobierno marcado por dos factores pandemia y deuda, las noticias para el Ejecutivo fueron de todos los sabores como le viene pasando desde el primer día de su asunción.

La negociación con el Fondo tiene confirmado, por primera vez en el largo camino, avances reales detallados por el propio organismo internacional en un comunicado (que cayó muy bien en el Gobierno) donde se expresan los puntos sobre los que se esta trabajando y afirma que "los equipos reconocieron la recuperación más fuerte de la esperada en la actividad económica y la inversión este año, y la importancia de un marco de políticas para sostener de manera duradera la recuperación económica y las mejoras en las condiciones sociales y laborales". Términos que no parecen muy usuales en el vocabulario del FMI, por lo general más cercanos al ajuste y el apriete para el pago.

Desde el Ejecutivo nacional en estricto off remarcan una y otra vez que no hay fecha ni apuro para cerrar el acuerdo y aseguran que uno de los grandes avances es el reconocimiento por parte del Fondo y del gobierno estadounidense que el modelo Grecia no es el camino si quieren cobrar la deuda.

Tanto los números oficiales del INDEC como el informe de coyuntura del Instituto del trabajo y la economía de la Fundación Germán Abdala, confirman que la actividad industrial y los índices de actividad económica siguen recuperándose, en algunos rubros incluso a valores mejores que los del 2019, tal como lo reconoce el propio Fondo.

Sin embargo, hay algo en lo que aún el gobierno no logra encontrar el rumbo y la respuesta. La cadena de transmisión de esa mejora hacía la sociedad parece rota o desarticulada y no logra repararse. Es un dato incontrastable que los índices de empleo registrado también mejoraron al compás de la actividad económica, pero tiene muchos factores para analizar.

El ITE afirma en su informe "El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social dio a conocer los datos de empleo registrado de septiembre, que confirman la recuperación del empleo, aunque todavía heterogénea. El empleo total creció en 71 mil puestos de trabajo respecto de agosto, una de las marcas más altas de toda la serie.

Al comparar con la situación prepandemia, la recuperación es todavía muy desapareja. El empleo registrado total se encuentra 147 mil puestos por encima de aquel momento, traccionado por el monotributo y el monotributo social y por el empleo público. En cambio, el empleo de asalariadas en casas particulares y del régimen de autónomos permanecen significativamente por debajo del nivel prepandemia, con casi 6p.p. por recuperar en cada caso. Que los sectores más rezagados en el empleo asalariado formal sean los servicios intensivos en trabajo de menor calificación, junto con el bajo nivel del empleo en casas particulares, muestran las secuelas de largo plazo que la pandemia deja sobre el tejido laboral argentino".

Además, como ya contamos en este espacio, un poco más del 30 % de esos puestos de trabajo recuperados tienen un salario menor a la canasta básica del INDEC. O sea son trabajos por los que se cobran salarios que están por debajo de la suma que marca la línea que marca el caer en la pobreza en la Argentina

El informe del Observatorio Social de la UCA, también conocido en estos días, señala que hay un corte en el crecimiento de la pobreza y una recuperación marginal de la situación, pero parafraseando lo que se suele decir sobre la desigual carrera de precios y salarios, la actividad económica va por el ascensor y la pobreza apenas puede subir por la escalera.

La permanencia de 4 de cada 10 argentinos en situación de pobreza por ingresos sigue siendo un número insoportable para un país con los recursos de la Argentina. Precisamente la forma de recuperar las condiciones de vida de esos 18 millones de argentinos es la creación de trabajo. Sobre el tema también se expide el Observatorio y en la línea de lo que venimos contando asegura que, a pesar de la recuperación económica, el empleo es cada vez más precario y existe una fuerte correlación entre la pobreza, los bajos ingresos y el tipo de empleo creado, con un 30% de la población mayor de 18 años con trabajos regulares pero precarios hasta octubre, mientras que el 19,2% realizaba trabajos temporales o se registró en algún programa asistencial del Estado. De esta manera sólo el 42,1% de la población económicamente activa son trabajadores registrados con acceso a salud y seguridad social.

Estos son los datos duros que muestran que esa cadena de distribución está rota, no solo en la creación de empleo de calidad a partir de la recuperación de la industria sino en otro tema sensible que es la política de precios que, si bien parece haber moderado su tendencia alcista hacia la estratósfera, siguen estando lejos del poder adquisitivo de la mayoría de la población argentina. Ahora el Gobierno está frente al desafio de mostrar que la Argentina del ajuste es verdaderamete historia.

Esta nota habla de:
Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario