Proveerá equipos para la producción de hidrógeno
Ejecutivos de la australiana Fortescue visitarán Impsa, que ya firmó un contrato al 2023
Miércoles, 8 de diciembre de 2021
Por: Miguel Flores - @floresisuani

 Primero fue un anuncio de inversión que los popes de la multinacional energética australiana Fortescue le formalizaron al presidente Fernández durante la cumbre de cambio climática en Glasgow de octubre. Pero el megaproyecto de u$s 8400 millones para generar hidrógeno verde en la Patagonia argentina ya da sus primeros pasos vinculados a Mendoza: la firma contrató a IMPSA para la construcción de 15 torres de medición de viento cerca de la costa atlántica de Río Negro, como parte de un vínculo que traerá a los popes del holding oceánico a Mendoza próximamente.

Es una de las novedades más relevantes que dejó el paso del ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, en el rol como vicepresidente de la metalmecánica mendocina que ejerce desde su estatización en junio pasado. La agenda incluyó el balance 2021, con una empresa que en el primer semestre estaba en la órbita privada, y desde el segundo pasó al control estatal con un nuevo plan de gestión para 2022.

 Fueron los temas tratados durante la reunión de directorio en desarrollada en la planta de Godoy Cruz pasado el mediodía del martes, a propósito de la meta de reactivar a la firma recientemente capitalizada con u$s 20 millones por el Estado nacional (67,5%) y el provincial (12,5%).

¿Cómo está financieramente la firma hoy, a 6 meses de su rescate o capitalización? Para Kulfas "está equilibrada, hemos generado una gestión donde sin resignar capacidad desde la ingeniería se logró un buen escenario de austeridad para sobrevivir. Lo que viene, ya con todos los negocios en curso y recuperando masa crítica de facturación, recuperar también rentabilidad".

Hidrógeno:  nuevo contrato y visitas en la mira

Técnicamente, la tarea que ya encaró Impsa para Fortescue Future Industries es la construcción e instalación de anemómetros, columnas con medidores o sensores meteorológicos de velocidad e intensidad del viento, un insumo clave para la producción de hidrógeno verde. Mecanismos comparables a los caudalímetros utilizados con el agua.

Firmado el contrato (las cifras no trascendieron aún), que tiene un plazo de ejecución de entre 6 y 8 meses, la empresa mendocina encaró desde la semana pasada la compra de algunos componentes necesarios. El acuerdo establece que una vez instalados, Impsa asume la prestación del servicio de medición durante el lapso de 1 año, es decir, hasta el 2023, y así proveer a Fortescue información base necesaria para avanzar con la producción.

   El CEO de Impsa, Juan Carlos Fernández, que para Kulfas fue el verdadero "piloto de tormentas" en la transición privada-pública de la compañía, se esperanza con que este primer compromiso traiga una relación estable y a plazo con Fortescue. Por su parte, para el ministro y vice del directorio "Impsa tiene mucho para interactuar" con el grupo extranjero dentro de la megainversión prevista en el sur del país, y confirmó que durante los próximos meses una delegación vendrá a Mendoza.

El propósito de los ejecutivos australianos del grupo minero-energético, que desde 2017 es el cuarto productor mundial de hierro, acompañados por su número 2 en Latinoamérica, el ex Puma y empresario Agustín Pichot, es conocer las instalaciones de la planta. Y de paso, desde su contraparte mendocina intentarán "avanzar en un proyecto común" para jugar más fuerte como socio de Fortescue.

Los números del proyecto tientan: promete crear 15.000 nuevos puestos de trabajo directos (entre 40.000 y 50.000 indirectos) para producir la energía suficiente que demandan 1,6 millones de hogares.

Más empleos y fondos

Por lo pronto, la nueva composición de la Impsa "estatizada" decidió sumar 50 nuevos empleos a los 720 que tiene, una señal incipiente de reactivación, con distintos programas de recursos humanos, y va por más. Y remarcan en el interés por consolidar su cadena de valor, que cuenta con unas 100 pymes contratistas y subcontratistas integradas

  "Por un lado, estamos buscando técnicos y profesionales recibidos para distintas áreas de la empresa. Por el otro, estamos trabajando con más de 45 jóvenes profesionales que están a punto de recibirse, a quienes les brindamos programas de capacitación", explicó Fernández respecto a la búsqueda de la mano de convenios con distintas universidades. Y precisó que "estamos comenzando a participar en licitaciones en el exterior ya sea para Latinoamérica, Estados Unidos y Asia, y necesitamos ese talento nuevo que nos dé una energía diferente y que además nos permita continuar desarrollándonos tecnológicamente".

Paralelamente, busca hacerse más fuerte en capital de trabajo. Y para eso está en carrera para captar parte de los $1000 millones en asistencia aprobada por el Gobierno para empresas con participación estatal, más allá de que su vice admitió que "habrá que ver cuánto capta por esta vía y por otros recursos", tal como lo hizo la SAPEM riojana que empezará a proveer envases de vidiro. 

La nueva era "internacional": Brasil y EEUU

Acostumbrada a liderar negocios hidráulicos y energéticos durante los '90 y parte del nuevo milenio en el sudeste asiático (Filipinas, Indonesia, entre otros países) y también en norte y Sudamérica, conocido es que Impsa cayó en una crisis financiera que la llevó al default a partir del 2014. Y pese a haber encarado un proceso de reestructuración  con sus acreedores, la salida sobrevendría con la intervención estatal.

Ahora, los funcionarios prometen devolverle el "vuelo internacional" que supo tener, y el paso del vice por Mendoza permitió repasar algunos de los proyectos fronteras afuera. Según explicaron desde el seno de la compañía, los planes que ya están en marcha involucran, además de seguir con los generadores del reactor nuclear Carem, un "desarrollo muy interesante" de energía hidroeléctrica en Brasil, donde dejó de operar con la caída de su subsidiaria WPE. A ello se suma la construcción de grúas para el Gobierno de Estados Unidos.

El propio Kulfas reconoció que "hay varios proyectos en discusión", además de la renovación de las turbinas de Yaciretá "como energías renovables". Y también se refirió a iniciativas en el exterior, vinculadas a fuentes hidroeléctrica e incluso inteligencia artificial, al asegurar que "queremos que Impsa recupere el papel que tuvo como empresa multinacional". 


 



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