Columna del domingo
El carro del triunfo lleva exceso de pasajeros
Domingo, 28 de noviembre de 2021Escribe: Luis Abrego.

Como ya se ha dicho y analizado, tanto el resultado de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) -pero en especial el de las generales- produjeron una consolidación del Frente Cambia Mendoza (FCM), el armado político que encabeza el radicalismo bajo el liderazgo del ahora senador nacional electo, Alfredo Cornejo y de su sucesor en la Gobernación, Rodolfo Suárez. Una sociedad política cohesionada tras la muerte de Víctor Fayad que desde 2015 selló la paz interna y ha seguido acumulando triunfos electorales como el que también sucedió este año.

En esa construcción exitosa y efectiva en que se ha transformado el oficialismo hoy, que incluso enfrentó sin inconvenientes la salida del Partido Demócrata (PD) uno de sus fundadores, se refuerza la idea que por méritos propios, pero también por inconsistencias ajenas como las que ha demostrado en este tiempo el Partido Justicialista (PJ), su liderazgo parece difícil de arrebatar.

Es por ello que apenas conocidos los primeros datos oficiales del escrutinio se desató una feroz competencia entre los caciques del FCM para encuadrar el triunfo provincial en la victoria que cada uno de ellos logró en sus departamentos. Así desde Marcelino Iglesias (Guaymallén) a Sebastián Bragagnolo (Luján) pasando por Tadeo García Zalazar (Godoy Cruz), Daniel Orozco (Las Heras) y Ulpiano Suárez (Capital) todos se encargaron de subrayar la porción del éxito que les correspondía.

Más allá del ego, a todos los anima la carrera que desde ese mismo momento comenzó a correrse en el oficialismo: la de la sucesión del propio Suárez al frente del Ejecutivo. Una maratón que muchos ya vienen corriendo en silencio, y que en todo caso, las elecciones de este año les dio la posibilidad de visibilizar -aunque no, todavía, de anunciar- que están corriendo.

Está claro que ese lugar, una intendencia exitosa, con gestión valorada por sus vecinos y despliegue territorial, otorga una plataforma que parece haber sido legitimada como ideal para crecer. Al menos así fue el método que utilizaron para llegar al sillón de San Martín tanto Cornejo como Suárez. Y todo parece indicar que ese será el camino a recorrer de quién aspire a heredar la sucesión.

Ese lote de intendentes oficialistas, sin embargo, merece alguna consideración caso por caso que acote o potencie expectativas, pues está claro que quienes más chances tienen son los radicales en favor de quienes no lo son. Pero también los que en 2023 no tienen posibilidad de reelección respecto de quienes sí la tienen. En todo caso, la alternativa de ir por un nuevo período en sus comunas puede ser la excusa perfecta para esperar mejores momentos, disimular desaires o escasos apoyos.

Por ello, todo indica que Iglesias, García Zalazar y Orozco, quienes no podrán ser reelectos aparecen hoy con mejores chances para saltar de sus responsabilidades municipales a cargos provinciales o nacionales. Además, los tres militan en la Unión Cívica Radical (UCR), el socio mayoritario del Frente.

Iglesias no se ha manifestado al respecto. Sólo ha dicho que él no es "vice de nadie", como si alguien ya lo hubiera pensado en el segundo lugar de la fórmula. En la misma dirección ha declarado Orozco, quien por su parte, ha dejado en claro que él tiene vocación "ejecutiva, no legislativa", por si alguien ya hubiera pensado en él también como segundo, y por ende, al frente de la Legislatura, o directamente como legislador.

García Zalazar juega en silencio, apostando a la gestión y a una juventud que le permite contar con más tiempo para decidir el rumbo de su carrera en la que cuenta con un aval extra: ya fue el elegido de Cornejo para sucederlo en Godoy Cruz. Y también recibió un guiño adicional, al ser el continuador en la presidencia partidaria de Suárez, conducción que volvió a renovar hace días al ratificar el mismo cargo en el Comité Provincia que antes ocuparon Cornejo y Suárez. ¿Podría continuar la tradición y llegar al Ejecutivo provincial? Claro que sí, pero falta mucho tiempo.

Ulpiano Suárez, si bien también es radical y con aspiraciones, puede ser reelecto en Capital, aunque no hay ninguna ley escrita que indique que un intendente deba necesariamente completar dos mandatos consecutivos para ir por más. Perfectamente, lo puede hacer antes. Por lo pronto, también apuesta a su gestión y espera el tiempo de las definiciones.

Diferente es el caso de Bragagnolo quien no sólo proviene de las filas del Pro, sino que también tiene la chance de ser reelecto, pues está completando su primer período en la comuna. Pero además, y hasta el 14 de noviembre pocos lo incluían en la lista de posibles candidatos. Se privilegiaba en ese espacio la insistencia de su mentor político y antecesor en Luján, el ahora diputado nacional Omar De Marchi.

Sin embargo, el rotundo 60% que obtuvo Bragagnolo en su departamento, parece haber al menos puesto en discusión tal certeza, ya que hay quienes entienden que el joven lujanino puede disputar con mejores chances las alternativas que siempre manejó ese sector: dar la pelea por dentro de Cambia Mendoza o animarse a salir del Frente. Una disyuntiva que también en su momento manejó De Marchi, pero que por acuerdo (como en 2021) o por elección interna (que perdió en 2019) nunca se materializó.

Y si bien De Marchi sigue teniendo entre sus planes ir por la Gobernación, el crecimiento de su continuador lo obligará a priorizar el frente interno y elegir la mejor opción del macrismo en Mendoza, ya sea él mismo o apoyando al exitoso intendente de su partido.

A este puñado de dirigentes se sumó esta semana un radical despechado, el hasta unos pocos días más diputado nacional Luis Petri. El legislador, de sólida presencia en la Cámara Baja pero también en los medios nacionales se constituyó en la sorpresa del cierre de listas al no ser incluido en la boleta del FCM para su reelección. Ya desde el llano, aseguró que intentará ir por la Gobernación tal vez en la búsqueda de nuclear a sectores partidarios que hoy parecen minoritarios pero disconformes. Esos que nunca faltan.

Frente a esto, trascendió también que el propio gobernador pretende que la disputa por sucederlo no se adelante a 2022 y que se deje para 2023, pues entiende que el año próximo ha de ser de gestión y obtención de logros, principalmente económicos, para una provincia golpeada. Pero en tren de opinar, habría introducido una complejidad adicional al escenario, al traslucir que su preferencia para la sucesión sea una mujer. Una puerta que abriría la consideración -por ejemplo- entre otras, a Mariana Juri, recientemente electa senadora nacional.

Está claro que más allá del género, Suárez también intentará condicionar la elección del candidato o candidata del Frente, aunque por el momento sin intentos de rupturas internas. De hecho, en los lugares que quedarán libres en el gabinete tras el reacomodamiento que obligó las elecciones ha promovido a gente de su espacio capitalino como Nora Vicario (próxima ministra de Turismo y Cultura) y Víctor Fayad -hijo- (próximo ministro de Hacienda). El suarismo, revalidado, también parece asentarse en el poder tras la victoria.

Muchas de estas especulaciones incluso pueden ser en vano si finalmente Cornejo desiste por propia voluntad o por imperio de las circunstancias de su ambición presidencial y vuelve para ser candidato a gobernador. Su aventura nacional todavía es incierta pese al triunfo de Juntos por el Cambio (JxC) donde como en el carro mendocino, abundan los pasajeros con aspiraciones en un viaje todavía largo y accidentado. Por lo pronto, todos tienen comprado el pasaje pero sólo uno llegará a destino.

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