Opinión
Entre las urnas y el infierno verde
Domingo, 14 de noviembre de 2021Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

 Llegó el día en que los ciudadanos decidirán la composición de las legislaturas nacional y provinciales. En la tradicional vorágine argentina cada elección parece decisiva, terminante. Pero también hemos aprendido que las expectativas suelen tener una dimensión mayor que lo que después muestra la realidad.

Al igual que muchas otras veces la vorágine de las campañas electorales pareció pasar o pasó bastante lejos de las preocupaciones diarias de los ciudadanos. Se comprobó en las primarias y que ojalá no se repita hoy, porque la participación es la clave de poder reafirmar el compromiso democrático, como se suele decir los espacios que no se ocupan otro se los apodera. En un momento donde los discursos antidemocráticos y poco solidarios parecen ganar lugar nada mejor que reafirmar el compromiso con la participación democrática.

El resultado de las PASO agregó una complicación extra a la diaria de la economía argentina, que podrá confirmarse o no en la noche de hoy. La presión sobre las diversas variables de la actividad económica se redoblo en los últimos días, en algunos casos con cierta lógica, pero en la mayoría de los casos de forma ficticia a partir de definiciones bastante alejadas de la realidad e incluso de los números.

Los preanuncios de que el lunes puede ser negro probablemente serán solo eso, excepto que esos discursos de los que hablamos se transformen en hechos que busquen modificar artificialmente un escenario diario. La clásica operación preelectoral sobre el dólar es una muestra de que siempre hay actores dispuestos a pasar a la acción, no importa los contextos.

El discurso que el dólar está atrasado en busca de una devaluación fogoneado por grupos agro exportadores y sus voceros solo toma un cuadro para justificar el reclamo que se sabe sería un golpe de gracia para la estabilidad del Ejecutivo pero también para el ya desgastado bolsillo de los ciudadanos y sobre todo un fenomenal disparador de la inflación y de los índices de pobreza de la Argentina. Los grupos del "cuanto peor mejor" suelen moverse como pez en el agua en estos contextos volátiles preelectorales en la Argentina.

La estrategia de tomar solo un cuadro congelado de la película les sirve a estos sectores para agitar el fantasma devaluatorio. El dólar en lo que va del año el dólar creció un 20 por ciento, las tarifas un 23, los precios internaciones de los commodities en promedio 20 puntos, los salarios de los trabajadores formales un 44 por ciento en promedio en tanto la inflación lleva acumulado 41.2 por ciento. Si se toma esa foto es fácil decir que el dólar está atrasado.

Sin embargo, al dejar correr la película se puede observar que el nivel del tipo de cambio hoy esta en el mismo rango que representaban los 43/45 pesos en los que estaba al momento de las PASO 2019, cuando el lunes un Macri enojado forzó la devaluación que llevó el billete a rondar los 60 pesos y colocará el cepo a la compra de moneda extranjera por parte de particulares. Pero no solo eso, el nivel del tipo de cambio actual está entre los más altos de los últimos 15 años, lo que lleva a preguntarse entonces cuáles son las verdaderas intenciones de los discursos devaluatorios.

De las fortalezas del gobierno y sus políticas (cualquiera sea el resultado de hoy) dependerá mucho de que la economía argentina no se transforme en una auto profecía cumplida y el infierno no ande rondando nuevamente.

Esta nota habla de:
Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Opinión
La pasión por los tiros en el pie
Escribe: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202