Columna del domingo
Última ficha al diálogo y la demanda que vendrá
Domingo, 31 de octubre de 2021Escribe Luis Abrego.

A mitad de la semana que se inicia, cuando Rodolfo Suárez retome -como se espera- su actividad al frente del Ejecutivo luego de su licencia tras haber sido intervenido en Buenos Aires por una arritmia cardíaca, habrá dos asuntos a los que les prestará especial atención. Ambos pueden impactar en los dos años que aún le quedan de gestión, pero también suponen la posibilidad de reforzar el eje discursivo de una campaña electoral que entra en su recta final y en la cual el oficialismo se revela como cada vez más optimista de cara al resultado del 14 de noviembre.

Luego de abandonar el Instituto Cardiovascular ICBA, el gobernador seguirá ya en Mendoza con extrema prioridad el desenlace que pueda tener el tratamiento del Presupuesto 2022 en la Legislatura. Y si bien, tras el trámite express que supuso su paso por Diputados, donde el Frente Cambia Mendoza (FCM) hizo valer su mayoría y descartó cualquier modificación u acuerdo con el Frente de Todos (FdT), lo que generó duros cruces y acusaciones de "palos en la rueda" o de gobernar "lejos de los intereses de los mendocinos", la votación en el Senado podría ser diferente.

Y si bien el Ejecutivo tiene los votos necesarios para aprobarlo en esa cámara, pretende de la oposición algunos votos más para conseguir lo que Diputados (y el peronismo) le negó: el roll over o refinanciación de deuda vieja por otra en mejores condiciones ya sea de plazo o intereses, para lo que necesita dos tercios. Lo cierto es que hasta el momento no hay avances en la negociación, ni razones que alienten esa posibilidad, que sin embargo, no se descarta. La Casa de Gobierno no quiere quedar como negada a ese diálogo que no prosperó en Diputados y ahora, al menos en las declaraciones, se muestra abierta a algún entendimiento.

Al respecto, ayer en el programa Entre Paréntesis por Radio Andina, el propio vicegobernador a cargo en estos días de la Gobernación por la licencia de Suárez y titular del Senado, Mario Abed no cerró la puerta a un acuerdo con el PJ. Y hasta se esperanzó con alcanzarlo en base a lo que el oficialismo ha pregonado desde que presentó la pauta de gastos para el año próximo: "Estamos todos los días conociendo novedades de la oposición, tenemos un Presupuesto equilibrado sobre el que se podrían hacer aportes. No hay ningún tipo de pedido de deuda, sólo el roll over, que se ha hecho toda la vida con todos los gobiernos y no me parece que tengan que negarse. Pero estamos en medio de la negociación: hasta el martes podemos recapacitar para reestablecer ese diálogo que necesitamos para darle una salida a los mendocinos" precisó.

Y no sólo eso, Abed en su provisorio rol de representante máximo del Ejecutivo hizo explícita la voluntad de llegar a un punto de encuentro, si esto fuera posible. "Hasta último momento que se vote no puede decirse nada, porque siempre existe el diálogo. De nuestra parte siempre están las puertas abiertas y las posibilidades dadas para trabajar a favor de los mendocinos. No tener renegociación de deuda es perder la posibilidad de destinar 14 mil millones de pesos a distintas actividades como obra pública", aseguró el vice.

Y si bien sus palabras sorprendieron a algunos referentes radicales en la Legislatura, que luego se limitaron a marcar la disposición al diálogo del oficialismo y a una suerte de expresión de deseos de Abed, está claro que el Ejecutivo explorará si hay chances para lograr el roll over hasta ahora negado; pues sabe que allí encontraría algún alivio rápido para los compromisos fiscales del año próximo, en el que muchos analistas coinciden será muy difícil ya sea con pandemia o sin ella. Y especialmente si la demora de un acuerdo del gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se sigue postergando de la mano de los gestos contradictorios de Alberto Fernández.

En esa línea, el segundo asunto al que el gobernador se abocará cuando retome sus funciones tras el fin del reposo médico es al estudio de la ya anunciada demanda por discriminación en el reparto de fondos nacionales que Mendoza entiende que le hubiera correspondido en tiempos de emergencia sanitaria y que la Casa Rosada parece haber habilitado (por fuera de la coparticipación) con claro criterio político entre provincias más o menos afines. O que si no fuese así, otra vez relegan a Mendoza en la distribución.

Apenas terminadas las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) fue el propio diputado nacional y ahora aspirante al Senado de la Nación, Alfredo Cornejo quien blanqueó esa demanda a la cual valuó en 18 mil millones de pesos. Según cálculos oficiales del ministerio de Hacienda de la provincia, la Nación distribuyó -en promedio- durante este tiempo de pandemia de manera discrecional en todo el país, unos 8.251 pesos por habitante; pero a Mendoza sólo llegaron 3.893 pesos. Una cifra que considerando los 9 meses del 2020 más los 10 de este 2021 en pandemia supera los 18 mil millones de pesos que la administración de Suárez pretende recuperar ahora por vía judicial.

Profundizando el análisis, la provincia más beneficiada -por lejos- es La Rioja que recibió en este tiempo 34.145 pesos por habitante. Le siguen La Pampa (19.668 pesos) y Neuquén (19.015 pesos), aunque todas lejos del promedio de 8.251 pesos. Mendoza cierra la tabla de las que menos recibieron, como se dijo, con 3.893 pesos y seguida de cerca por Tucumán (4.231 pesos) y Santa Fe (4.802 pesos). Un reparto para el que no ha habido ningún tipo de criterio objetivo y que en el Gobierno entienden se agravó después de la derrota del Gobierno nacional el 12 de setiembre. Y si bien en Hacienda no se ilusionan con lograr lo que recibió La Rioja, sí al menos pretenden alcanzar el promedio.

Para avanzar con esta demanda, el Ejecutivo le ha requerido, como paso previo, al asesor de Gobierno que reúna todos antecedentes sobre el tema para hacer un análisis profundo del alcance de esta controversia. Con esa evaluación, se tomará la decisión de instruir el inicio de la causa de la que todavía no hay plazos de concreción. Por su parte, Fiscalía de Estado debería completar un dictamen técnico que de alguna manera valide con argumentos jurídicos la intención política de Suárez y su equipo de reparar esto que entiende como una marginación que atenta contra las arcas y los intereses de los mendocinos.

Pero que también supone para el oficialismo la oportunidad de reforzar en estos días su mensaje de campaña respecto del "maltrato" al que la Casa Rosada ha expuesto a Mendoza desde que el kirchnerismo retomó el poder a fines de 2019. No lo entiende así el FdT y su principal referente, Anabel Fernández Sagasti, para quien no es más que un "acting preelectoral" de Suárez. En cualquier caso, ambas situaciones (roll over y demanda judicial por fondos en pandemia) le permitirían a la Provincia un mejor flujo de caja en el primer caso y eventualmente, si la demanda prospera, una nueva acreencia a largo plazo con la Nación en el segundo.

Pero en lo inmediato, es decir hasta las generales del 14 de noviembre, a Suárez claramente lo favorece mostrarse como una administración que pelea en los dos frentes (provincial y nacional) para lograr más recursos o disponer de ellos en 2022 estirando las condiciones de la deuda. Una apuesta en plena sintonía con los ejes de campaña del FCM que buscará surtir efecto electoral. En dos semanas la incógnita será develada.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Opinión
La pasión por los tiros en el pie
Escribe: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202