Columna del domingo
El emprendedor es un pez koi
Domingo, 31 de octubre de 2021Escribe Eduardo Press.

La mitología popular cuenta que una escuela de peces koi liberó a unos cuantos en el río Amarillo de China. El objetivo de cada uno de ellos era desafiar el cauce hasta alcanzar una cascada invadida por demonios. Mientras todos rehusaron finalmente superar este último tramo, un último koi se atrevió a intentar varios saltos y llegar a la cima. Como recompensa los dioses lo transformaron en dragón, símbolo de fuerza derivado de la perseverancia de un pez valiente.

Este es el motivo por el que el koi es un particular sinónimo de constancia y desarrollo en las culturas china y japonesa. Actualmente existen hasta 50 tipos diferentes de pez koi en función de sus colores.

Los emprendedores

De algún modo la vida del emprendedor nos recuerda a la vida y leyenda del pez koi. Existe una enorme variedad, muchas veces avanzan contra la corriente, remontan situaciones imposibles y finalmente reciben un premio.

El camino del emprendedor es como un camino de obstáculos, nunca es llano y liso. Requiere mucho esfuerzo, inversión de dinero, tiempo y energía. Si se hacen las cosas bien llega el progreso. Ningún emprendedor camina solo, lo acompañan clientes, proveedores, competidores, contextos y gobiernos. Todos ellos pueden ser al mismo tiempo aliados o barreras.

Es parte de las habilidades del emprendedor distinguir cuál es cuál en cada momento..

Lo primero es detectar los obstáculos para superarlos y visualizar las oportunidades para avanzar. Existen herramientas para poder hacerlo, ninguna garantiza el éxito pero acerca las posibilidades

La zona de confort

Crear es parte del espíritu emprendedor, es muy difícil hacerlo desde la comodidad. La sensación de amparo y protección que ofrece la zona de confort se convierte en una trampa que no permite crecer.

Atenta contra la esencia del espíritu emprendedor que es crear desde poco o nada.

Los clientes

¿A qué sector del público apuntamos? ¿Por qué? ¿Qué percibimos que les hace falta? ¿Qué podemos ofrecerle mejor de lo que ya disponen en el mercado? ¿Qué valor le agregamos a un producto que ya existe? ¿Cómo se la hacemos saber?

Éstas son todas preguntas que recomendamos a los emprendedores que se hagan al momento de definir un público.

Los proveedores

Los proveedores son los aliados del emprendedores (muchos de ellos a su vez también son emprendedores). Conviene mantener una buena relación. Cuando existe una relación de mutua confianza los proveedores también son fuente de información sobre tendencias del mercado y sobre la competencia.

¿Qué tenemos que tener en cuenta al momento de elegir un proveedor? Sus antecedentes en el mercado, calidad de sus productos, cumplimiento en los plazos, mantener las reglas de juego, si va a haber cambios informarlos con anticipación, garantizar que al momento de solicitar productos que cuenta con stock suficiente para su provisión.

Tener en cuenta a los competidores

Frente a nuevos competidores lo que vale es nuestra trayectoria, prestigio, cuál es el factor que nos distingue para que nuestros clientes nos sigan eligiendo.

Nosotros recomendamos no caer en el barro de una sucia competencia, competir sí pero con armas nobles, el objetivo siempre es superarnos y ser mejores, si vamos a atacar a nuestro competidor dispersamos nuestro esfuerzo con la plena seguridad que aunque venzamos vamos a perder.

Los riesgos del producto estrella

En nuestra experiencia conocimos a muchas empresas pymes y no tanto que disponían de su producto "estrella". El más demandado, más solicitado, incluso hasta impuesta la marca como nombre genérico. El resto de los productos eran una especie "de relleno" para dar le volumen a las ventas y cartera de productos.

También conocimos empresas que dedicaban su producción a un solo producto requerido por varios clientes de los cuales eran proveedores.

Ambas situaciones son riesgosas. Cambios en los gustos o necesidades de los consumidores, sustitución de un producto por otro nuevo, diferente. Cualquiera de ellas puede llevar a la ruina a una empresa (de lo cual abundan muchos ejemplos en todo el mundo).

Disponer de una variedad de productos para ofrecer a los consumidores es recomendable sin perder de vista las oportunidades que nos ofrece cada tanto el mercado de resaltar con uno de ellos.

En síntesis

Para remontar una cascada tenemos que estar preparados, no todos nacemos pez koi pero podemos llegar a serlo si nos ocupamos y entrenamos para serlo. Tener en cuenta algunos de los temas expuestos, tener muy claro cuáles son nuestros objetivos, definida nuestra misión (por qué nos deben elegir a nosotros), nuestra visión (hacia dónde vamos) y fundamentalmente conservar nuestros valores. Nos facilita estar más cerca de trepar la cascada.

Amigo lector: ¿Usted también siente como emprendedor que hay momentos en que nada contra la corriente?

*En colaboración con la Lic. Sofía Florín, especialistas en Psicología Organizacional y Empresas Familiares

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Comentarios
Henry Velásquez Y
03-11-21 13:10
Así es, los emprendedores tienen en su actuar un parangón con el comportamiento de los peces koi. Claro, el emprendedor debe ser un pescador, no de kois, sino de oportunidades, para así llegar a lo alto de la cascada del éxito.
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