Opinion
Tan difícil como soplar y hacer botellas
Domingo, 31 de octubre de 2021Escribe Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Los pocos días que nos separan del fin del proceso electoral pasan rápidamente y el ambiente va levantada temperatura con un gobierno centrado en recuperar votos y en poner en caja el factor inflacionario que más pesa en los ciudadanos; el precio de los alimentos.

El congelamiento de precios y el enfrentamiento con la dirigencia de los elaboradores, proveedores y comercializadores perdió fuerza a medida que pasaron los días, la política y los focos group. Por un lado la decisión del congelamiento tuvo un claro respaldo del presidente y de casi todo el arco oficialista y por otro empresarios y oposición empezaron a enrollar en barrilete sobre el tema a medida que las encuestas y focos group les mostraban que no solo que había apoyo ciudadano a la medida, sino que además ellos eran los malos de la película y que el concepto de inflación por emisión no es solo antiguo sino que además era incomprensible para los entrevistados para quienes hay inflación por solo dos motivos el gobierno es inoperante o los empresarios son todos una abusadores con apoyo de la oposición para destronar al Gobierno. Definitivamente la sociedad argentina sigue sin encontrar el término medio en ningún tema.

Ya hemos escrito más de una vez sobre la multiplicidad de causas de la inflación en la Argentina y como varias de ellas son concurrentes al mismo evento por más que se lo niegue. Sin embargo hay algo distinto en esta oportunidad parece que la sociedad tomó de otra manera y con otro acercamiento el entender que los procesos de concentración son uno de los principales problemas a la hora de hablar de alimentos y elementos de primera necesidad.

No son pocos los que comentan cuando se dice esto que los procesos de concentración ocurren en todos lados y no hay procesos inflacionarios porque sí como parece suceder en estas Pampas. Es cierto, pero omiten contar que el Estado argentino no controla, no se quiere meter y prefiere dejar hacer. Por eso genera tanto revuelo cuando aparece un funcionario como Feletti dispuesto a intervenir con respaldo político.

Muchos de nuestros lectores seguramente recordaran lo que paso en Chile no hace más de tres años cuando se descubrió que los gerentes de tres cadenas de grandes tiendas y supermercados se ponían de acuerdo vía mail en los precios de diversos productos y se repartían las ofertas que iban a sacar cada semana. Las multas fueron fortísimas junto a denuncias judiciales. A nadie se le ocurrió decir que el Estado chileno era comunista por defender a la ciudadanía de los atropellos.

Ya hemos contado en este espacio los números de la concentración en los fabricantes de alimentos y elementos esenciales sobre todo en manos de multinacionales tanto extranjeras como nacionales-

Pero además en la Argentina también se da una concentración fenomenal en la producción de las materias primas y con vistas mas a la exportación que al mercado interno. En varios estados de Estados Unidos está sencillamente prohibido por ley ser titular de más de 500 hectáreas productivas. Lo mismo nadie puede exportar lo que le plazca, primero se debe atender el mercado interno, misma situación se vive varios países europeos, además de cuidar celosamente que no entren libremente del extranjero productos que puedan competir mano a mano con los de los farmers locales.

Los datos del Censo Agropecuario de 2018, cuyo informe definitivo se conoció en estos días, lo muestran. Por ejemplo, una zona netamente agropecuaria como la provincia de Santa Fe que en 1969 tenía unas 55 mil explotaciones agropecuarias, hoy solo tiene 20 mil.

Los 157 millones de hectáreas que tienen alguna producción están divididas en poco más de 250 mil explotaciones agropecuarias muchas de ellas con dueños similares. La diversidad de productores se da solo en algunas economías regionales en tanto que es altísima la concentración en las producciones tradicionales y exportables.

De los 30 millones de hectáreas dedicadas a algún cultivo más del 38 por ciento están dedicadas a oleaginosas y el 30 por ciento a cereales.

Los primeros 15 grupos productivos tienen superficies promedio de siembra por arriba de las 100 mil hectáreas Y la concentración se sigue profundizando a medida que se avanza en la cadena de producción ya sea de harinas o aceites. Por lo que la concentración no es solo en los alimentos sino también un proceso que da en tenencia de la tierra.

El proceso no es inédito ni exclusivo de Argentina, los datos de OXFAM revelan que en Latinoamérica 32 personas tiene la misma riqueza que 300 millones de latinoamericanos y a nivel mundial solo 8 personas tienen la riqueza de 3600 millones.

Ahora por qué esos grupos concentrados tienen comportamientos distintos en el mundo, la respuesta es simple; los estados pueden ser liberales o de derecha, pero no son zonzos como los liberalotes locales. Tienen fortaleza y regulaciones por doquier. El fracaso del acuerdo Mercosur-Unión Europea es una clara muestra de ello.

En cualquier sitio especializado se pueden encontrar textos como este sobre las tasas de ganancia de los supermercados en el mundo:

A diferencia de otras superficies comerciales o establecimientos, en los que se venden electrodomésticos, los supermercados trabajan con productos alimenticios, que se venden a bajos precios, de los cuales los supermercados se quedan con entre el 0,5% y el 1,5%. Hay que subrayar que el margen que se lleve el supermercado dependerá del tamaño, de su poder de negociación, de sus estrategias comerciales y de su política de precios. Así, encontramos que la mayoría de los supermercados opera con unos márgenes inferiores al 1%.

Sin embargo, uno de los choques de la semana entre la Secretaría de Comercio y las cadenas comercializadoras fue con Francisco De Narváez dueño de Wall Mart (en proceso de cambio de marca hacía Chango Más) que se negaba a bajar su tasa de rentabilidad del 30 por ciento.

Como se puede deducir la guerra inflacionaria en la Argentina es tan difícil como soplar y hacer botellas

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Escribe: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202