Kristalina Georgieva, sobre el acuerdo del FMI con la Argentina
Miércoles, 13 de octubre de 2021

"No hemos tomado una decisión" señaló esta mañana la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, con relación al pedido argentino de reducir los sobrecargos que cobra el organismo multilateral sobre sus créditos.

El tema sigue en discusión, afirmó en respuesta a una pregunta de Ámbito en el marco de una conferencia de prensa ofrecida esta mañana en Washington. También ante una consulta de este medio, sostuvo que "continúan trabajando" con el Gobierno argentino "con un compromiso de ambos lados" de definir un programa que sirva para que el país "pueda tener políticas firmes para inducir el crecimiento privado, generar empleo genuino y el buen uso de los recursos públicos para apuntalar a aquellos que más necesitan apoyo".

Precisó que en las discusiones dentro del organismo "hay reservas en cuanto a congelar los sobrecargos", mayormente derivadas de la preocupación por preservar la fortaleza que debe mantener el Fondo en el contexto de la crisis internacional. Pero aclaró que el tema "no está resuelto ni en un sentido ni en otro" y agregó que "también hubo apoyo para hacer lo que el Fondo hace periódicamente, revisar los sobrecargos". En este sentido, afirmó que "la historia tendría que definirse como: continuará".

El Gobierno argentino planteó al Fondo la reducción los sobrecargos que le aplica en el pago de la deuda por haber excedido el 187% de su cuota en el crédito tomado en 2018 por la gestión de Mauricio Macri. Cabe señalar que, si el directorio del organismo decidiera este cambio, sería para todos los países y no para uno en particular.

La cuota argentina del FMI suma unos 4.540 millones de dólares. El préstamo vigente con el país alcanza a 45.453 millones de dólares a valor presente, según señala Joaquín Waldman de Ecolatina. El 187,5% de la cuota equivale a 8.490 millones de dólares, de donde el país paga sobrecargos por U$S 36.963 millones. El 2% de sobretasa equivale a U$S 738 millones. En el Gobierno calculan que, a lo largo del tiempo, la acumulación de estos intereses (la refinanciación sería a no menos de diez años) implicarían un pago adicional cercano a los 10.000 millones de dólares.

"Creíble y útil"

Georgieva sostuvo que las negociaciones entre el FMI y las autoridades argentinas orientadas a lograr un nuevo acuerdo continúan "de manera constructiva" y con "un compromiso de ambos lados" por avanzar. Sin embargo, no precisó cuándo se firmaría el entendimiento.

"Me reuní con el ministro (Martín) Guzmán el compromiso es trabajar de manera constructiva. Tenemos que encontrar un buen punto de acuerdo, donde un programa para la Argentina sea visto como creíble y útil para para la gente y así lo puedan apoyar", indicó.

Cabe recordar que ayer, el presidente Alberto Fernández le aseguró a un grupo importantes empresarios que el acuerdo está cerca de lograrse toda vez que el país enfrenta vencimientos por casi 20.000 millones de dólares el año próximo que resultan imposibles de afrontar. Justamente los empresarios manifestaron que se fueron más "optimistas respecto al futuro con el FMI"

Georgieva comenzó la conferencia agradeciendo al directorio "por permitirle hablar" sobre la controversia en torno de su gestión por un informe del Banco Mundial sobre China y por permitirle seguir al frente del organismo.

En tal sentido, remarcó el trabajo conjunto entre el FMI y el Banco Mundial durante la pandemia. Respecto del informe, indicó que hubo una investigación que se tradujo en la ratificación del board de principios de esta semana, pero admitió que las investigaciones seguirán su curso. También enfatizó la "excelencia" de las estadísticas del Fondo.

Tiempos desafiantes

Planteó a continuación que el mundo vive "tiempos particularmente desafiantes" por las perspectivas de inflación, el alto endeudamiento y la divergencia en el acceso a las vacunas entre países. Para ilustrar la profundidad de la crisis, señaló que "2024 habrá 160 países que no habrán alcanzado los niveles de 2019.

La funcionaria destacó la "generosidad" de los países desarrollados para transferir "voluntariamente" parte de los nuevos derechos especiales de giro (DEG) que recibieron a fines de agosto a las naciones que más lo necesitan.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario