Opinión
Fortalecido, Suarez gana presencia en la campaña
Domingo, 26 de septiembre de 2021Por Luis Ábrego - Entre Paréntesis.

Tras el contundente triunfo obtenido en las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) por el Frente Cambia Mendoza (FCM), en el oficialismo revisan los datos del escrutinio definitivo y ajustan la estrategia para la disputa final, la del 14 de noviembre. Esa es la elección "por los puntos", la que otorgará la asignación de los legisladores nacionales, provinciales y los concejales de cada departamento. Y la que merece el cuidado de todos los detalles y todos los esfuerzos.

En el gobierno son muy conscientes que deben mejorar la perfomance en algunos departamentos donde pese a gobernar y ganar, la diferencia fue muy ajustada, principalmente aquellos del Este como San Martín y Rivadavia. En este último municipio la reaparición del ex intendente y ex legislador radical Ricardo Mansur, ahora en las listas del Partido Verde (PV), ha generado un revuelo que pasó de la disputa interna de pueblo, al enfrentamiento en las urnas con la consecuente pérdida de votos para la boleta del intendente Miguel Ronco. No fue casual entonces la visita de Alfredo Cornejo esta semana a ese departamento para ratificar a los candidatos "oficiales" de Cambia Mendoza.

Más preocupante aún es la derrota en otras comunas que también el Frente conduce, como es el caso de Tupungato, Malargüe y San Carlos, aunque aquí se atribuya a la movilización generada por las colectoras del Frente de Todos (FdT), que constituyó una populosa interna dentro de la categoría concejales y que confirmó los resquemores que el oficialismo tiene sobre este mecanismo para dirimir candidaturas en los departamentos aunque con una cabeza de lista común con Anabel Fernández Sagasti y Adolfo Bermejo.

Finalmente, el amplio porcentaje de voto en blanco (casi el 10%) abre otra incógnita sobre su comportamiento en noviembre y si esos desencantados, así como aquellos que directamente no fueron a votar, podrán ser captados por el oficialismo. Un objetivo que además también tiene no sólo el peronismo, sino el resto de las agrupaciones y partidos que quedaron en carrera y ahora pugnan por obtener el rótulo de "tercera fuerza" y si eso les alcanzará para tener representantes, principalmente, en la Legislatura.

Suponen en el Gobierno que cuentan para su propósito con un diferencial que el resto de sus competidores no poseen: la figura ahora re-empoderada del propio Rodolfo Suarez, que además, no sólo es candidato, sino que aparece en todos los spots, los afiches y en la misma boleta. Y que, según todas las encuestas, ha mantenido su nivel de aceptación de gestión en porcentajes óptimos para la crisis que atraviesa la Provincia y el país.

De hecho, y como cada vez que sucede, esta semana las usinas del oficialismo se encargaron de remarcar que otra vez (no es la primera) Suarez ocupa un lugar de privilegio en el podio del ránking que mide a los gobernadores de todo el país que realiza la consultora de opinión pública CB y que es encabezado por el radical correntino Gustavo Valdés con una imagen positiva del 75,7% y una negativa del 21% (viene de ser reelegido en su provincia casi con el 70% de los votos) y que ubica a Suarez en el segundo escalón con una imagen positiva el 72,5% y una negativa del 24,2%. Casi 8 puntos más en esa escala que el presidenciable opositor Horacio Rodríguez Larreta (64% positiva y 32,5% negativa) y que cierran dos mandatarios emblemas del kirchnerismo: Axel Kicillof (41,7% positiva y 55,5% negativa) y Alicia Kirchner (41,3% positiva y 54% negativa).

Desde un principio, en el FCM apostaron por una lista poderosa, de "tres gobernadores" que además del propio Suarez incluyera a sus antecesores, Cornejo y Julio Cobos, todos dirigentes que mantuvieron consideración positiva en el electorado tras su salida del Gobierno. Sin embargo, la polémica inclusión del actual mandatario como senador suplente en la boleta y su posterior judicialización, de alguna forma modificó el plan original.

Y si bien en el Ejecutivo nunca dudaron de sus argumentos, y de hecho, la Justicia en tres instancias, incluida la Corte nacional avaló sus razones, la controversia hizo que el gobernador no pudiera desplegar su impronta ni su presencia en la campaña, pese a que sus ejes giraron -principalmente- en el acertado equilibrio entre salud y economía que caracterizó a Mendoza durante los momentos más duros de la pandemia, en especial, al inicio de la cuarentena.

De alguna forma, en el Ejecutivo entienden que las PASO anticiparon un respaldo mayoritario a la gestión que se confirmará en noviembre a modo de plebiscito de medio término y en un contexto extraordinario: mejor dicho único. Una lectura que rápidamente hizo que Suarez, con su candidatura primero confirmada, y luego avalada por las urnas, cambiara el chip.

Ya en el cierre de campaña se mostró desplegando anuncios de recomposición salarial para el sector público, y luego, la noche del triunfo, endureciendo su mensaje contra la oposición local por la falta de apoyo a la reforma constitucional y al gobierno nacional por el manejo de pandemia. Por entonces, Suarez no imaginaba que tanto Alberto Fernández como Cristina Kirchner le iban a ofrecer con su feroz pelea pública otra oportunidad de diferenciación.

Por ello, no dudó en utilizar cuanto micrófono tuvo a mano para fustigar la zozobra institucional generada pero también los posteriores anuncios tras la derrota del kirchnerismo en las PASO, incluso atribuyéndose la autoría de un "modelo mendocino" con aperturas similares y cese de restricciones a las que la Nación ahora echó mano para intentar cambiar el clima y revertir el resultado a su favor.

Su encuentro con Rodríguez Larreta esta semana en Buenos Aires para inaugurar allí el Distrito del Vino es el resultado de la decisión de empezar a jugar el juego nacional pero también la inequívoca señal que ahora, sin condicionantes judiciales ni políticos, la presencia de Suarez en la campaña local será más asidua y constante. Proactivo, alternará la gestión con la campaña, como en su época de intendente de Capital y candidato a la gobernación, y buscará con más presencia mediática, recorridas y visitas para apuntalar aquellos distritos críticos que merecen corrección tras el resultado de las PASO.

Si el FCM consiguiera mejorar su desempeño en noviembre, el propio gobernador se ilusiona con lograr incluso 4 diputados nacionales de los 5 en juego, así como reforzar aún más su poderío legislativo. Quiere asegurarse sus últimos dos años con el menor margen de conflicto, algo que no podrá evitar, pero al menos con mayor respaldo popular e institucional sobre sus espaldas. Nada imposible en este escenario.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Opinión
Entre el freezer y el horno
Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202