Jóvenes emprendedoras
Julieta Porta: premiada por la NASA y en busca de humanizar la tecnología
Lunes, 27 de septiembre de 2021
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Desde que la NASA la premió junto a un equipo de jóvenes por crear el proyecto Zonda Inc., una startup que puede estimar los costos de daños ocasionados por las inundaciones y salvar vidas, su nombre comenzó a visibilizarse por todas partes. Julieta Porta, 23 años, mendocina. Su perfil de Twitter dice "Acerco personas del mundo tech a generar cambios sociales. Me fascina la ciencia, el espacio y las personas".

Su hoja de vida abre el abanico y cuenta mucho más: Que es estudiante avanzada de Ingeniería en Dirección de Empresas y Programación. Que habla 5 idiomas. Que se dedica a crear modelos de negocios a proyectos de base científica-tecnológica, que ha sido reconocida en varias oportunidades por su liderazgo femenino en el campo de la ciencia, y que también se dedica a dar talleres y charlas. Esto sin pasar por alto que hace poco fue noticia por haber sido invitada a disertar en el Foro Económico Mundial de Mujeres en el mes de noviembre. Oportunidad para la cual se viene preparando con el objetivo de "visibilizar a toda esa gente que está haciendo cosas. Los proyectos que por ahí no trascienden y no se ven", cuenta.

Foto: Cristian Lozano. 

Aunque en este tiempo de exposición le han llovido ofertas para trabajar en puestos importantes, Julieta Porta tiene en claro que lo que la mueve son aquellas causas que pueden generar cambios sociales profundos. Trabajar en proyectos de impacto, repite constantemente. Formar equipos, aprender de lo que otras personas tienen para aportar y buscar humanizar los recursos tecnológicos que tenemos a disposición. Habla de la integración de un mundo globalizado, de que estamos a un mail de distancia de trasformar realidades, y que de tanto probar sin miedo al error es que se logran los proyectos más innovadores.

"Creo que desde el lugar que estoy ahora es como que hackeo un poco el sistema", apunta. "No nos dan bolilla acá, pero nos dan bolilla en la NASA o el Gobierno de Estados Unidos me manda un mail y acá nadie se entera porque viene un poco más tarde lo que tiene que ver a nivel provincia, país. Los sistemas están, pero creo que si uno va contra el sistema o contra quienes toman decisiones no cambia nada o es mucho más lento todo. Por eso no me considero activista -le doy lugar a la gente que es activista-, pero mi lugar está en hackear. Hackiemos las cosas que conocemos. Generemos proyectos de impacto desde el lugar donde estamos. Imaginate cuántos más cambios haríamos", dice en una entrevista con este medio.

Foto Cristian Lozano. 

Entre los proyectos en los que participa Julieta Porta y que apuntan a mover las estructuras de un sistema que reclama cambios urgentes, se encuentra Agrojusto. Una plataforma que conecta de manera directa a productores de alimentos y consumidores. En este proyecto que fue premiado por la ONU como Best Small Business Good for All, Julieta es business developer.  

La joven maipucina también es co-coordinadora de la comunidad de Quinto Impacto. Una empresa B, cuyo modelo está basado en desarrollos tecnológicos con integración social, otorgando oportunidades de empleabilidad a personas que tienen una base en programación y se encuentren fuera del mercado laboral o en situaciones desfavorables.

Y como si fuera poco, Julieta también forma parte de un equipo de 18 jóvenes argentinos que ha quedado como uno de los finalistas del concurso Open Space, por la creación y el desarrollo tecnológico de un rover lunar. Este proyecto busca hacer minería espacial en la luna. "Buscan generar una nueva forma de energía limpia para la humanidad, y también suministrar energía para otros viajes espaciales", apunta su prometedora hoja de vida. Es que cuando esta mendocina habla de transformar realidades no carece de ambiciones. Va por todo.

-Cuando te agendé en el teléfono puse "Julieta Porta emprendedora". ¿Sentís que esta palabra es lo que más se ajusta a tu perfil? ¿Qué significa ser emprendedora? ¿Se nace emprendedor o hay posibilidades de hacerse en el camino?

-A mí la definición de la palabra emprendedor que me gusta mucho es el que lleva el sentido de tomar acción. De hacer que las cosas sucedan, hacer que las cosas pasen. Me parece que viene un poco por ese lado. Y en ese sentido yo siempre en la vida me moví mucho, siempre he sido de tener y hacer muchas actividades muy diferentes, y bueno, no sé si antes me consideraba emprendedora pero si muy inquieta y curiosa.

-Ahora está muy instalada esta palabra, más que antes, ¿lo notás así?

-Mirá yo creo que todo depende de la situación. Muchas personas son inquietas y curiosas por naturaleza y muchas otras, debido a la situación, no les queda más opción que tomar acción y hacer que las cosas pasen. A mí me pasó en la pandemia y como está todo en América Latina la gente empezó a emprender. Y no son los emprendedores típicos que uno suele ver en la tele, sino el emprendedor chiquito, el del día a día que empieza a moverse y que no le quedó otra que hacer que las cosas sucedan y empezar con un proyecto. Por eso a mí me fascina todo ese movimiento porque hace resurgir y hace que las cosas tengan sentido.

Foto: Cristian Lozano. 

-Naciste en la era tecnológica. Pertenecés a esa generación que se llama "nativos digitales." Hay una mirada del mundo que ya la tenés incorporada. ¿Tenés referencia de cuándo comenzó a interesarte la ciencia y la tecnología como herramientas para generar cambios?

-En realidad viene desde muy chica. Siempre hice muchos cursos, me pasaba que me juntaba con mucha gente grande y le preguntaba las dudas que tenía y cómo funcionaban las cosas. No te podría decir un momento exacto, pero sí creo que en el momento en que uno empieza la secundaria o en la universidad y se da cuenta que lo que está hablando el profe es algo que podés googlear ahí tenés un cambio enorme en los sistemas. Entonces qué aprovechamos del profesor y qué aprovechamos de la información extra a la que podemos acceder. Y yo creo que ellos hacen un trabajo re importante en la conjunción de las dos cosas y nosotros por ahí no somos conscientes, pero es súper importante poder unir y preguntarse qué hacemos con la era de la información. Esto que decís, cuánta información hay y para qué la uso, porque muchas veces nos quejamos pero no nos damos cuenta que tenemos el mundo en nuestras manos y que estás a una pregunta a un mail de una respuesta.

Siempre cuento una anécdota. Estamos trabajando en un robot para generar una nueva forma de energía limpia, para que dentro de unos años podamos prender la luz. Y yo no vengo de ese rubro, yo estudié modelo de negocios y me pasó de leer un paper científico de la universidad de Harvard y al final del paper encontré un mail de la persona que había escrito el documento y le hice una pregunta. Y me contestó de que quería conocerme a mi y a mi equipo, me dijo de hacer una videollamada y fue increíble. Y estuvimos a un mail de distancia. Digo, si lo hago yo lo puede hacer cualquiera. Entonces esto de la era de la información, es cómo usamos esta información que tenemos.

Foto: Cristian Lozano.

-¿Cuáles son esas causas que te convocan para formar parte de proyectos?, porque no te da igual cualquier tema.

-No. Y por supuesto que me han llamado de todos lados con temas que una lo escucha y decís guau, son muy cool -por así decirlo-, muy a la moda, pero a mí me pasa que personalmente no puedo trabajar en cosas que no generen impacto. Yo no puedo hacer la vista ciega a que hay chicos viviendo en la calle o que hay basura por todos lados o que hay un montón de gente grande, viejitos, que van solos por la calle y que no tienen la disponibilidad física para entrar a los lugares. Entonces, habiendo tantas problemáticas, tan mundanas como digo siempre, del centro de lo que es la humanidad, ¿cómo no vamos a humanizar la tecnología y lo que hacemos? Por eso siempre digo que hay que usar la ciencia y la tecnología para generar cambios sociales. 

En Agrojusto nos estamos preocupando por cómo nos vamos a alimentar, en Quinto Impacto en cómo le vamos a dar el primer empleo a chicos que están en condiciones vulnerables, en lo del robot, es cómo vamos a prender la luz en unos años, o sea, básico, matriz energética mundial. Y descubrir una nueva forma energética implica revolucionar hasta la medicina nuclear, al nivel de lo que estamos hablando, básico de nuevo. Las inundaciones pueden pasar en cualquier momento, nadie está exento de los cambios climáticos. No es nada utópico, es básico y en realidad todos deberíamos estar trabajando en conjunto en esto.

Personalmente no puedo trabajar en cosas que no generen impacto. Yo no puedo hacer la vista ciega a que hay chicos viviendo en la calle o que hay basura por todos lados. Entonces, habiendo tantas problemáticas, tan mundanas como digo siempre, del centro de lo que es la humanidad, ¿cómo no vamos a humanizar la tecnología y lo que hacemos? Por eso siempre digo que hay que usar la ciencia y la tecnología para generar cambios sociales.

-Estas son las causas urgentes de las que se deberían estar ocupando los países del mundo, ¿no?

-Y sí... Y son problemas que van a tener los países subdesarrollados o los desarrollados. ¿Cómo nos vamos a alimentar? Va a llegar un momento en el que vamos a ser 10 mil millones de habitantes, seas de donde seas, no vas a tener tierras arables para seguir produciendo, entonces inventemos nuevas formas de producir, generemos cambios alimentarios en la sociedad. Esto es básico. Y con respecto a los agro tóxicos y que de ahí se desprenden un montón de temas más, por eso yo siempre digo esto de la integración, porque la globalización lleva a eso y los problemas son integrales. Es importante y es urgente.

Por eso yo hablo de ecosistemas y de soluciones integrales para el mundo. Vos fijate, ¿vos podés vivir sin un riñón? Y sí... ¿Podés vivir sin un ojo? Y sí... Pero vos podés vivir sin sol, sin plantas, sin árboles, sin agua. Entonces somos parte de un ecosistema. Estamos acostumbrados a creernos robot y a dejar de lado las emociones y lo que nos rodea y el concepto es igual de importante, el cambio climático por más que generés una solución social, el cambio climático tiene que ver porque somos parte del mundo. 

Foto: Cristian Lozano.

-¿La Argentina y los países de la región son receptivos a pensar de que hay que aplicar la ciencia y la tecnología para generar cambios sociales? ¿Cuál es tu percepción al respecto?

-Hay mucho juicio y prejuicio en el tema. Hay una autoestima colectiva muy baja, sobre todo en la Argentina. Hay muchos problemas urgentes y por ahí me pasa a mí también, que todos los días me tengo que recordar el propósito de por qué hago lo que hago, ¿no? Porque el contexto, la situación y lo que escuchás de que la gente se va del país, que el dólar va a subir, que se viene el cambio, que puede venir otra pandemia. Todo el tiempo estamos bombardeados o eso no permite pensar y crear, entonces es todo el tiempo estar recordándose a uno mismo el por qué hacemos las cosas. Quizás acá nosotros nos estamos preocupando del hambre y en Europa se están preocupando porque no tienen donde construir o porque tienen índices de contaminación y no se ve bien el cielo, ¿no? Los problemas están en todos lados, pero sí me parece que en países más desarrollados hay más consciencia y acá todavía no nos damos cuenta de la cantidad de recursos que tenemos ambientales que podemos aprovechar. Sí creo que las nuevas generaciones lo están entendiendo y los niños sobre todo ya vienen con otro chip, pero hay que seguir fomentando esto de animarse a crear, a innovar y que de acá también se puede.

-¿Qué significa en términos de oportunidad la invitación a participar del Foro Económico Mundial de la Mujer? ¿Cómo te estás preparando para ese momento?

-Primero que es un orgullo increíble. Después es que me preguntaron si quería participar y por supuesto dije que sí. Cuando me enviaron la carta y vi que participaban premios Nobel, políticos, grandes personalidades del mundo dije acá se equivocaron, pero después cuando leí bien dije guau, o sea, qué posibilidad de visibilizar a toda esa gente que sí está haciendo cosas. Desde el maestro de la escuela rural, de los proyectos que por ahí no trascienden y no se ven. Si yo tengo la chance de aparecer en un foro y dar un mensaje, voy a dar luz a todas esas cosas buenas que existen, que están pasando y que necesitan de ayuda. Porque a mí me pasó de golpear puertas por un proyecto, que en su momento iba a finalista y en ese momento nadie nos escuchó y necesitábamos acceso a un laboratorio, ni siquiera a recursos económicos, y después cuando esos proyectos salen ganadores todo el mundo aparece. Digo, si todas las unidades académicas, el sector privado, el sector público empieza a pensar con esta lógica de generar múltiples impactos, los cambios van a ser más tangibles y más prolongados en el tiempo. Voy a ir a dar ese mensaje, a visibilizar y a aprovechar la oportunidad.

-¿Cuáles son los momentos complicados del proceso de innovación? En una entrevista decías que había que permitirse el error.

-Si vos me hacías esta misma entrevista hace algunos años yo te iba a contestar lo mismo, lo que pasa es que ahora algunas cosas salieron. Yo soy la persona que se cambió de carrera, la persona que hace 5 idiomas porque algunos les gustan mucho y los termina y otro los prueba, soy la persona que se equivoco mil veces, la persona a la que le han copiado un proyecto, estuve perdida, estuve en crisis, me pasó de todo en el camino. Muchas veces se me dijo, basta de hacer cursos, de hacer talleres, basta de andar por eventos conociendo gente. Pero esto de equivocarse, de hacer proyectos con gente nueva, que te vaya mal, de saber por qué te fue mal, en qué fallaste, ese ejercicio es estadística: mientras más te equivoques más tenés chance de acertar. Si no te estás equivocando no estás innovando lo suficiente. Hay que cambiarle la percepción al error.

Yo me río porque veo las noticias y me ponen la chica genio. En realidad si te ponés a ver soy la que mas fracasó, pero eso no se ve en la noticia y uno siempre cuenta las cosas buenas. Pero son las cosas malas las que te llevan a lograr las buenas. Y también esto de entender que hay que ceder el ego y participar de equipos donde haya gente que sepa más que vos. Te tenés que rodear de de gente que sepa más que vos, de gente diferente que vos. Creo que va por ahí la cosa.

-¿Cómo son esas charlas que das?

-A mí alguien me motivó primero y yo creí en la historias de gente que inspira, entonces es de agradecida a todo lo que pasa que yo dejo todo por ir a dar esas charlas. Si le puedo decir a un chico, mirá vos desde acá podés mandar un mail, podés mandar un mensaje, creé en vos. Si yo pude, a la distancia, sin fondos, solo con acceso a Internet y sin saber del tema, vos podés. Ese es el mensaje que doy siempre en las charlas y los chicos me piden consejos y termina siendo todo muy emocionante, inclusive terminamos llorando todos, pero porque compartimos historias y hay historias de vida muy fuertes que se dan en esas charlas. Creo que son esos momentos en los que podés darte cuenta de los dones que podés poner al servicio de los demás y de uno también.

Foto: Cristian Lozano. 

-¿Creés que en el país contamos con un buen capital humano para esto de generar ideas y proyectos?

-Yo creo que el argentino es el que arregla las cosas con alambre, ¿viste? Lo que dicen en todas partes del mundo. Y yo creo que sí, y esta inteligencia que tenemos que nos hace únicos y especiales y creo que no es causalidad que haya tantas personas argentinas destacadas en el mundo. En realidad en condiciones de conocimiento y saberes la educación argentina es brillante y el acceso a la información es igual que en otros lugares del mundo. Podemos acceder a papers, a bibliotecas digitales. Creo que en capacidad humana y calidad humana tenemos mucho, creo que es más, ahí esta nuestra fortaleza.

-¿Hay personas que te inspiren?

-Me inspiran mucho los invisibles. Los que no se ven. Me pasa de ir a una escuela, de ver a una maestra que le tiene que enseñar a los chicos con lo que tienen en el patio porque no tienen recursos, ¿cómo no me va a inspirar eso. Acá en Mendoza tenemos chicos que desayunan, meriendan y cenan chivo porque no tienen otra cosa para comer. No tienen acceso al agua potable. Entonces, yo siempre digo, me inspiran las cosas que no se ven y que no llegan a las personas que toman decisiones.

-¿Cómo te imaginás el futuro próximo en relación a los cambios sociales, la tecnología, la ciencia?

-Yo creo que la tecnología hay algo que no puede remplazar y es lo que vos tenés como persona para dar. Esto de crear soluciones, de innovar, de conectar recursos, de equivocarte, de darle la vuelta. Creo que el único lugar donde podes innovar es en vos mismo, entonces o mejoramos e integramos lo que somos como persona con lo que nos rodea y con lo que pasa con la ciencia y la tecnología o los cambios nos van a pasar a nosotros. 

La pandemia hizo que nos conectemos con tecnología a través de personas y ahora lo vemos súper común y de cuantas cosas externas necesitamos para estar bien, ¿no? Creo que la innovación se tiene que dar en uno porque cuando nos tuvimos que quedar en la casa todo el día, fue cuando más nos quejábamos porque estábamos trabajando un montón y no podíamos salir. Creo que siempre va a haber un problema entonces hay que elegir cuál es tu problema porque todo va a ser difícil siempre. Estar en un país desarrollado es difícil y estar en uno subdesarrollado también. Estar en pandemia o no estar en pandemia, estar en casa o no estar en casa. Siempre va a haber algo, entonces me parece que en el mundo los cambios pasan muy rápido.

Hay que entender que la innovación y los cambios son algo común y va a pasar cada vez más rápido, entonces usemos lo que tenemos para las cosas buenas. Para las cosas que nos hacen bien y que pueden lograr cambios en todos los problemas que tenemos. Enfoquémonos en lo que  tenemos, no en lo que nos falta por tener. Siempre lo digo: ya tenemos un montón de cosas, bueno, ¿con eso cómo cambiamos?

-¿Cómo te imaginás tu futuro en este camino que estas haciendo?

Huy lo veo un poco nublado. Obviamente en la misma línea por la que vengo, tratando quizás de hacerlo a mayor escala, pero aportando a esos equipos o a esas personas que tienen las ideas o a esas personas que realmente viven el problema, para que puedan generar soluciones y que esas soluciones generen impacto y escalen en el mundo. Viene por ese lado.  Yo me siento una plataforma para eso. Simplemente soy un instrumento para. Pero estando cada vez mas formada y apostando a que mas equipos creen mas soluciones y las materialicen. Y equivocándome porque seguramente me va a seguir pasando.

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Producción fotográfica: Cristian Lozano. 

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Comentarios
Anai_orozco
28-09-21 01:48
Jóvenes como ella, hacen renovar la esperanza de un mundo mejor y más equitativo.
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