juicio por jurado
Las claves del segundo juicio por el crimen de un policía en el golpe al blindado de la Maza
Lunes, 20 de septiembre de 2021
Por: Pablo Segura

Este lunes empezó el segundo juicio por jurado del homicidio Eduardo Jesús Correa (42) durante un asalto al camión de caudales en la Universidad Juan Agustín Maza, en setiembre del 2008.

Tanto el Ministerio Público como la defensa expusieron sus alegatos de apertura ante los 12 mendocinos que definirán el futuro de Víctor García Rivera, el único imputado del proceso y quien arriesga una pena a prisión perpetua por estar acusado de un "homicidio criminis causa".

A lo largo de esta semana, las partes debatirán algunas pruebas que serán la clave para la definición del tribunal popular.

Claudia Ríos, fiscal. 

A García Rivera lo complica, de primera instancia, dos grandes pruebas. Una de ellas es la ubicación de su celular, el cual según la fiscalía fue ubicado al momento del hecho cerca de la universidad Maza, en tanto que de ese aparato hubo conversaciones antes y después del golpe con el ex policía Víctor Vargas Cabello, uno de los dos condenados en el primer debate que tuvo este caso.

La segunda prueba es el hallazgo de autopartes de la camioneta en la que se movilizaban los ladrones en su casa. Ese rodado había sido robado días antes del hecho y fue abandonado horas después del atraco.

A esto se le sumará el tiempo en el que García estuvo prófugo. Es que el sospechoso fue parte de la primera lista de acusados, pero un juez ordenó su liberación. Después de esto, el fiscal apeló y la Suprema Corte de Mendoza ordenó su recaptura, la cual se concretó más de 11 años después.

También declararán testigos presenciales, se analizará las pericias de expertos sobre las 57 vainas servidas que se encontraron en el lugar y el relato de la policía Natalia Cortés, quien fue herida en el golpe pero salvó su vida de milagro.

Las versiones de las partes

Para la fiscalía, representada por Claudia Ríos y Fernando Guzzo, el informe de las antenas de teléfono es clave. Es que tras el crimen, en la escena se encontró un celular que luego se determinó que era de Cabello, el ex policía ya condenado.

Mariano Servente, abogado defensor. 

Ese aparato tenía un contacto bajo el nombre "Vic", que sería del ahora condenado y con quien Cabello mantuvo conversaciones antes y después del golpe al blindado.

Ahora bien, la defensa -a cargo de Mariano Servente-, destacó que en la época del hecho las pericias a celulares no eran tan específicas.

Es que el celular en cuestión fue captado por dos antenas, una de ellas ubicada en Dorrego cerca de la Maza pero también por otra en zona de la ex Bodega Arizu, en Godoy Cruz.

Ante esto, Servente planteó que no es una prueba que demuestre certeza.

En ese mismo sentido, el letrado aseguró que su cliente "nunca estuvo prófugo" y para demostrar eso destacó que fue detenido en un colectivo de larga distancia, cuyo pasaje había sacado por su propio documento.

"Imagínense si una persona prófuga va a sacar un nombre a su pasaje o va a viajar permanentemente. En esos 11 años, García hizo vida común, viajó, votó, nunca se ocultó", explicó.

El juicio se realizará toda esta semana y se cree que entre el jueves y viernes habrá veredicto.

El Cabo Eduardo Correa fue acribillado a balazos. 

El caso ocurrió el 1 de setiembre del 2008 cuando una banda de ladrones intentó asaltar un camión de caudales.

Correa y otros dos efectivos policiales custodiaban ese blindado y fueron atacados a balazos. La víctima fatal recibió cerca de 10 balazos y murió en el lugar.

Por el caso ya hubo un primer juicio en el que condenaron a prisión perpetua a dos de los tres imputados. Estos fueron el ex policía Cabello y Darío Cantos. En tanto que Nicolás Rosales fue absuelto.

Para los investigadores, del hecho participaron al menos otras cuatro persona que nunca fueron identificadas. 

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