Curiosidades sobre el parabrisas del auto
Sábado, 18 de septiembre de 2021

Es un elemento esencial en el automóvil y casi nunca reparamos en él, a pesar de tenerlo ante nuestros ojos cuando conducimos. ¿Cuál es el más grande? ¿y el más pequeño? ¿los hay realmente resistentes a las balas? Con ayuda de la firma especializada Carglass, respondemos a estas y otras particularidades de los parabrisas.

El más grande. El parabrisas de automóvil más grande del mundo es el del Tesla Model X. Mide nada menos que tres metros cuadrados de superficie y cubre parte del techo del coche. Ofrece mucha luminosidad al interior y, para evitar los deslumbramientos por el sol, dispone de un tintado inteligente.

El más pequeño. Más que parabrisas son pequeños deflectores diseñados para desviar el flujo de aire. Pertenece al Mercedes-Benz SLR Stirling Moss, un espectacular deportivo biplaza que se fabricó entre 2003 y 2009. Cada uno de los parabrisas tiene una superficie aproximada de 0,030 m2.

El más avanzado. Pertenece también a Mercedes, en su caso a la más reciente e innovadora Clase S. El Head-Up Display proyecta información sobre el parabrisas, en una superficie equivalente a 77 pulgadas, sirviéndose de realidad aumentada. También integra cámaras y sensores para los sistemas de ayuda a la conducción.

El más fino. Pertenece al prototipo i-Road que Toyota presentó en 2013, una suerte de moto de tres ruedas carrozada y muy ligera. Su vidrio laminado solo tenía unas capas exteriores de 2 mm de espesor y una capa intermedia de 1 mm.

El más grueso. Se corresponde con el nivel B7 de blindaje, el más elevado. Tiene un espesor de hasta 80 milímetros, está realizado con diferentes capas de vidrio y policarbonatos y no solo es capaz de resistir impactos de bala convencionales, sino que aguanta de 1 a 3 impactos de proyectiles de gran calibre.

El más antiguo. Este elemento apareció en 1904, pero se desconoce cuál fue el primer modelo en montarlo. Los primeros parabrisas eran dos láminas de cristal que el conductor podía plegar cuando se ensuciaban. En 1908 Ford comenzó a ofrecer el parabrisas como opción en el Ford T, y Oldsmobile lo incluyó como elemento de serie en sus vehículos allá por el año 1915.

El más resistente. En la época moderna, la competición Indycar americana ha sido la primera en integrar parabrisas en sus monoplazas de carreras para proteger debidamente al piloto. Está realizado en policarbonato laminado balístico y el marco es de titanio. Es capaz de repeler el impacto de 1 kg de peso a 350 km/h.

El menos seguro. Es, simplemente, el que no existe. Algunos modelos deportivos de tipo retro, como el Lamborghini SC20 (en la imagen) o el McLaren Elva, por citar algunos ejemplos, no lo llevan, lo que constituye un paso atrás en seguridad, ya que es un elemento fundamental de protección en caso de vuelco, hace de barrera ante la lluvia, viento, granizo o nieve y evita la intrusión de objetos pequeños y medianos en el habitáculo.

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