Crisis de botellas: si las cristalerías no producen más, el envasado de vino puede frenarse en octubre
Miércoles, 15 de septiembre de 2021
Por: Miguel Flores - @floresisuani

La preocupación por el faltante de envases de vidrio no se disipa, sobre todo para las bodegas de Mendoza. Y si bien sigue vigente el pool de compras oficial que impulsó el Gobierno para las pymes esta temporada, el mecanismo no alcanza a satisfacer la demanda de las empresas exportadoras con la mira puesta en un stock corto, de no más de un mes salvo que la producción de las cristalerías se incremente.

La temporada había arrancado con al menos un 30% de los establecimientos en problemas, pero las primeras señales de escasez de envases ya cumplen casi un año. Primero, las que acusaron recibo fueron las pequeñas, pero actualmente la situación se agravó y no distingue magnitudes productivas o comerciales.

Según Walter Pavón, quien coordina las gestiones con el pool y las empresas proveedoras por parte de Bodegas de Argentina, "el pool de compras está frenado, luego de una primera salida de 1 millón de unidades. Se está gestionando una segunda, y en conversaciones con las cristaleras aunque todo está en función de nuevas inversiones, pero los problemas de abastecimiento de son generalizados. Lo están sufriendo desde las empresas más grandes hasta las más pequeñas".

La situación dependerá entonces de la evolución de los despachos de embotellados en lo que resta del año y de la capacidad que generen las inversiones en reponer los inventarios perdidos por el crecimiento 2020. e. Esto depende además del momento en que efectivamente las ampliaciones de capacidad entren en producción

Otro "cuello de botella"

Entre otras tantas que se abocan al mercado interno y las exportaciones (son más de 220 en todo el país) Bianchi es una de las firmas que demanda mayor volúmen de botellas. Sólo una de sus líneas involucra alrededor de 1,5 millón de unidades, casi todo lo que puede abarcar la compra instrumentada por la Provincia a través de Mendoza Fiduciaria para las más pequeñas.  

"Ya veíamos el problema desde el año pasado, pero se siguió trabajando sin problemas hasta junio salvo en algunas líneas más bajas en las que estuvimos casi 6 meses sin productos pero sin que afectara al negocio de la bodega. Hoy es cada vez más crítico: cerramos agosto con 60% de lo que debíamos recibir y si bien las cristalerías han prometido entregar setiembre empieza a ser de incertidumbre", reconoce Silvio Alberto, responsable enológico y de producción de Bianchi. 

Esta vez, según Alberto, la preocupación abarca a todas las líneas de vinos, con el clásico Don Valentín como base de la pirámide con casi 15 millones de litros anuales. Por eso define al futuro próximo como incierto y "escabroso": de hecho, la firma que tiene su bodega de vinos de alta gama en Tunuyán y la tradicional champañera de San Rafael se expone "correr el riesgo d no poder vender por no tener botellas, lamentablemente".  

 En el análisis general a nivel institucional la situación también se atribuye a la "herencia" del boom de consumo de vino en pandemia. "El 2021 arrancó prácticamente sin stocks por el crecimiento 2020, mientras que a los otros años siempre ingresamos con stocks remanentes de envases, tanto en las empresas como en la cristalerías. Esta situación provoca stress en el abastecimiento de envases durante el presente año, aun cuando el volumen es menor", acota Pavón. 

Un aumento de la oferta ¿alcanza?

Por ahora, la expectativa sigue puesta en dos de las principales proveedoras, Verallia y Cattorini Hnos. Es que ambas asumieron el compromiso de incrementar su producción desde este mes y hasta fin de año, aunque otra de las competidoras, Owen Illinois (ex Cristalerías del Rosario, que hace algunos meses se vendió a Produmen), por estos días dejó de suministrar mercadería a sus clientes.

Cattorini, líder del mercado con un 60% y 4 fabricas en el país, apura la puesta en marcha de un nuevo horno de producción en su planta en Luzuriaga (Maipú) para reemplazar a uno de los 2 que funcionan en el lugar. Allí, hasta el viernes el movimiento de camiones para despachar entregas es incesante: de allí salen 10 equipos propios con entre 24 mil y 28 mil botellas cada uno, que algunos clientes refuerzan con otros capaces de transportar entre 8 mil y 10 mil más.

"La idea es empezar a trabajar con el nuevo horno lo antes posible. Pero estamos proveyendo mucho más que el año pasado e incluso que en los últimos 3 años. De hecho, tenemos un retraso de más de un mes en las entregas", señala Mauricio Fernández, del área comercial de la firma. 

Por su parte, Verallia confirma que "durante el último trimestre" estará activo un 4to horno. La firma fue la única en asegurarle a Mendoza Fiduciaria 1 millón de botellas para el pool oficial.

La inversión de u$s 10 millones le permitirá sumar 50 millones de unidades. Sin embargo, desde la compañía resaltan que "la demanda superó a la capacidad instalada no sólo en Argentina, también en EEUU, Chile y Europa. En este contexto, los volúmenes abastecidos son los mismos que en 2020; el problema es que se pide más y por eso priorizamos a los clientes".  

¿Alcanzará el incremento de producción de envases?. Difícil saberlo, dicen en el sector, atribuyéndolo a 2 factores: la evolución de los despachos de vino embotellado, y el momento en que entren en producción las ampliaciones de capacidad prometidas. Aún así, en reserva los proveedores se aferran a datos por los que, en el contraste con la realidad, la mayor demanda "hace ruido". Básicamente, las estadísticas del INV que muestran en el primer semestre, mientras en las exportaciones crecieron más del 16%, los vinos fraccionados para el consumo interno cayeron 6,7% interanual.

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