Declaraciones

Cyrulnik después de su pasado místico: "Me asusté de mí misma"

La conductora que supo conquistar la pantalla de televisión, habló de los cambios en su vida que la llevaron a profundizar su espiritualidad.

Tenía la cabeza rapada y cuando daba notas su voz era pausada y sonaba débil y apagada, pero a pesar de su apariencia frágil, la modelo Jimena Cyrulnik estaba más fuerte que nunca. Se cansó de explicar que no había entrado a una secta para profundizar su espiritualidad, sino que en vez se volcó al Nuevo Testamento.

"Cuando yo me separo de una pareja que tenía con la que estoy siete años, termino con ‘Versus’, empiezo con la joda, a divertirme en extremo, dejé de comer, hasta que dije: 'Bueno, basta. No puedo seguir así, tengo que frenar porque de acá no sé cómo salgo'", explicó la rubia en el programa "Intrusos".

"No hubo adicciones, porque cuando dije que no quería más, lo dejé. Digo, tenés que hacer como un tratamiento para dejar si estás metido en las drogas. Yo soy muy intensa, me pasó de estar unos meses de divertirme por demás. Dije basta y la corté y ahí me pasó todo esto", señaló Cyrulnik.

Por "esto" se refirió a la época en la que los paparazzi la perseguían para captar la mejor imagen de su cabeza rapada y su frágil figura disminuida por la falta de hambre. "Tuvo que ver con lo acelerada que yo venía, como con una cosa de adolescente rebelde desde muy chiquita. Terminé el secundario y me metí en MuchMusic y después en ‘Versus’ y como que se contuvo toda esta rebeldía y me explotó de grande", expresó.

Con el escándalo por el escrache que una organización anti sectas le hizo al gurú mediático Claudio María Domínguez, y por el cual el conductor de "Hacete cargo" hizo un derrotero televisivo, Cyrulnik reapareció para contar cómo fue su camino espiritual, partiendo del judaísmo, pasando por Osho hasta llegar a Jesús.

"Me asusté de mí misma. No quería más, quería volver a ser esa chica de antes. Dije: 'Tengo que dejar de trabajar porque necesito tiempo para mí'. Me sentía muy vacía espiritualmente y empecé con todo esto, con Osho, con la religión católica, con la historia de Jesús", explicó.

"Hice una catequesis de adultos y me bauticé. Se llama judío mesiánico lo que soy yo.  Después me fui a Israel. Hay un montón de judíos que creyeron que llegó Jesús", contó Cyrulnik, que está en pareja con el fotógrafo mexicano Lucas Kirby, con quien tiene a su hijo de casi tres años, Calder.

"Vengo acá a contar que está bueno que la gente que está mal y que se aferra demasiado a estos maestros o sanadores, o lo que sean,  que tienen que tener mucho cuidado y sobre todo no aislarse de su familia, de su gente. Porque cuando te metés en una secta –que a mí no me ha pasado- es como que te aislás", expresó.

"Mi vieja estaba muy asustada y la verdad es que en un momento me alejé de mi familia y de muchas de mis amigas. Creían que estaba loca, y en algún punto estaba loca", convino Cyrulnik, cuyo presente tiene poco que ver con la vorágine mediática y bastante más con la vida familiar.

Fuente: MINUTO UNO

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