Opinión
El sueldo de Messi y los quiebres de un mundo cada vez más desigual
Domingo, 15 de agosto de 2021Por Myriam Ruiz.
Por: Myriam Ruiz - @myriamruizbarrio

Esta semana fue impactante conocer la fortuna que ganará Lionel Messi en el PSG tras su salida del Barsa. El astro argentino fichó por 35 millones de euros al año; algo así como 500 mil pesos por hora y 11 millones y monedas de pesos argentinos por día. Para muchos, la cifra constituye una obscenidad. Ni qué decir de lo que piensan los españoles, que aún sangran por la herida. Cuando aún estaba en el Barsa, club que no pudo seguir pagando su cachet, los diarios titulaban que Messi cobraba por mes lo mismo que 55 médicos españoles o 900 enfermeros.

Lejos está la idea de escrachar a alguien que seguramente bien merecido tiene lo negociado, dado su talento de regalar sueños a esta Argentina tan falta de alegría. Sólo apoyarnos en este ejemplo, del que hablan todos, para reflexionar sobre las profundas desigualdades de este mundo que irrumpió en el siglo XXI rompiendo barreras del cambio climático y envuelto en una pandemia que puso de rodillas hasta a los más poderosos.

Vivimos en un período de gran complejidad e incertidumbre global. La profunda disparidad económica entre los que menos ganan y quienes están en el tope de la riqueza, es un llamado de atención poderoso al mundo que hemos construído. 

La sensación es que estamos retrocediendo. Cada vez más, un pequeño porcentaje (0,1%) de la población es más rica de lo que podemos imaginar. El resto se queda esperando las migajas y peleando por el devaluado concepto de "bien común" que constituye la base de las democracias mundiales. 

Pandemia y desigualdad

Tras afrontar la crisis sanitaria más importante de la historia moderna, y a pesar de no haberla superado plenamente, el mundo se enfrenta ahora al reto de recuperar el pulso económico previo a la pandemia. Para afrontarlo se deberán tener en cuenta, más que nunca, los persistentes problemas de desigualdad y pobreza.

Recientemente, publicaciones del Banco Mundial y de Naciones Unidas (PNUD) alertaron sobre el aumento de la pobreza y la desigualdad sobre todo en economías emergentes. El informe indica que quienes reciben salarios más bajos están en riesgo mayor de perder sus puestos de trabajo en esta Crisis Covid. O sea, nuevamente más desigualdad no sólo entre los que menos y más tienen, sino además entre países. 

Las diferencias en el acceso a mejor calidad de vida también redunda en educación. La Unesco dio a conocer un preocupante diagnóstico por el cual unos 1600 millones de niños, niñas y adolescentes en el mundo se vieron afectados por los cierres parciales y totales de sus escuelas -en este año y medio de pandemia-. Una vez más: las menores oportunidades de aprendizaje afectan a alumnos de familias de bajos recursos y menor acceso a la tecnología. 

Finalmente, reflexionar sobre los dolorosos males que hoy nos aquejan en Argentina y el mundo como la pobreza, la emergencia climática y el hambre, que no nacieron con el covid. Son cuestiones que como humanidad debemos resolver, reparando fallas centenarias que aumentan la desigualdad social y pensando en un mundo que, en múltiples aspectos, ya no tiene vuelta atrás. 

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