La pandemia de los no vacunados: Delta sumerge al mundo en la cuarta ola
Domingo, 1 de agosto de 2021Myriam Ruiz - @myriamruizbarrio

Mientras Europa y Oriente se sumergen de lleno en la cuarta ola Covid, el continente americano está entrando de lleno en la tercer ola de la mano por la variante DELTA como se llama ahora a la cepa nacida en la India y que causó estragos en aquel país. Estudios científicos realizados en los mejores laboratorios del mundo indican que Delta tiene una carga viral 1260 veces superior al covid original, se transmite en cuestión de segundos y un enfermo puede infectar hasta 9 personas en cuestión de horas (con el covid tradicional una persona infectaba a otras dos solamente).

Delta se ha convertido en la nueva pesadilla mundial. Europa acaba de anunciar que es la cepa dominante y que a fines de agosto significará más del 90% de los contagios. Estamos hablando de países que están transcurriendo el verano boreal y que hace semanas lanzaron al aire sus barbijos en señal de libertad; naciones que están volviendo rápidamente a medidas de prevención para cuidar a su población.

La clave es urgente. Delta está contagiando a miles de personas por día en el mundo, pero los hospitales vuelven a sentir la presión del virus ante millones de personas que aún no se han vacunado. 

El Presidente de Estados Unidos, con 92 mil casos diarios esta semana, la definió como la pandemia de los no vacunados

Miremos a la Argentina. El primer brote de alarma de la cepa Delta se está dando en Córdoba, donde con tan solo un hombre que volvió de Perú con el virus y no se aisló ha contagiado a 17 más, y ha provocado el aislamiento de más de 800 cordobeses. En Buenos Aires, en tanto, ya hay dos casos de Delta sin conexión con viajeros. Claramente se estará hablando en breve de transmisión comunitaria. Nuestros vecinos Brasil y Paraguay ya decretaron la transmisión comunitaria de esta cepa.

Un estudio revelado ayer en Estados Unidos, muestra que la cepa Delta es tan infecciosa que se transmite tan fácil como el sarampión o la varicela. Para frenarla se necesita, nuevamente, una campaña de concientización del uso de tapabocas; distancia social; limpieza de manos exhaustiva y, sobre todo, no estar en lugares cerrados en los que haya mucha gente.

Los gobiernos de Sudamérica -con el diario del lunes- ya comenzaron a extremar los cuidados ante lo que se visualiza como el nuevo tsunami covid. La estrategia de Argentina fue reunir a los ministros de salud del país y priorizar los esquemas completos de vacunación. O sea, hasta hoy casi 25 millones de argentinos (54.40%) han recibido una primera dosis de la vacuna anticovid. Y sólo 6,8 millones tienen ya las dos dosis completas (ese es el 14% del que hablan los medios).

Hay millones de dosis en stock y Mendoza lanzó la vacunación espontánea lo cual significa que si se cumplió un mes desde que recibiste la Sinopharm, o dos meses desde la Astrazeneca, podés ir a vacunarte.

Agosto se ha convertido en el muro de contención en el que nuestro país ha cifrado todas las expectativas para intentar frenar el avance de esta y otras cepas Covid. Ya se habla de Épsilon (una renovada y altamente virósica cepa californiana) y la Lambda (que es la antigua variante andina). 

Hay algo muy distinto en la variante Delta, al resto del covid que ya conocemos. Y es que una persona vacunada -o sea la mitad de los argentinos- que enferme con esta cepa no caería enfermo de gravedad a un hospital, pero será un hospedero de contagios. O sea, el cuerpo de un vacunado actuaría como reservorio de virus Delta y puede contagiar a otros no vacunados (quienes sí podrían cursar una forma grave de la enfermedad). 

Estamos hablando de un mundo que está vacunando a millones de personas por día en una carrera contra el tiempo. Un operativo social, sanitario y cultural como el que llevó adelante la humanidad ante enfermedades trágicas como la viruela, la polio o la rabia. 

¿Qué idea, qué preconcepto es el que mueve a millones de personas a no haberse vacunado aún? Todos los miedos que tengas son pequeños comparados con la realidad de un virus que ha diezmado la población en muchos pueblos y ciudades. Y estamos hablando de casos reales como el que ocurrió en General Alvear y distritos sanrafaelinos ante un brote de manaos, que llevó a padres, madres y en algunos casos hasta tres miembros de una misma familia. 

No hay excusas para no vacunarse. 

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