Suarez y Cornejo en una jugada sorprendente y magistral
Domingo, 25 de julio de 2021
Por: Editorial

Los Frentes evitaron las internas, pero dejaron distintas señales. El hecho de que los dos frentes partidarios más importantes hayan evitado las internas, no deja de ser una señal de fortaleza en los respectivos liderazgos: tanto de Cornejo y Suárez por el lado radical, como de Anabel Fernández Sagasti por el sector peronista.

Así, el armado de listas consensuado, colocando en pocos casilleros a nombres de los innumerables aliados, evita que las ambulancias PosPaso pasen luego a buscar los heridos que suelen quedar después para la general.

Cuando decimos que lo de Cambia Mendoza es una jugada sorprendente y magistral, nos basamos en la ubicación de Rodolfo Suárez en la lista de candidatos al Senado de la Nación, porque evidencia sabiduría en el derecho y osadía política para aprovechar lo que los mendocinos nunca supimos valorar: una gestión aprobada.

Generalmente es un desperdicio tradicional en nuestra provincia mandar a los gobernadores a una diluida banca en la Cámara de Diputados nacional, aún cuando hayan tenido un mandato acertado.

Nuestra Constitución sólo les otorga a los titulares del Poder Ejecutivo provincial cuatro años de gestión. No les permite la reelección inmediata y, para colmo, impide su experiencia en la representación federal de nuestros intereses en la Cámara Alta del país, por no haberse adaptado a las modificaciones generadas por la reforma de la Constitución Argentina de 1994.

Antes, a los Senadores los elegía la Legislatura, y va de suyo que era sabio impedir que un mandatario saliente influyera políticamente para lograr el cargo. Pero como hoy a los Senadores los elige el voto cívico, ese impedimento deviene en abstracto.

Pero desde la legitimidad, que es lo importante, Suárez es una carta fuerte en el mazo radical, porque también marca que, junto a una administración reconocida, particularmente de la pandemia, su figura alcanza una dimensión de socio con Alfredo Cornejo, tal como Schiaretti y De La Sota supieron gestar en La Docta.

En efecto, los dos líderes cordobeses se fueron turnando sucesivamente en el máximo cargo provincial, y algo similar podría ocurrir si "el" Alfredo decide volver a ser candidato a Gobernador en 2023. Su eventual salida del Congreso, sería cubierta por Suárez en una banca de fuste no sólo federal, sino política.

Ya se había encargado Cornejo de sumar a Omar De Marchi, repartir puestos entrables en cada distrito para los aliados, desde el Pro hasta los del PD moderno; incluso despidiendo a Juan Carlos Jaliff para renovar más fuertemente la Legislatura, donde vendrán con potencia la actual Diputada Nacional Claudia Najul y el cornejista Martín Kerchner.

Hay en esa muñeca negociadora, ciertamente, también firmeza porque no permitió que se le fuera nadie importante. Porque incluso los intendentes de peso, tuvieron sus propios casilleros para ubicar desde representantes directos hasta familiares.

Así las cosas, el oficialismo provincial evita desgastes y marca que ahora es el dúo Cornejo-Suárez el encargado de ser la voz de mando político para ésta y las próximas elecciones.

De la sorprendente y magistral jugada, primero surge el mencionado fortalecimiento del actual mandatario, quien ya no verá debilitada su gestión en sus próximos dos años, como sucedía tradicionalmente con los gobernadores cuando pasaban las elecciones de medio tiempo, porque Suárez no es ahora solo Gobernador sino casi seguro, futuro Senador Nacional.

Y segundo, nace en esa maniobra también una inteligente forma de quitarle fuerza a los rebeldes partidarios que suelen usar sus quintitas de sello o distrito, para amenazar con el armado de bancas unipersonales y fantochadas de esa estirpe. Hoy, son Suárez y Cornejo quienes ordenan hacia abajo sin resquicio.

Sagasti y los Félix, también sorprendente, pero inexplicable

Anabel Fernández Sagasti y Emir Fèlix.

En el otro frente partidario importante, si bien Sagasti sacó chapa de liderazgo al evitar que hubiera división y, con ello, unas Paso incómodas, lo que es inentendible es que no se sumara como candidato a ninguno de los hermanos Félix.

Es sorprendente que Emir no fuera candidato a Diputado Nacional, después del ofrecimiento que tuvo a partir de una reconocida gestión comunal de la que se habla en toda la provincia. Eso le da incluso más valor a la decisión y por eso decimos que es inexplicable.

También es sorprendente e inexplicable que su hermano Omar no esté ni siquiera entre los postulantes al Senado Provincial.

Sus liderazgos territoriales no los exhibirán en carne propia en ninguna banca; sólo enviarán "delegados". Y eso que hasta sonaba su delfín Cristina Da Dalt para ser segunda en la lista de Precandidatos a Diputados Nacionales.

Tampoco eso aceptaron. De última, y casi como una formalidad, mandaron a una legisladora provincial, Liliana Paponet a "representarlos" en la lista de aspirantes a la Cámara Baja de la Nación.

Esto marca que hoy el Frente Para la Victoria está unido pero el peronismo siempre es y está en movimiento, más considerando que estas elecciones legislativas son una simple pausa en la carrera por las elecciones ejecutivas del 2023.

En cambio, otros intendentes sí se sumaron a las listas. Martín Aveiro y Roberto Righi están como segundo y tercero respectivamente para el Senado y Diputado nacionales. Son de mandatos casi cumplidos, porque las reelecciones para ellos se terminan en dos años.

Los Bermejo también aceptaron el convite y suman sus fuertes apellidos para traccionar no sólo territorialmente: Adolfo será primero en la lista de Diputados nacionales, y Alejandro irá a la Legislatura.

Las viudas

Josè Luis Ramón y Carlos Iannizzotto

Las viudas que conformaron presentaciones menores, no parecen tener peso alguno: por eso se entiende como acertado que José Luis Ramón adhiriera con los peronistas porque logró encabezar la lista en el primer distrito para el Senado mendocino.

Aventuras como la del MendoExit y aventureros como Carlos Iannizzotto, plagados de quimeras y, en algunos casos, resentimientos, aparecen más como un débil amague de rebeldía que como una opción o alternativa.

Así las cosas, el radicalismo juega con sus principales figuras, colocando en las boletas a dos ex gobernadores y hasta al actual mandatario, en una jugada brillante ante un peronismo que logró juntarse, pero que no puso toda la carne al asador.

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