Liderazgo y Empresa - Opinión
La historia tiene muchas leyendas...las empresas familiares también
Domingo, 4 de julio de 2021Por Eduardo Press.

La historia de la humanidad está colmada de leyendas. El diccionario indica que es una narración popular que cuenta un hecho real o fabuloso adornado con elementos del folclore. En sus orígenes se transmitían de forma oral y lograban su permanencia en las sociedades por mucho tiempo, tanto así que para muchos se tornaban creíbles.

Las empresas familiares tienen mucho de leyenda. Suelo hablar del cuento que se narra la familia de su propia historia, leyendas y mitos. Todo este material histórico de la organización se transmite a través de la palabra y atraviesa generaciones enteras.

Permítanme contarles una historia antes de volver a las empresas familiares.

La isla corazón

Bariloche, Provincia de Rio Negro, entre otras bellezas tiene el Lago Mascardi, una isla que tiene la forma de corazón que no es fácil de visualizar: se puede hacer desde el aire o después de una caminata de unas cuatros horas y eso sí que no es para cualquiera.

La historia de la isla,

Una leyenda habla de una historia de amor sobre a la isla Corazón. Gira en torno a dos comunidades indígenas enemistadas, imprescindibles en cualquier leyenda y presumible situación en la que los hijos de los dos caciques se enamoran y deciden escapar. Ya es una historia para una leyenda....pero no termina allí....

Luego de una intensa búsqueda, sus padres logran dar con ellos. Acorralan a los enamorados en cercanías del lago Mascardi y la pareja comienza a nadar, intentando llegar a la otra orilla. A medio camino, las flechas lanzadas los alcanzan y se hunden abrazados en el lago. De ese abrazo surge la isla "Piuké Huapi", con forma de corazón.

Una de las tantas lecturas que se le puede dar a esta leyenda es: los hijos desobedecieron los mandatos paternos y fueron castigados.

¿Por qué esta historia me recuerda a las empresas familiares?

No hay indígenas rivales, no hay persecuciones ni flechas, ni muertes ni islas que surgen.

Pero sí hay leyendas, mandatos paternos e hijos que "obedecen" e hijos que "no obedecen".

Leyendas de las empresas familiares ¿falsas, ciertas?

Es una leyenda que las empresas familiares tienen un ciclo de vida inferior al de otras empresas. El promedio de vida en general de las empresas es de 25 a 30 años, la mayoría de las empresas familiares duran promedio entre 40/50 años.

Es una leyenda que la tercera generación la funde. ¿Por qué decimos que es una leyenda si la estadística lo demuestra? Porque se confunde la existencia de un fenómeno con la causa del mismo. Como La Isla Corazón de nuestra historia. La isla existe, se puede llegar a ella y transitarla pero ¿la existencia de la isla se debe a que surgió de la fusión de dos amantes abrazados muertos desde el fondo del lago? Según mi experiencia las nuevas generaciones no pueden darle continuidad a una empresa familiar por diversos motivos.

No necesariamente por "inútiles" como daría a entender la leyenda. Las razones pueden ser: falta de vocación, porque no se les enseñó a amar a la empresa desde chicos, porque no se les inculcó el significado de ser Dueño de una empresa, o por haber asumido una responsabilidad por temor a ser rechazados y castigados (como los hijos de los caciques) sin la vocación ni la preparación necesarias.

Es una leyenda que las emociones perturban el buen funcionamiento de una empresa familiar. Es cierto que en estas empresas las emociones juegan un papel mucho más importante que en otra empresas. Es cierto que las rivalidades, viejos rencores, entuertos no saldados inciden en la gestión. Pero también es cierto que el amor es una fuerza descomunal que mantiene unida a la familia y la ayuda a superar situaciones difíciles. Por el contrario de lo que se cree las emociones son un componente fundamental. La confianza, el compromiso y el orgullo de pertenecer son valores indiscutibles que promueven la unión y supervivencia de las empresas familiares.

Es una leyenda que está prohibido vender. Muchas empresas familiares "mueren" por no haberse vendido a tiempo cuando todavía tenían valor. Cuando las nuevas generaciones no manifiestan voluntad de continuar es inútil forzarlos. Si sus expectativas son otras: ¿por qué no hacerse de un capital para que las nuevas generaciones desarrollen su potencial?. Transformemos propietarios fracasados en nuevos emprendedores que renueven los sueños de sus antecesores.

Otras leyendas quedan para otra nota.

Hablar de leyendas me hizo recordar una historia de un contador de cuentos narrada por Vargas Llosa (¿será una leyenda?).

"Ulf Arnstrom, (contador de cuentos sueco) fue a un Festival de Contadores Nórdicos a contar leyendas y mitos de su país y a escuchar los de los esquimales, los samis y otras culturas y tribus. En una ocasión relató un mito escandinavo sobre la creación y una pareja de indios ancianos se le acercó luego a disculparse: no podían creer en esa "historia pagana" que acababa de contar. Ellos solo creían los cuentos que eran verdad.

Amigo lector: ¿usted va a sostener las viejas leyendas (porque cree que son verdad) o se anima a crear una nueva leyenda de su empresa familiar?

*En colaboración con la Lic. Sofía Florín, consultores en Psicología Organizacional.

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