Tuvo un romance con su preceptora, lo contó en Operación Triunfo y vivió un escándalo judicial
Jueves, 17 de junio de 2021

Un fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia trajo de vuelta un romance que causó mucho revuelo en 2009: se trata de la relación que tuvieron Agustín Argüello, exparticipante de Operación Triunfo (Telefe), y una mujer dos décadas mayor que se desempeñaba como preceptora del colegio donde él graduó. En aquel momento las repercusiones fueron inmediatas: a ella la despidieron de la institución educativa y ambos enfrentaron una ola de críticas.

La semana pasada los jueces revocaron por unanimidad la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba, ya que consideraron que el despido de la preceptora no estaba justificado en razones laborales. La Corte Suprema avaló la posibilidad de que la hayan echado del colegio por discriminación.

Se trata de la preceptora Graciela Edith Caminos, quien doce años atrás trabajaba en el Colegio e Instituto Nuestra Señora de Loreto de Córdoba, y perdió su empleo luego de se hiciera pública su relación sentimental con Argüello, exalumno de la escuela y participante del reality conducido por Marley.

La palabra de Agustín Argüello, el exparticipante de Operación Triunfo

Argüello, quien actualmente tiene 31 años y vive en México, habló con LA NACION y recordó cómo vivió aquel inesperado salto a la fama. El actor y cantante tenía 19 años cuando quedó en el casting de Operación Triunfo. En ese momento la competencia de canto se combinaba con otro formato: el clásico Gran Hermano.

Así fue como comenzó la carrera artística de Argüello, y su etapa dorada en televisión coincidió con los inicios de su relación con la preceptora de su colegio. Aunque se había graduado hacía más de un año del secundario, había mantenido un vínculo que más tarde se convirtió en noviazgo.

"Graciela fue una mujer muy importante en mi vida, y obviamente ya no estamos juntos, pero siempre la recuerdo con mucho cariño; una parte mía siempre cargó con la responsabilidad de haber abierto la boca, por decir con quién estaba en pareja", confiesa Agustín a este medio.

"A lo mejor, si me hubiese quedado callado, no hubiera pasado nada", rememora con arrepentimiento de haber expuesto su vida privada sin darse cuenta de las repercusiones que implicaría. El artista relata que después de nueve semanas en completo aislamiento en la casa de GH, decidió hablar públicamente de su novia, y dedicarle una canción de amor.

"Cuando estaba en el programa lo único que pensaba era en cantarle a ella, poder verla, aunque fuese de lejos en la tribuna, y tenía la inconsciencia de un chico de 19 años, que no midió lo que iba a significar para ella", reconoce. En este sentido, asegura que el encierro tuvo mucho que ver en su deseo de exponer lo que sentía, y lo que para él había sido una "bonita manera de demostrar amor" tuvo importantes consecuencias para su pareja de ese entonces.

Agustín fue al mismo colegio desde la salita de 4 hasta recibirse de la educación secundaria, y por eso guarda en el corazón los 14 años que vivió en esas aulas. Sin embargo, el proceso legal que enfrenta la preceptora lo aflige: "No comparto la ideología de quienes estaban manejando la escuela cuando yo me gradué, pero respeto todas las opiniones".

Al ser consultado sobre el reciente fallo de la Justicia, se muestra esperanzado: "Me sorprende y me da mucho gusto que los jueces hayan tomado esa decisión; comparto el resultado, sobre todo porque yo viví todo eso de primera mano".

Después de hacer público su romance en 2009 pasaron otros cuatro meses para que tomara conciencia de todo lo que había pasado mientras estuvo en la casa de Gran Hermano. "Recién la noche de la final me enteré de todo: del juicio, y de que la habían echado, fue tremendo; tuve un shock y la psiquiatra del programa tuvo que hablar conmigo a las 6 a.m. porque me sentía muy mal. Tenía un ataque de ansiedad, mucho estrés y angustia por todo lo que había provocado yo sin saberlo", señala.

"No había nada malo en nuestra relación. Sé que yo era un exestudiante, y que la diferencia de edad era grande, pero al fin y al cabo éramos dos mayores de edad en una relación", sentencia Agustín. Dos meses más tarde de conseguir el tercer puesto en el reality, lo convocaron para participar del mismo formato de Operación Triunfo en México, y desde que viajó hacia allá siguió su carrera en el exterior.

Antes de irse de la Argentina viajó a su provincia natal, Córdoba, y trató de acompañar a quien todavía era su novia: "Graciela la pasó muy mal, tuvo familiares que le dejaron de hablar, y padeció todo ese efecto mediático ella sola". La relación continuó varios meses más, a pesar de la distancia, y cuando el artista supo que seguiría viviendo en México decidieron tomar caminos separados, según publica La Nación.

"Unos años antes de mi aparición en Operación Triunfo hubo un caso de una participante que estaba de novia con un hombre mucho más mayor que ella, y eso no trascendió para nada. Quizás si mi género hubiese sido otro, la historia hubiera sido diferente, pero me alegra que aunque sea 12 años más tarde, la Justicia esté considerando otro final", expresa.

Por estos días Argüello se encuentra al frente de la obra teatral Ghost, el musical, y felizmente en pareja con Paola Minguer, quien también se dedica al mundo de las artes y se desempeña como la voz oficial de Barbie para Latinoamérica. Sobre el final de la entrevista, el cantante detalló uno de sus mayores sueños a futuro: "Me gustaría hacer al menos un poco de lo que estoy haciendo en México en la Argentina, junto a mi gente, porque cuando llegan las funciones donde vienen los familiares y yo no tengo a quién invitar, siento que eso se extraña, ser artista en nuestra Patria".

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario