Con planta en Mendoza y tras bordear el default, Dulcor busca $200 millones para financiarse
Jueves, 6 de mayo de 2021

A un año y medio de lidiar con problemas en su cadena de pagos, la agroindustria cordobesa Dulcor, conocida por su marca homónima de mermeladas y con producción en Tunuyán, Mendoza, sale a buscar fondos para financiarse. Se trata de una emisión de ON (Obligaciones Negociables) hasta por $200 millones bajo el régimen pyme, cuyo destino aún se desconoce pero que representa alrededor del 20% del pasivo que hace un par de años la dejó al borde del default.

Así lo resolvió su última Asamblea de accionistas realizada en Arroyito (Córdoba), donde funciona la casa matriz de la compañía, que en 2019 intentó, sin éxito, quedarse con los activos de la fallida Alco, histórica agroindustria mendocina. El mismo año que la firma de la familia Ribas fundada en 1962, que hoy exporta a 25 países, cerraría con un pasivo superior a los $1.000 millones (ver).

Ahora, el instrumento con el que saldrá a captar fondos del mercado de capitales se identifica como "Obligaciones Negociables PyME CNV Garantizadas Dulcor Serie II". Aparentemente, no es la primera ni la última herramienta de su tipo a la que recurre.

"Es una empresa acostumbrada a financiarse en el mercado de capitales", señaló una fuente allegada al círculo de decisiones. De hecho, de los compromisos financieros que arrastraba desde 2019 alrededor del 5% corresponde a ON emitidas con anterioridad.  

Ahora, de acuerdo a Cristian Zurcher, responsable financiero de Dulcor, resta determinar "las condiciones de emisión y de colocación" de la nueva serie por $200 millones. Pero también "el monto de emisión dentro del autorizado, tipo de interés, precio de emisión y de colocación, período de suscripción, la oportunidad de su pago y el destino de los fondos" entre otros puntos, que incluye los planes para cada una de sus 8 plantas, como la tunuyanina de Vista Flores. 

Más personal y materia prima

Sin embargo, en contraste con otras realidades más críticas, Dulcor se aferró a la campaña reciente para dejar atrás los problemas financieros que atravesó entre 2019 y 2020.

Además de su producción habitual de mermeladas, su planta de Vista Flores incorporó una nueva línea de fraccionamiento de tomate pelado (para latas pequeñas y de hasta 5 kgs, cuyo costo no trascendió) parece mostrar una realidad más optimista.

Acostumbrados a lidiar en el sector agroindustrial con decisiones que terminan por afectar las fuentes de trabajo (el concurso de acreedores y la quiebra de Alco es un antecedente claro) desde el Sindicato de Alimentación ven una actualidad diametralmente opuesta en Dulcor.

Según Alberto Miranda, delegado gremial en Valle de Uco, la fábrica no tiene problemas o al menos no los suficientes como para afectar su actividad. De hecho, aseguró, "para esta temporada se sumaron otros 15 trabajadores y hoy son casi 50 que cobran regularmente y reciben la ropa y los implementos. Además, la empresa está comprando fruta en distintas zonas de la provincia".  

Vaivenes financieros

El 2019 golpeó fuerte a la producción frutícola del Valle de Uco, sin saber lo que sobrevendría con la pandemia el año siguiente. En ese lapso, con sus mermeladas dentro del listado de Precios Cuidados, Dulcor atravesó algunas dificultades financieras que la llevaron a cesación de pagos, lo que inicialmente no afectó la operatividad de su planta tunuyanina de Vista Flores.

En aquel momento, a través de un comunicado a la Bolsa de Comercio lo argumentó en "el encarecimiento del financiamiento y el acortamiento de plazos".

La compañía que procesa frutas, especias, cereales y oleaginosas en alimentos al cierre del tercer trimestre de 2019 reconocía ante la CNV (Comisión Nacional de Valores) un pasivo de más de $1059 millones. De ese total, $719 millones son acreencias bancarias y $44 millones corresponde a Obligaciones Negociables.

En mayo de ese año había comprado la fábrica de dulces y mermeladas Orieta (también cordobesa, ubicada en Monte Cristo), antes de quedarse con la planta de Angiord, en Coquimbito, Maipú, Mendoza. Así expandió su capacidad de producción a 9 plantas productivas, que terminaron en 8 (5 en Córdoba, 2 en Catamarca y 1 en Mendoza), cuando en octubre vendió su eslabón maipucino al Grupo Peñaflor por unos u$d 5 millones.



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