sobrevivir en tiempos del covid
Arrullo de amor a la "Manaos del sur" y de desamor a la política minúscula
Domingo, 2 de mayo de 2021Por Myriam Ruiz
Por: Myriam Ruiz - @myriamruizbarrio

Las calles no están vacías en Alvear. No. Sí están mucho menos pobladas que hace tres semanas, cuando Walther Marcolini decidió cerrar actividades, enviar a municipales a sus casas y cerrar horas antes el comercio y los negocios de cercanía. Ya en la vía pública no se ve gente sin barbijos y a quienes violan esa norma básica de ciudadanía en pandemia pues lo multan. Así de simple, como en las grandes capitales del mundo. En Alvear cientos de niños y adolescentes no están concurriendo a sus colegios, muchos de los cuales cerraron sus puertas por casos positivos. Los chicos están faltando porque sus padres no quieren enviarlos a la escuela, por temor.

¿Y en el resto de Mendoza, cómo andamos? Si quieren, a la política que se recrea por estos tiempos subestimando indicadores dificilísimos (como que abril con 22.050 contagios en la provincia fue peor que octubre 2020, el mes más bravo de lo que conocíamos como pandemia) podemos bajarla a tierra y calzarle, no zapatillas, sino escarpines de los que usa el personal sanitario en las terapias.

¿Nos ponemos la túnica de un enfermero, su antiparra, barbijos, máscara, cofia, guantes, escarpines y abrimos la puerta a la jungla?

Damos un paso y encontramos guardias atestadas de pacientes nuevos. Hombres y mujeres; jóvenes y ancianos; empresarios y obreros; madres, padres, abuelos y abuelas compiten por quién recibe antes el codiciado oxígeno. Oxígeno que las distribuidoras han admitido durante los últimos diez días que empezó a escasear: ya no hay para industrias, emprendimientos ni veterinarias. Y a este ritmo, han denunciado que Argentina estaría necesitando en unas semanas el doble de lo que se produce en todo el país.

Ingresamos, -ustedes decidan en qué hospital nos encontramos, no habrá demasiada diferencia- y vemos a un hombre joven "internado" en la guardia, junto a otros en similar situación. Lleva horas sentado en una silla. Gracias a Dios consiguió oxígeno y es cuidado con esmero por el excelente equipo de profesionales sanitarios que tenemos en toda la provincia. Esta postal se da en el Gran Mendoza. A ese muchacho lo conozco bien, y no va a cejar en su objetivo de sanar para volver al hogar (sólo espero que a esta altura -es sábado por la noche- ya le hayan conseguido una cama en habitación). 

Mientras, en las redes, la gente cuenta historias de personas que llegaron en muy grave estado a su internación y mueren mientras esperan que se desocupe un respirador. Hay médicos que lo confirman. 

Mendoza no ha colapsado. Mendoza está saturada y en tensión. Pero sí estamos en viviendo tal vez la peor crisis sanitaria de nuestra historia, un sistema que se mueve en la delgada línea entre el dar respuesta a las necesidades, y ya no poder darlas. 

Y sin embargo, estamos huérfanos de medidas necesarias. Sólo General Alvear, que se ha convertido en el nuevo Cuco con el que ya están asustando a los niños, está sitiado dentro de sus fronteras.

Otros intendentes salieron ya a pedir medidas más rigurosas para sus departamentos, o a advertir que si continúa el aumento de casos cerrarán las escuelas. 

Mientras, para sorpresa de muchos, el Gran Mendoza entró este sábado 1 de mayo en el criterio de "alerta epidemiológica". La zona, pintada con rojo furioso en el mapa de Presidencia de la Nación, es comparable sólo con AMBA y los conurbanos de Córdoba y Santa Fe.

Y sí, lo adivinaste, la Manaos sureña quedó fuera de la peor zona y está como de ALTO RIESGO. Tal vez porque el departamento de Marcolini lleva una semana con números en baja. La positividad de contagio en Alvear cayó del 55% al 32% en 7 días, restricciones mediante.

¿Más datos de Mendoza? Abril es ya el peor mes de toda la pandemia en cantidad de contagios, y con 319 fallecimientos se acerca al récord. Con la salvedad que el año pasado el pico se dio en primavera, y ahora recién estamos empezando el otoño. Mayo, junio y julio serán catastróficos para la Argentina al decir de los expertos médicos que asesoran al Gobierno nacional.

La consigna dictada por Alberto Fernández fue clara. Frenar la circulación de personas durante 21 días: volver a la virtualidad en escuelas; prohibir deportes grupales; reuniones sociales y familiares; y que la actividad económica cierre a las 20.

Lección básica de medicina: ocurre que el único vehículo de infección que ha encontrado el coronavirus para moverse tranquilo en un pueblo, provincia o país es el ser humano.

O sea, mientras haya personas circulando el virus también lo hará. En 21 días, le quitamos esa posibilidad.

"Alvear sitiado", dicen los titulares. Y esos versos aparecen al atardecer, mientras imagino la tristeza y la locura en las terapias de toda mi provincia. 

Qué hay de esa imagen en mi infierno

Si ya fui roto a tomar aire

Caminaste por mis brasas...

...me soñé en la oscuridad

...me estrellé contra mí

Luz, luz, luz del alma

Soy un hombre que espera el alba

(Dedicado a todos quienes aún respiran gracias a la ayuda de doctores, doctoras, enfermeros, enfermeras, personal de los hospitales, clínicas y sanatorios de Mendoza, el país, y el mundo. Feliz Día del Trabajador a nuestros héroes reales)

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Comentarios
Myriam
03-05-21 20:12
Gracias a vos Diana por tus palabras. Mucha fuerza
Diana
03-05-21 09:08
Miriam Ruiz. Gracias por esta nota; un poco del luz al alma a través de tus palabras en la noche más oscura
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