Opinión
La pandemia en la cabeza, las elecciones en el corazón
Domingo, 25 de abril de 2021Por Luis Ábrego.
Por: Luis Ábrego

Pese a la pandemia y a los obstáculos, el tiempo avanza de manera irreductible. Incluso para gestiones como la de Rodolfo Suárez quien el próximo sábado tendrá su segunda apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura; una cita emblemática en la que los mandatarios aprovechan para rendir cuentas, pero también a proyectar expectativas y deseos de lo que queda de su mandato. En este caso, la mitad.

Está claro que la ocasión se parecerá más a la del año pasado, en el apogeo de la cuarentena del 2020, que a los despliegues habituales que suele ofrecer esa fecha, en la que la militancia del poder de turno, pero también las protestas de opositores, se cuelan entre las pompas y el protocolo institucional. Aunque no se descartan movilizaciones.

Allí, Suárez buscará de modo presencial, pero también virtual, dar un golpe de ánimo a su gobierno marcado por la zozobra sanitaria. Tal vez pensando que pese a todo, se transita un año electoral, un dato que la política siempre registra aunque a la ciudadanía pueda resbalarle.

Por estos días, Mendoza tiene una realidad que se empeña en mostrarse adversa, con casi toda la provincia en alerta epidemiológica (salvo Malargüe, Lavalle y La Paz) y con un dato reciente más que preocupante: la ocupación de camas UTI que en el Gran Mendoza alcanzó esta semana el 91,84% (88,11% para el resto de la provincia).

Pese a ello, el Ejecutivo se ha mostrado activo tanto en la habilitación de hoteles para recibir enfermos así como en la apertura de una nueva unidad UTI en el Hospital Central (34 camas y se prevé 13 más en una segunda etapa) a la que se suma la reapertura de la sala Covid del Hospital Universitario (15 habitaciones y 29 camas para mediana complejidad).

Es que abril ha exhibido en la provincia, como en el país, un incremento semanal y sostenido de casos, así como la detección de la Cepa de Manaos que está caracterizando a esta segunda ola con toda su intensidad.

Frente a este panorama, Suárez apuntará desde la Legislatura a mostrar el rumbo que pretende incluso más allá de esta pandemia insoslayable. Aunque sabe que su gobierno deberá lidiar hasta el último día con sus efectos. Tanto sanitarios como económicos. Pero también sociales y psicológicos. Por ello, la defensa del trabajo y las posibilidades de expandirlo en un contexto de crisis flotará más como un anhelo que como una mejora concreta.

Al respecto, y como dato al margen, todavía quedan dudas en el Gobierno sobre el convenio para la promoción del empleo que despertara tanta polémica con la Nación hace algunas semanas. Y si bien el ministro de Producción, Matías Kulfas habría confirmado para el martes su visita a Mendoza, por este -entre otros asuntos- como el ingreso del Estado a IMPSA, los términos de ese acuerdo todavía no están claros para la cartera de Economía que comanda Enrique Vaquié.

Son dos los puntos que todavía generan controversia. El primero, Mendoza pide que el beneficio que obtuvo San Juan sea para Mendoza en relación a la diferencia de escalas entre ambas economías. Por ello, si bien el gobernador Sergio Uñac habría obtenido beneficios impositivos para 1.000 nuevos puestos laborales, aquí se pide que sean al menos para 4.000.

El segundo punto es que este régimen de alivio fiscal progresivo (70% para el primer año, 50% para el segundo y 30% para el tercero) quede plasmado a través de un instrumento legal que dé garantías a futuro, especialmente al sector privado. Los beneficios para el Norte Grande que originaron la queja mendocina y sanjuanina están incluidos en un decreto presidencial pero el arreglo con San Juan sólo parece ser nada más un convenio como el que se le quiere proponer a Mendoza lo que dejaría abierta la posibilidad futura de algún incumplimiento que se busca evitar.

Asimismo, y volviendo al 1 de mayo, Suárez insistirá en sostener la reforma constitucional pese a su demorado trámite legislativo y la resistencia del PJ, como "la necesidad de dar una respuesta empática a la sociedad" apuntan desde Casa de Gobierno. Pero no será la única insistencia, ya que también pedirá por la reforma educativa cuyo debate quedó trunco el 2020.

En el Ejecutivo no escapan que la expectativa sobre la alocución también está puesta en algún anuncio especial sobre el cronograma electoral, hoy puesto en consideración a nivel nacional por impacto de la pandemia. Si bien el preacuerdo nacional alcanzado entre oficialismo y oposición para postergar un mes tanto las PASO como las generales flexibiliza los plazos que tienen hoy como tope el 10 de mayo, la opinión mayoritaria dentro del Gobierno sigue siendo la de unificar los comicios provinciales con los nacionales. Por muchas razones.

Suárez cree que todos los esfuerzos, tanto económicos como de gestión, deben estar puestos en la pandemia más que en las distracciones que suponen las campañas electorales. Mucho más en un contexto que preanuncia escenarios más complejos a medida que avancen los próximos meses. De hecho, esta semana también vence el decreto de las restricciones, y siempre en los análisis oficiales hay en carpeta la posibilidad de nuevas medidas que por ahora quedarán bajo la lupa de la política y de la estadística.

Hay una evaluación permanente de alternativas, tanto de horarios como de suspensiones de actividades o revisión de aforos para el funcionamiento. Entre ellas, la vuelta a las salidas por terminación de DNI está siempre latente, pero el Ejecutivo la ve de imposible cumplimiento con la presencialidad escolar, ya que fue pensada como una medida de apertura y no de cierre. Por lo pronto, para el lunes está previsto un encuentro virtual con los jefes comunales para seguir analizando los datos del sistema de salud.

Es que los intendentes del Gran Mendoza se reunieron esta semana para coordinar medidas locales que colaboraran con la estrategia general de reducción de la circulación de personas que sugirió el Ejecutivo. Pero el cónclave dejó resultados parciales y algunas conclusiones políticas.

Es que Ulpiano Suárez (Capital) y Tadeo García Zalazar (Godoy Cruz) se pusieron al hombro esa tarea y jugaron en tándem, acordando el ingreso escalonado de actividades para aliviar el transporte público y potenciar el horario corrido de los comercios, pero no lograron sumar a otros oficialistas como los también radicales Daniel Orozco (Las Heras) y Marcelino Iglesias (Guaymallén). El primero participó de la reunión pero no lo impondrá en su departamento, mientras que el segundo ni siquiera participó.

En tanto, Sebastián Bragagnolo (Luján de Cuyo) y Matías Stevanato (Maipú) eligieron seguir su propio camino. El de Luján (oficialista del Pro) prefirió "estudiar" las realidades distintas de su municipio y el de Maipú (opositor, peronista) "recomienda" acompañar las medidas pero sin mucho involucramiento.

Al parecer, el deseo de considerar al Gran Mendoza como una unidad administrativa común, como pretende Suárez para la toma de decisiones sanitarias, chocó con las diferencias de los intendentes. Es que a pesar de que todavía no sepa cómo, ni cuándo se va a votar en 2021 ¿la carrera hacia el 2023 también ya estará en marcha?

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