Las 50 mejores películas anime de todos los tiempos
Domingo, 25 de abril de 2021

Los clásicos imprescindibles de la animación japonesa, para descubrir y revisar.

50 - 'Miss Hokusai' (Keiichi Hara, 2015). Adaptando el manga de Hinako Sugiura, Hara reivindica la figura de O-Ei, la hija y colaboradora del célebre artista nipón Katsushika Hokusai ('La gran ola de Kanagawa'). La Edo de principios del siglo XIX y las obras del maestro Hokusai devienen en imágenes animadas.

Personaje rompedor: O-Ei, una pintora engullida por la sombra de su padre.

49 - 'Laberinto de historias' (K. Ôtomo, Rintaro, Y. Kawajiri, 1987). Esta antología de historias cortas permite a algunos de los talentos más prometedores del anime de los 80 dar rienda suelta a sus inquietudes con completa libertad creativa, desde el cuento onírico de Rintaro hasta la sátira de un Ôtomo en plena creación de 'Akira'.

48 - 'Wicked City' (Yoshiaki Kawajiri, 1987). 'Wicked City' fue 'Akira' antes de 'Akira'. En esencia, una historia ciberpunk obsesionada con la estética. Pero donde Ôtomo se centró en lo espectacular, Kawajiri abrazó el erotismo y la violencia, dando forma a un excelente 'hard boiled' de fantasía, clásico y moderno a la vez. Personaje rompedor: Mr. Shadow, un villano digno de una pesadilla de Lovecraft.

47 - 'Doraemon y la fábrica de juguetes' (Tsutomu Shibayama, 1997). La última película de Doraemon en la que participó su coautor, Fujiko F. Fujio, podría ser la mejor de todas: una fábula ecologista situada en un planeta donde los héroes forjan un nuevo mundo para sus juguetes más queridos. Escena clave: La secuencia imaginaria en la mente de Nobita.

46 - 'En el bosque de la luz de las luciérnagas' (Takahiro Omori, 2011). Takahiro Omori homenajea a su amigo fallecido de cáncer con el retrato de una amistad casi fantasmagórica. Adaptación del manga de Yuki Midorikawa donde el afecto de una niña hacia un espíritu del bosque constituye un verdadero ejercicio de control lacrimal. Escena clave: Gin desaparece en los brazos de Hotaru.

45 - 'El jardín de las palabras' (Makoto Shinkai, 2013). Si la fantasía o los metrajes largos no son lo tuyo, este concentrado de 45 minutos es ideal para empaparte del estilo Shinkai. Amor con flechazo polémico, ensimismamiento estético, erotismo meteorológico y una animación táctil que exalta los sentidos.

La frase: "Por eso me gusta la lluvia, porque trae consigo el olor del cielo".

44 - 'Recuerdos del ayer' (Isao Takahata, 1991). Un tema recurrente en Ghibli es el conflicto campo-ciudad. Y puede que este nunca fuera tratado con más sensibilidad que aquí, a través de las remembranzas de una mujer en busca de su lugar en el mundo. Escena clave: Taeko sube al tren, unos jóvenes polizones le acompañan, y tienen lugar los títulos de cierre más hermosos que verás nunca.

43 - 'Liz and the Blue Bird' (Naoko Yamada, 2012). Sentimiento, música, razón: este filme es esas tres cosas. La historia de cómo dos chicas han de aprender a quererse sin mantenerse cautivas la una a la otra. Una película sublime sobre el amor, no solo a los otros, sino especialmente a una misma. Escena clave: Las chicas llegando al instituto al ritmo de la música.

42 - 'Porco Rosso' (Hayao Miyazaki, 1992). El amor de Miyazaki por la Europa mediterránea ha brillado en muchas de sus obras, pero nunca más que en esta adaptación de su propio cómic, con un héroe porcino plantándole cara al fascismo en una Italia idealizada. Escena clave: La conversación en el cine entre Porco y el ‘camisa negra' Curtis, incluyendo esa frase tan de actualidad.

41 - 'Memories' (K. Ôtomo, K. Morimoto, T. Okamura, 1995). A Ôtomo le chiflan las antologías. En este trampolín de Studio 4°C priman la ciencia-ficción y el antimilitarismo pero la joya es 'Rosa magnética', cuento gótico-espacial de Satoshi Kon donde conviven Bioy Casares, Shirley Jackson y Alain Resnais. Escena clave: La constelación de basura cósmica con Puccini, revisado por Yoko Kanno, de fondo.

40 - 'El recuerdo de Marnie' (Hiromasa Yonebayashi, 2014).Antes de fundar Studio Ponoc, ‘Maro' firmó un clásico infravalorado de Ghibli: uno que triunfaba con un desgarrador drama adolescente donde se cruzaban depresión, fantasmas y autodescubrimiento. Escena clave: Cada plano detalle de la mansión es en sí mismo una cima del estudio.

39 - 'Jin-Roh' (Hiroyuki Okiura, 1998). La intención de Mamoru Oshii era hacer esta tercera película de la franquicia 'Kerberos Panzer Cop' en imagen real. Pero, para cuando el proyecto se puso en marcha, estaba inmerso en la realización de 'Ghost in the Shell', por lo que confió su guion a Okiura para que lo dirigiera en forma de anime. Personaje rompedor: Fuse, o el cuestionamiento del sistema.

38 - 'El castillo ambulante' (Hayao Miyazaki, 2004). El interés de Ghibli por la ficción anglosajona alcanzó un clímax tan excesivo como deslumbrante en esta adaptación de Diana Wynne Jones, donde Miyazaki colaba reflexiones sobre la Guerra de Irak entre los intentos de Sophie por recuperar su juventud.

Personaje rompedor: Calcifer y su existencialista "parece que va a llover".

37 - 'Doukyuusei' (Shoko Nakajima, 2016). La representación LGBT en el anime es tan cuestionable como en cualquier otra industria cultural, pero, cuando sale bien, entrega joyas como esta dramedia de instituto basada en un cómic de Asumiko Nakamura. Aprende, Hollywood.

La frase: "¡Un día de estos me va a dar algo por tu culpa, idiota!" "No me llames ‘idiota" (Kusakabe y Hara: más riquiños, imposible).

36 - 'Night on the Galactic Railroad' (Gisaburô Sugii, 1985). Dos gatetes en viaje metafísico hacia los confines de la vida y la muerte. La novela de Kenji Miyazawa cobra vida felina sin perder una gota de sincretismo budista-cristiano y con una destreza para la ambientación sombría y melancólica que habría encantado a De Chirico. Escena clave: La historia de la constelación de Escorpio.

35 - 'El viento se levanta' (Hayao Miyazaki, 2013).Miyazaki trabajaba en una secuela de 'Ponyo en el acantilado' cuando cambió de idea y decidió sumergirse en este proyecto, uno de tantos presuntos epílogos a su carrera. Y, para darle voz en VO al protagonista Jirô Horikoshi (diseñador del caza Zero, pieza clave del ataque a Pearl Harbor), escogió a Hideaki Anno, el creador de 'Evangelion' y uno de los pocos autores actuales cercanos a su talla.

El resultado hizo llorar al propio director, y no es de extrañar, porque se trata de una enumeración de desventuras que, arrancando con el terremoto de Kantô (1923, cerca de 142.000 muertos), recorre la Gran Depresión, la II Guerra Mundial y la epidemia de tuberculosis que azotó a Japón. Con reminiscencias de la formidable 'Porco Rosso', el anime destaca en sus momentos oníricos protagonizados por el italiano Gianni Caproni. Personaje rompedor: La sacrificada Naoko Satomi.

34 - 'Dead Leaves' (Hiroyuki Imaishi, 2004). Pandy tiene una mancha en el ojo. Retro, un televisor por cabeza. Ambos sufren amnesia, y son sendas máquinas mutantes de matar encerradas en una prisión lunar. Imaishi, antes de fundar Studio Trigger, se consagraba con una obra agotadora donde pestañear podía ser un error irreparable. Personaje rompedor: Chinko Drill y su pene-taladro.

33 - 'Ninja Scroll' (Yoshiaki Kawajiri, 1993). 'Matrix' no sería igual sin 'Ninja Scroll'. Kawajiri refinó aquí su estilo, convirtiendo la violencia extrema en pura belleza con una sucesión de combates contra el mal. Una película sencilla que abraza sin complejos su amor por las historias de ninjas. La frase: "Si tanto te gusta la compañía del diablo, más te vale que vuelvas pronto al infierno".

32 - 'Shin-Chan: ¡Los adultos contraatacan!' (Keiichi Hara, 2001). Con guiño incluido a 'El Imperio contraaca', el ejército de Kasukabe volvía a la carga en la novena película de Shinnosuke Nohara. Una sustancia hipnótica y el Parque del Siglo XX armaban uno de sus títulos más reflexivos. Escena clave: Shin-Chan corre a la sala de control para socorrer a los adultos.

31 - 'Tekkonkinkreet' (Michael Arias, 2006).La historia de dos hermanos huérfanos enzarzados en una batalla contra la mafia japonesa combina sin despeinarse su narrativa de transición a la madurez con acción impecable y visualmente innovadora. Personaje rompedor: La ciudad ficticia de Takaramachi, núcleo de fantasía urbana considerada "el personaje central de la película" por su equipo.

30 - 'Pom Poko' (Isao Takahata, 1994). Según tradición popular, los tanuki pueden metamorfosearse y, en este filme, lo aprovechan para defender su hogar de la amenaza humana. ¿La película más loca de Ghibli? Seguramente y, por su melancólica radiografía de las revoluciones, también una de las más políticas. La frase: "Y los mapaches iniciaron un ataque suicida con sus testículos".

29 - 'Metrópolis' (Rintaro, 2001). El creador de 'Akira', Katsuhiro Ôtomo, adapta el manga de Osamu Tezuka, un futuro ciberpunk en el que conviven humanos y robots inspirado vagamente en la 'Metrópolis' de Fritz Lang. Escena clave: 'I Can't Stop Loving You', de Ray Charles, se cuela en la banda sonora de Toshiyuki Honda mientras el rascacielos Zigurat se derrumba.

28 - 'Millennium Actress' (Satoshi Kon, 2001). Tras el éxito de 'Perfect Blue', el productor Taro Maki pidió a Satoshi Kon que hiciera un filme igual de ambiguo y al guionista Sadayuki Murai se le ocurrió recorrer la historia de Japón a través de una actriz. Personaje rompedor: Chiyoko Fujiwara, una vida ilimitada de fantasía y realidad, entre espacios exteriores y guerras mundiales.

27 - 'Redline' (Takeshi Koike, 2009). Locura hiperquinética sobre la mayor carrera de coches del universo. Una vertiginosa historia de amor, redención y superación luciendo la que, aún hoy, es probablemente la animación más elaborada de la historia del medio. Una película de la que resulta imposible despegar los ojos. Escena clave: La increíble llegada a la meta de los protagonistas.

26 - 'Mirai, mi hermana pequeña' (Mamoru Hosoda, 2018). La obra de Mamoru Hosoda siempre se ha deleitado en llevar la fantasía al terreno del más puro costumbrismo, uniendo mundos diametralmente opuestos en favor de sus tesis. Quizá nunca haya logrado un equilibrio mayor entre ambos que en este relato de viajes en el tiempo, recurso que usa en todo momento para explorar una relación entre hermanos a través de los ojos de un niño. Su encomiable autocontrol al contarlo, unido a a la maestría con la que ha ido perfeccionando el núcleo emocional de su cine a lo largo de los años, logra que incluso los momentos más alocados de la película nunca se alejen de esa relación inicial, culminando en una conmovedora resolución capaz de hacernos llorar como un chaval procesando la llegada de su nueva hermanita. Escena clave: El clímax en la estación de tren.

25 - 'Promare' (Hiroyuki Imaishi, 2019). Culminación absoluta de los recursos de Studio Trigger, 'Promare' podría haber resultado abrumadora. Pero logra ensalzarlos por completo y a la vez funcionar a la perfección por sí sola. Aunque, si no hubiera sido así, su impresionante animación ya le hubiera sacado las castañas del fuego. Personaje rompedor: Lio Fotia, líder de los Burnish.

24 - 'Cat Soup' (Tatsuo Satô, 2001). Dos gatetes en viaje metafísico hacia los confines de la vida y la muerte... Ya, la sinopsis te suena. Pero nunca has visto algo igual. El manga surrealista de Nekojiru cobra vida mediante un derroche alucinógeno de imágenes elásticas (Masaaki Yuasa andaba por ahí) y jolgorio existencialista. Escena clave: Los engranajes del tiempo se atascan, todo se detiene y rebobina.

23 - 'Susurros del corazón' (Yoshifumi Kondô, 1995). Kondô iba a ser el tercer gran director de Ghibli, pero murió al poco de terminar su primera película. Una obra magna de lo cotidiano, 'bildungsroman' que habla de tú a tú a los anhelos de su protagonista, incluido final de fantasía preadolescente. 'Take Me Home, Country Roads'. Personaje rompedor: Shizuku, patrona de lectoras, escritoras y radios lo-fi para relajarse o estudiar.

22 - 'A Silent Voice' (Naoko Yamada, 2016). "Lo que me atrajo del manga de Yoshitoki Ôima fue su historia sobre la esperanza y el deseo de ser perdonado", afirma Yamada, una de las voces que resuenan con más fuerza en Kyoto Animation. La frase: "Es el esfuerzo que uno hace por cambiarse a sí mismo lo que de verdad cuenta". Ishida Shôya, verdugo pero también víctima del acoso escolar.

21 - 'La tumba de las luciérnagas' (Isao Takahata, 1988). El gran relato de animación antibélico de todos los tiempos. Isao Takahata plasmaba en la pantalla una de las narraciones más aciagas y desgarradoras del anime, basándose en la historia real de Akiyuki Nosaka, un superviviente de la Segunda Guerra Mundial. Los hermanos Seita y Setsuko se enfrentaban a un amargo destino, alimentados prácticamente de Sakuma Drops (caramelos que el filme popularizó). El título, estrenado formando un programa doble con 'Mi vecino Totoro', se transformaba instantáneamente en un manual escolar sobre la historia de Japón, donde continúa proyectándose en las aulas. Un reflejo intachable sobre la muerte y los horrores de la guerra. Escena clave: Los protagonistas conducen decenas de luciérnagas a la cueva en la que habitan, donde su luz ilumina a ambos en la oscuridad.

20 - 'Night is Short, Walk On Girl' (Masaaki Yuasa, 2017). Un brindis por la primera película de Yuasa al frente del estudio Science SARU, creado para sortear el muro financiero con el que chocaban sus locuras tras el fracaso económico de la bendita 'Mind Game'. Ronda de chupitos por reunir al equipo de 'The Tatami Galaxy' en una nueva inmersión en el mundo universitario de Kyoto. Abre una cerveza para disfrutar del desparrame visual y la cacofonía de colores, los trazos minimalistas llenos de vida y la energía infinita que desprende esta crónica festiva de alcohol, bebercio y dipsomanía. Sírvete un cóctel por la exaltación de los compañeros de vaso y las amistades líquidas. Pega un trago cada vez que esta noche sea posible todo menos coincidir con la chica de tus sueños. Vacía la copa por la libertad creativa sin límites. La resaca son los otros. Escena clave: La conjura mental de miedos, agobios y libido del Senpai. Mucho más complicada que aquello de 'Del revés'.

19 - 'Mi vecino Totoro' (Hayao Miyazaki, 1988). Autobiografía parcial de Hayao Miyazaki sobre su infancia junto a sus hermanos y la tuberculosis de su madre, considerado uno de los mejores filmes de animación de todos los tiempos por revistas como 'Empire' y 'Time Out'. Personaje rompedor: Totoro, icono del anime, símbolo de Studio Ghibli y con cameos recurrentes en otros títulos.

18 - 'Angel's Egg' (Mamoru Oshii, 1985). ¿Cuánta tristeza cabe en 71 minutos? Toda aquella de la que son capaces un Oshii en plena crisis de fe (católica) y el diseñador Yoshitaka Amano, histórico de la saga 'Final Fantasy'. Al cineasta, ya con fama de 'enfant terrible', el filme casi le cuesta un exilio perpetuo. La frase: "Tal vez nadie es real y ahí fuera solo está lloviendo".

17 - 'El castillo de Cagliostro' (Hayao Miyazaki, 1979). La ópera prima de Hayao Miyazaki, más que insinuar su potencial, lo revela: una colección de set pieces emocionantes y delirantes que, pese a alejarse del tono habitual de la saga 'Lupin III', le hacen justicia en todo momento. Escena clave: La persecución en coche que abre la película, una de las secuencias de acción de la década.

16 - 'En este rincón del mundo' (Sunao Katabuchi, 2016). Katabuchi es un maestro del anime, y En este rincón del mundo lo demostró con la prodigiosa historia de una chica que vivió en un pueblo cerca de Hiroshima en los años 40. Una película para ver pañuelo en mano. Personaje rompedor: Suzu Hojo, un personaje femenino fuerte sin necesidad de dejar de ser un cacho de pan.

15 - 'La chica que saltaba a través del tiempo' (Mamoru Hosoda, 2006). Saltos cronológicos, una heroína patosa y uno de los mejores títulos ci-fi de la historia del anime. Hosoda adapta indirectamente la novela de Yasutaka Tsutsui centrándose en la sobrina del personaje principal. Escena clave: Cualquier viaje temporal ambientado con música de Bach.

14 - 'Mind Game' (Masaaki Yuasa, 2004). 'Mind Game' es una película que hace honor a su nombre. Mezclando todos los estilos posibles, siempre con una locura nueva en mente, supone un experimento para todos los públicos, fascinante de principio a fin, a cargo de un Masaaki Yuasa que debuta en largo completamente desatado. La frase: "Esta historia nunca ha terminado".

13 - 'Nausicaä del Valle del Viento' (Hayao Miyazaki, 1984). Canonizado como cineasta, Miyazaki es también un soberbio dibujante de cómics. Su segundo largo, que adapta parte del manga homónimo, sirve como recordatorio de ambas cosas. Personaje rompedor: La princesa Nausicaä, prototipo de heroína miyazakiana capaz de salvar el mundo mientras te enseña a volar sin motor.

12 - 'Nicky, la aprendiz de bruja' (Hayao Miyazaki, 1989). Luego de estrujarnos el corazón al presentarnos a Totoro, Miyazaki apretó un poco más mandando a Nicky a la ciudad y dejando que alcanzara la madurez en sus propios términos. El 'coming of age' se inventó para maravillas así. Escena clave: La protagonista, en la playa, descubriendo lo que significa la adolescencia (y la vida).

11 - 'Belladonna of Sadness' (Eiichi Yamamoto, 1973). En el anime también hay espacio para la decadencia. Tercera entrega de 'Animerama', trilogía realizada por Yamamoto en colaboración con Osamu Tezuka (también conocido como ‘Dios': él fue el padre de todo esto), este festival de pesadillas inspirado por el ensayo 'La bruja' de Jules Michelet abandona el jolgorio erótico-festivo de las anteriores 'A Thousand and One Nights' y 'Cleopatra' para ofrecer un cóctel intoxicante de sexualidad enfermiza, superstición y brutalidad escenificado mediante un amplio repertorio visual (de la imagen fija a la animación barroca) y una tremenda BSO. Por supuesto, fue un fracaso comercial. Y, faltaría más, hoy se la venera como un clásico. Escena clave: La primera conversación de Jeanne con el Diablo. Hay que ver, Satán: siempre pensando en lo mismo.

  10 - 'Los niños lobo' (Mamoru Hosoda, 2012). La película más intimista de Hosoda hasta la fecha es un canto a la maternidad narrado a través de ese realismo mágico que obsesiona al director, y que termina convirtiendo la vida cotidiana de esta familia lobo en su acercamiento más sincero al cuento de hadas. Personaje rompedor: Hana, pilar absoluto del relato y de la familia.  

9 - 'El cuento de la princesa Kaguya' (Isao Takahata, 2013). El relato procede del siglo X (es el 'monogatari' más antiguo del que se tiene constancia) pero su tratamiento abocetado, con trazos leves y colores tenues, un inagotable torrente de matices sencillos, convierte lo ancestral en eterno. Como todo el cine de Takahata. Escena clave: La huida de la princesa, dejando atrás sus propios trazos.

8 - 'Summer Wars' (Mamoru Hosoda, 2009). Una ‘rom-com' frenética, un drama familiar lleno de matices (nunca subestimes a tus cuñados... y menos aún a su madre), una reflexión sobre el Japón moderno y una aventura ciberpunk. Todo esto es el segundo bombazo autoral de un Hosoda que saca partido de su experiencia en 'Digimon'. La frase: "Las dos peores cosas de este mundo son el hambre y la soledad".

7 - 'La princesa Mononoke' (Hayao Miyazaki, 1997). ¿Qué cara pondría Harvey Weinstein cuando recibió de Studio Ghibli una katana acompañada del mensaje "Sin cortes"? Miramax, encargada de la distribución en EE UU del primer blockbuster de Miyazaki, quería que durara hora y media, pero esta crítica feroz a la brutalidad humana bien merecía 133 minutos. Personaje rompedor: San, la naturaleza que se rebela.

6 - 'Perfect Blue' (Satoshi Kon, 1997). La obra de Satoshi Kon, quizá el director de anime más influyente de los últimos tiempos, está cruzada por unas obsesiones muy marcadas. Estas van desde una persecución kamikaze de la subjetividad en todas sus formas hasta un ácido retrato de la sociedad japonesa, encontrando habitualmente en el sufrimiento femenino la clave para conciliar ambas. 'Perfect Blue', su impresionante debut, se baña en ellas para arremeter contra la cultura 'idol', y poner de paso la primera piedra de un espacio fílmico donde puede ocurrir cualquier cosa, mientras tenga precedente en nuestros sueños. O, si hablamos de la tragedia de Mima Kirigoe, nuestras pesadillas. Escena clave: La explosión de dolor en la bañera que Darren Aronofsky tomó prestada cuando no cuajó lo del remake.

5 - 'Ghost in the Shell' (Mamoru Oshii, 1995). Al manga de Masamune Shirow, este anime no se le parece ni en el blanco de sus cibernéticos ojos. Tanto da, porque Cameron, Spielberg y las Wachowski (entre otros) han bebido de él hasta volverlo un puntal de la ci-fi moderna. Escena clave: Enumerar las tendencias que nacieron a partir de los créditos iniciales llevaría un reportaje entero.

4 - 'El viaje de Chihiro' (Hayao Miyazaki, 2001). Adaptada al inglés por John Lasseter, gran aliado de Miyazaki, esta película fue el primer anime ganador del Oscar al mejor largo de animación. La onírica historia de Chihiro visibilizaba el papel de la heroína en su encuentro con Haku o Yubaba. La frase: "Una vez que conoces a alguien, nunca lo olvidas realmente".

3 - 'Your Name' (Makoto Shinkai, 2016). Shinkai visitó Yuriage, comunidad costera de Natori, Japón, en julio de 2011, cuatro meses después de que un tsunami arrasara el lugar. Impresionado por aquel paisaje desolador, se le ocurrió hacer una película que permitiera a los espectadores ponerse en la piel de los habitantes de Yuriage. Así nació el anime más taquillero de la historia, un romance fantástico en cuerpo ajeno, pura poesía visual, que avanza al son de Radwimps e impacta con la fuerza de un cometa. Escena clave: Una carrera jadeante a lo alto del cráter Goshintai. El crepúsculo permitiendo que Taki y Mitsuha se conozcan. Y ese maldito boli que cae antes de tiempo.

2 - 'Paprika, detective de los sueños' (Satoshi Kon, 2006). El subconsciente, el análisis de los sueños y la psicología en general han tenido mucha influencia sobre el cine, pero rara vez de manera tan explícita como en 'Paprika, detective de los sueños'. Última película del tristemente fallecido Satoshi Kon, esta es, seguramente, la más idiosincrática de todas sus obras. Navegando entre lo onírico y la realidad, dos planos rara vez diferenciados, la película es un thriller vertiginoso sobre el robo de un aparato capaz de entrar en el subconsciente de las personas con fines, probablemente, terroristas. Pero también es una historia sobre la aceptación de uno mismo y las contradicciones que nos atenazan. Porque a Kon, entre otras muchas cosas, siempre le preocupó pensar qué nos hace humanos. Personaje rompedor: Paprika, la misteriosa terapeuta de los sueños con un punto picante.

1 - 'Akira' (Katsuhiro Ôtomo, 1988). Hace poco, en una retrospectiva celebrada en París, Ôtomo reflexionaba sobre la vigencia y el legado de 'Akira': "Es una obra antisistema. Que otros artistas la sigan teniendo en cuenta significa que todavía es válida. Pero no sé si es algo de lo que deba sentirme orgulloso. Fukushima, la contaminación nuclear, los desplazados, la inanidad de las instituciones, me han devuelto al universo de 'Akira'. Yo sabía entonces que este tipo de catástrofe se iba a producir. Cuando la economía tiene tal poder en una sociedad es inevitable. Lo realmente importante no es saber si algo así se producirá, sino cuándo. Si hay tantas explosiones devastadoras en mis historias es porque, desgraciadamente, estoy convencido de que todo terminará así".

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