intensivistas anticipan una catástrofe sanitaria
Colapso sanitario y político: los Gobernadores deben liderar la crisis
Domingo, 18 de abril de 2021Escribe Myriam Ruiz.

Las cifras no son buenas para Argentina; tampoco para Mendoza; y para algunos departamentos, como Alvear en el Sur, menos aún. La cantidad de casos por cada 100 mil habitantes está en 4.100 en el Gran Mendoza, que ya es altísimo a nivel mundial, y en General Alvear esa cifra asciende a 5.600 contagios (esto dicho por el Observatorio Covid de San Rafael).

Antes de Semana Santa sabíamos que algo venía mal y, tal vez, una buena decisión hubiese sido el restringir la circulación de personas al menos entre provincias. Eso no ocurrió y desde el primero de abril los casos tuvieron un aumento explosivo en todo el país. Los médicos dicen que no hay una curva exponencial de aumentos sino un muro. Los casos han aumentado de manera lineal y súbita, y no dejan de hacerlo.

Entre el 1 y este jueves 15 de abril, Mendoza sumó 10.700 enfermos de covid. Muchos de ellos están cursando su enfermedad en casa, aislados con sus familias. Pero un importante porcentaje ha requerido de hospitalización y es por ello que las terapias intermedias e intensivas en todo el territorio provincial están al 90% en promedio. Algunas muy por sobre ese límite.

El sistema sanitario está crujiendo. Con médicos intensivistas que están anticipando el colapso para los próximos días si no hay un cese en la circulación "que se note".

En Mendoza, la propia ministra Ana María Nadal dijo en una entrevista que el sistema está "exigido" pero aún dando respuestas y por ello ya se alistaron hoteles para comenzar a trasladar enfermos desde los hospitales a sus habitaciones.

En Alvear, con una terapia que estaba al 100% pero que con 2 decesos volvió a tener capacidad (además de recibir el auxilio de dos hospitales provinciales) el Intendente evalúa habilitar una escuela frente al Hospital para armar allí una sala más de internación.

O sea, el peor escenario que imaginamos en el 2020 está a la vuelta de la esquina, con el agravante que Argentina está ingresando recién en su otoño-invierno. La peor temporada para las infecto-contagiosas.

¿Qué nos hace pensar que en esta semana la cosa será distinta?

La bandera de "la economía no se cierra" sigue flameando pero utilizada de un lado y otro para la no toma de decisiones. Pues la economía ciertamente no está cerrada: este sábado en los súper e hipermercados era un mundo de gente. El criterio de que ingrese un 50% de las personas o moverse sólo por DNI podría servir nuevamente, ya que muchos de los que ingresan son familias completas con un carrito.

Con 30 mil contagios el viernes en todo el país, y creciendo... tenemos voces por un lado que piden el cierre masivo al menos en horario que no afecte al comercio (como ocurrió con el decreto Presidencial) y por otro voces políticas oponiéndose a todo.

No se entiende la postura de líderes políticos que hablan de un sistema sanitario que está con un margen mínimo de dar respuestas pero, a la vez, no toman ninguna decisión de peso para bajar la circulación del virus. Aquí ya no hay tapabocas que alcancen.

La segunda ola viene distinta. El covid este 2021 obligó a países con mayor complejidad en la atención sanitaria que Argentina, y sin dudas mayores recursos, como Alemania, Francia, Reino Unido o Italia a cerrar sus calles, comercios, colegios y a confinar a sus poblaciones. Ellos ya transitan en Europa la tercera ola, sin descanso y ciertamente con operativos de vacunación mucho más exitosos que el local.

Y en medio de este tire y afloje que es tan argento, los médicos de las terapias intensivas salieron esta semana a advertir que Argentina va a su peor catástrofe sanitaria.

Están pidiendo medidas que realmente bajen la circulación, no de la gente, pero sí del virus. ¿Cómo lo hacemos? Bueno... sin dudas que si todos aprendimos del 2020 también lo hicieron los gobiernos y saben, cada uno de ellos, que deben liderar el proceso dentro de sus fronteras.

Cada uno decidirá como hacerlo. Pero sin dudas, dejar pasar los días como si los hospitales no estuviesen colapsando de gente no es una mirada adecuada.

Aquí, desde el departamento que está atravesando la epidemia con las peores cifras al menos hasta el momento, les decimos que se podrán ampliar algunas camas en hoteles y escuelas pero sin dudas no podrán multiplicar a médicos y enfermeros intensivistas.

Por favor, no hagan política con la salud de los argentinos. En todo caso, busquen en los slogan de las campañas políticas y hagan, realmente, de la Salud una Política de Estado.

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