Opinión
Apretados entre el coronavirus, la deuda y la inflación
Domingo, 18 de abril de 2021Escribe Marcelo López Álvarez.

Como aliados apretados contra el mar en las playas de Dunkerque parece estar el Gobierno Nacional. De un frente la pandemia que no cesa ni en Argentina ni el mundo y del otro el mar inmenso y por ahora intransitable de la inflación y las presiones económicas que el Ejecutivo no logra poner en caja.

La buena noticia, en todo caso, para el Gobierno es que la situación sanitaria y de crisis económica es mundial por más que los medios hegemónicos hayan borrado las noticias de lo que pasa en el orbe para que no perjudique sus intereses de esmerilar al gobierno local .

Mientras el proceso de vacunación avanza en consonancia con el Mundo (Argentina está entre los primeros 20 países en porcentaje de población vacunada) y la esperanza que lleguen los barcos al rescate está intacta.

El recrudecimiento de los contagios en muy mala noticia para una economía que daba algún síntoma de reactivación a pesar de tener el complicadísimo frente inflacionario (sobre todo en alimentos) tan activo como el coronavirus. La buena noticia de la pandemia es que no distingue ni fronteras, ni razas, ni religiones, ni modelos económicos por lo que ataca y complica por igual las economías de ricos y pobres.

La situación, por más que no se cuente en la enorme mayoría de los medios argentinos y que el enanismo opositor ayude a ocultar, es que el mundo como nunca antes discute en otros planos y con conceptos inéditos el posible camino de salida. Ya ni el FMI se anima a agitar el famoso equilibro fiscal con la vehemencia con la que lo hacen los cartoneros de la economía local y hasta los empresarios y magnates de las naciones desarrolladas piden que se les cobren más impuesto mientras acá el Jugador del Pueblo transformado en el Fugador del Pueblo acude a la Justicia para no pagar una minina cuota de su fortuna con fines específicos para el combate de la pandemia.

El Ministro Martín Guzmán (que está mostrando alguna complicación para manejar la economía domestica diaria que es la que al fin y al cabo más afecta a los ciudadanos) sí tiene claro que hoy el mundo discute en otros términos a los locales y en ellos se apoya para extender y cambiar el modelo de negociación con el FMI, si tendrá éxito o si realmente el mundo cambiará paradigmas se verá con los días.

Mientras el proceso de renegociación de la estratosférica deuda que dejo la gestión anterior sigue en silencio y con avances y retrocesos -como cualquier negociación- que pasan bien lejos de las intenciones o desinformaciones de los titulares. Un bloque cada vez más homogéneo integrado por México, Argentina, Rusia y algunos países europeos, que comienzan a ver que la única manera de saltar la crisis provocada por el COVID es tirar por la borda (por lo menos durante un tiempo) viejos preceptos como el de la disciplina fiscal y las bajas desmedidas de la carga tributaria se consolida y algunos pensadores económicos del mundo hasta comienzan a cuestionar el accionar de los organismos de crédito internacional que se han apartado fuertemente de sus proclamados objetivos fundacionales.

Hace unos días el ex Director del Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo De Argentina, y actual director del Banco Nación, el economista y pensador Guillermo Wierzba publicó un interesante artículo donde recuerda precisamente la fundación y objetivos del FMI dentro del paraguas de la ONU.

Es interesante reproducirlo para entender el sentido de algunos debates académicos y prácticos de hoy en el mundo que no salen en los titulares.

Escribe Wierzba;

"El FMI es un organismo internacional integrado por países que formalmente se originó y tiene pertenencia al espacio institucional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En ese marco, le corresponde la función de asistir para la estabilización de los países con disturbios en su balance de pagos. Naciones Unidas posee un dispositivo de cuatro documentos que se pueden considerar una proto-constitución del derecho internacional de los derechos humanos: la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. El inciso 1 del artículo 2 del tercer documento mencionado exige que "cada uno de los Estados Partes se compromete a adoptar medidas, tanto por separado como mediante la asistencia y la cooperación internacionales, especialmente económicas y técnicas, hasta el máximo de los recursos de que disponga, para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopción de medidas legislativas, la plena efectividad de los derechos aquí reconocidos". Sin embargo, con sus políticas de reformas estructurales y de "consolidación" fiscal, el FMI ha empujado a los países menos desarrollados a un marcado retroceso general respecto a esos derechos, contradiciendo la legalidad de la ONU"

Y más adelante agrega "El inciso 3 del artículo 2 de la Declaración de la Asamblea General de la ONU sobre el Derecho al Desarrollo, del 4 de diciembre de 1986, dispone textualmente: "Los Estados tienen el derecho y el deber de formular políticas de desarrollo nacional adecuadas con el fin de mejorar constantemente el bienestar de la población entera y de todos los individuos sobre la base de su participación activa, libre y significativa en el desarrollo y en la equitativa distribución de los beneficios resultantes de éste". Resulta claro, y más todavía, que en el caso del FMI el Gobierno nacional y popular debe, y puede, adoptar una actitud de postergar toda consideración con relación a su condición de país endeudado, hasta que se superen los efectos devastadores del Covid-19".

Como en todo debate a algunos la posición del economista argentino le puede parecer extrema en un proceso de negociación con un organismo que en gran parte de su historia estuvo más dominado por los intereses financieros internacionales que por los preceptos de la ONU, sin embargo en las mesas académicas y en las de negociación lo que se discute precisamente es cuál es el modelo que se adoptará hacia adelante en un mundo convulsionado y en el que pasan los meses y la ansiada y antigua normalidad no vuelve.

Pero el debate no solo lleva consigo los problemas económicos del mundo (donde el caso argentino es mirado con atención por la magnitud de su deuda con un solo organismo internacional) también trae la discusión sobre la voracidad capitalista en. nada más y nada menos, que la patente de las vacunas que pueden devolvernos la "ansiada normalidad".

La manía de cierta parte importante de la dirigencia argentina de seguir enfrascada en discusiones de café y de porte absolutamente local mirándose el ombligo o el tamaño de su billetera solo define que la crisis que nos atraviesa no es solo económica sino mucho más profunda.

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