Opinión
Psicólogo de empresarios
Domingo, 11 de abril de 2021Por Eduardo Press.

Existen problemas del día a día que pasan por la mente de un empresario que reclaman su atención y que por momentos pareciera que los encierra en un laberinto.

Los empresarios que toman decisiones de las cuales depende el futuro de su empresa (de su familia, de las familias de sus empleados y de su propia carrera como empresario) necesitan una escucha específica sobre sus temas puntuales.

Muchos de mis clientes son pacientes de mis colegas "psi", empresarios que "inundan" las sesiones con los temas de la empresa. El colega "psi" comprende los problemas del empresario dentro del contexto de su historia (y está bien que así sea) pero no es suficiente. Dicen: "ocupa todo el tiempo de sus sesiones hablando de su empresa".

Le sugiere consultar a un psicólogo organizacional que lo ayude a tratar esos temas que no son abordables desde lo estrictamente psicológico.

Un empresario es una persona que se encuentra en una gran soledad frente a sus problemas en la empresa. No tiene pares, carece de un interlocutor dentro y fuera de la misma. No le resulta fácil encontrar un interlocutor que lo escuche, que sepa hacerle buenas preguntas para ayudarlo a encontrar dentro de sí esas respuestas que busca.

Las consultas son variadas. Puede ser gente joven que comienza un emprendimiento y no sabe bien cómo hacerlo, le cuesta decidirse, se hace muchas preguntas. La mayoría de las veces en estos casos le falta información, no saben dónde buscarla ni por dónde empezar.

Otras veces un emprendedor con mucho esfuerzo desarrolló una "empresita", creció, es una "empresa", se hizo más compleja, no sabe bien cómo organizarse ni cómo organizar a sus colaboradores. Necesita ser empresario y no sabe cómo hacerlo.

O un empresario ya instalado, con una o más empresas pero que todavía piensa como un emprendedor, en el sentido que sigue basando todo en su esfuerzo personal, es un empresario que no sabe que lo es. Hay que ayudarlo a ser empresario, a armar una estructura que lo secunde.

La terapia de empresarios se diferencia de una psicoterapia tradicional. Son conversaciones con objetivos concretos. Primero escuchar. Hacer preguntas. Hay preguntas que buscan información y otras que construyen información. Las que buscan información son aquellas cuyas respuestas son conocidas por el interlocutor

Las que construyen información son aquellas para las cuales las respuestas no son conocidas por el interlocutor. No las tiene que recordar, para responder tiene que pensar. Escucho "nunca lo había visto desde ese punto de vista" o "nunca lo había pensado de esa manera".

Este es lo importante de la terapia de empresarios, ayudar a pensar los problemas desde una nueva perspectiva. Los mismos problemas mirados con ojos nuevos.

Una buena pregunta abre puertas y le abre al empresario un espectro de ideas y lo ayuda a salir de un diálogo interno sin fin.

Una de las primeras ayudas es que pueda definir hacia donde quiere ir con su empresa, hacia donde quiere ir como empresario. Si lo tiene claro podrá transmitirlo a sus colaboradores.

Al definir estas cuestiones como consultor se lo puede acompañar en ese camino. Lo que el consultor no debiera hacer es elegir el camino por él. Podemos analizar opciones, sugerir caminos y hacer advertencias de los riesgos, siempre en función de sus objetivos. El empresario es el que elige y toma la decisión.

Como dije en un comienzo el empresario suele ser un protagonista de sus dudas y cavilaciones en solitario, poder contar con la ayuda de un interlocutor que lo pueda ayudar a salir de su laberinto le trae muchos beneficios para ser un mejor empresario y mejorar su calidad de vida.

*Consultor Organizacional. Psicólogo de Empresarios.

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