Un libro pone a Mendoza como un ejemplo en el mundo audiovisual
Domingo, 11 de abril de 2021
Por: Walter Gazzo

Steve Solot tiene una carrera notable: fue vicepresidente senior de operaciones latinoamericanas para la Motion Picture Association entre 1995 y 2008. Además, fue presidente de la Rio Film Commission por siete años; fundador de la Red Brasileña de Film Commissions-REBRAFIC. Por diez años fue el presidente del Latin American Training Center-LATC, y, más recientemente, actuó por dos años como gerente de política de producción latinoamericana para Netflix.

Desde hace poco tiempo, la empresa de consultoría del sector audiovisual global Olsberg•SPI (especializada en el mundo del cine, televisión, videojuegos y medios digitales) lo anunció como Asociado para Latinoamérica.

Una vez presentado y conocida su carrera, hay que decir que Solot acaba de publicar un libro titulado "El panorama de las políticas públicas audiovisuales en Latinoamérica", una colección única de artículos aportados por personalidades experimentadas y reconocidas del sector público y privado de todo el hemisferio, así como de España.

De Argentina participan solo dos referentes en el tema audiovisual: Enrique Avogadro, ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aries; y por Mendoza, Marcelo Ortega, presidente del clúster FilmAndes.

Desde luego que la presencia mendocina se debe a todo el trabajo que se viene desarrollando en nuestra provincia en materia audiovisual desde hace mucho tiempo, con la creación de la pionera Escuela de Cine y Video, pasando por publicidades y películas y terminando hace pocos días con la Fiesta Nacional de la Vendimia en formato película. El trabajo dentro del mundo audiovisual es intenso y el año pasado quedó de manifiesto durante la pandemia ya que Mendoza logró conformar burbujas sanitarias para poder desarrollar el trabajo y eso hizo que se presentarán varias oportunidades muy buenas.

En el clúster FilmAndes hicieron un relevamiento -desde mayo a septiembre de ese 2020- en cuanto al trabajo en el sector audiovisual y los números mostraron a la provincia como un lugar ideal para el desarrollo de la industria del conocimiento. Con proyectos tangibles, precisos que muestran que hay un sector que no solo sorteó estos tiempos difíciles, sino que está trabajando para fortalecer el sector de lo que especialistas llaman como la Economía Naranja.

Para conocer más acerca de la situación mendocina, Steve Solot habló en el programa El Buen Salvaje, que se emite de lunes a viernes de 20 a 22 por Radio Andina. Acá está esa charla:

-¿Por qué aparece este libro?

-Son varios temas los que nos llevaron a editar este material. Es un momento complicado en el sector audiovisual latinoamericano porque hay muchos desafíos. No se trata solo de la pandemia sino también por los cambios constantes dentro de este sector y la inestabilidad política de varios países. Hay una especie de retraso en el desarrollo e implementación de políticas públicas para la industria. Entonces aparece el desafío. Nosotros creemos también que es un momento apropiado por la oportunidad que presentan los servicios de streaming como Netflix, Amazon, Apple TV y demás. Hay muchas oportunidades y estamos viendo que en muchos países ni la industria ni el sector público está preparado para enfrentar estas oportunidades ni encarar los desafíos. El libro trae 20 artículos de personas relevantes del sector privado y público latinoamericano con sus opiniones sobre el sector audiovisual y el papel importante del sector público, que tiene la oportunidad de apoyar y acompañar a estos emprendedores.

-Aparece el caso de Mendoza en el libro y convocó a la gente del clúster FilmAndes para que diera su experiencia. ¿Por qué sucede esto?

-El caso de FilmAndes es súper interesante. Nosotros hacemos un acompañamiento detallado de todas las industrias de la región y vimos que en Mendoza -y por el empuje de FilmAndes- hay una serie de factores que hace que se configure como un éxito entre el sector público y el sector privado. El clúster reúne los cuatro factores más importantes -léase pilares- para el desarrollo audiovisual en una región que sería: 1) infraestructura necesaria; 2) capacitación técnica del sector; 3) incentivos que se pueden usar para atraer desarrollos; y 4) un ambiente amigable con un grupo de productores que recibe muy bien a los que llegan a la provincia. FilmAndes y la provincia de Mendoza es un estudio de caso para toda la región y por eso es tan importante su participación en este libro.

-Usted fue el gerente de política de producción latinoamericana para Netflix. ¿Los servicios de streamings están abiertos a recibir los productos hechos de manera independiente en lugares como Mendoza?

-Cada servicio tiene una política diferente en relación a la producción que recibe. Pueden tomar un formato de servicio de producción; pueden hacer una coproducción; o pueden hacer una producción propia, como es el caso de algunas producciones de Netflix. Lo que sucede en Argentina es que debido a los problemas económicos derivados de las distintas situaciones políticas ha estado un tanto al margen. La pandemia fue un buen momento -si se quiere llamar así- para empezar a mostrar lo producido para servicios de streaming o para los tradicionales estudios como Warner Bros., Sony, Disney y otros. Mendoza aprovechó ese momento y logró proyectarse fuera de su región y del país. El trabajo del clúster FilmAndes ha sido intenso y constante y por eso se logró esta visibilización. Yo mismo participé hace tres años en la promoción fílmica que se hizo en Los Angeles ante los estudios más importantes del mundo. Allí se hizo lo que había que hacer: mostrar dónde queda Mendoza; cuáles son las condiciones y los productores locales que pueden participar en distintos proyectos; y las condiciones. Creo que ese trabajo derivará en un futuro hub audiovisual en la Argentina.

-Hablando de futuro y basado en su experiencia, ¿usted cree que seguirá siendo fuerte el streaming o habrá otras cosas?

-Estamos viviendo el boom de los servicios de streaming. Estamos viviendo una competencia feroz que es saludable en el sentido que el que se beneficia es el consumidor. Obviamente cuando termine esta pandemia, los cines volverán a operar y es necesario seguir pensando en ese formato porque nunca se va a poder sustituir esa experiencia de la sala de cine. Sin embargo, hoy en día, entre el consumidor que manda y está acostumbrado a la pantalla chica sea TV, tablet o móvil. Y habrá una mayor explosión de servicios de streaming y eso sería más oportunidades y más pantallas para ofrecer más contenidos.

El libro "El panorama de las políticas públicas audiovisuales en Latinoamérica" se puede descargar haciendo click acá. 

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