La empresa Turagro SRL adquirió el edificio donde funcionó durante décadas el primer hospital privado de San Rafael: el Policlínico Ferroviario.
La empresa Turagro SRL adquirió el edificio donde funcionó durante décadas el primer hospital privado de San Rafael: el Policlínico Ferroviario.
Su historia se remonta a la década del 60 cuando un grupo de médicos decidió crear una entidad hospitalaria en la esquina céntrica de Bombal y Belgrano. Este policlínico, de más de 1.200 m2, tenía todos los servicios: un quirófano con la máxima tecnología de aquel tiempo, un laboratorio de análisis, sala de rayos y habitaciones para internación. Pero todo ese esplendor se vio opacado cuando se tomó la decisión de cerrar sus puertas. Permaneció abandonado, deteriorándose con el paso de los años.
La empresa Turagro invirtió en la adquisición de ese edificio emblemático para su puesta en valor. El presidente de la compañía Francisco Salonia sostuvo que "la intención es restaurarlo conservando la estructura que posee el edificio. Se planea la instalación de oficinas y posible residencia universitaria en plantas que aún no han sido desarrolladas".
Con ese fin hace cuatro meses comenzaron las obras. Se han retirado más de cien camiones con escombros y basura, se realizó el cambio total de los techos antiguos de tejas por techos de madera y chapa de zinc. Se dio inicio al proceso de renovación de cañerías de la planta baja y al ascenso de tanques de agua en la tercera planta.
En la primera etapa de construcción se creó un cuerpo de 12 oficinas ubicado en planta baja, cuyo avance de obra está en un 70 por ciento y se culminará en los próximos meses. Posee un estilo de arquitectura tipo industrial, para obtener una impronta moderna sin perder su originalidad.
Asimismo, se están realizando trabajos de puesta en valor en la terraza y el patio interno del edificio.
También se está llevando adelante la remodelación del frente manteniendo la fachada original con los colores que el edificio tenía originalmente, para lo cual se están reciclando los ladrillos y las celosías.
Además se apostó por convertir al inmueble en un edificio sustentable, con la implementación de última tecnología y la colocación de más de cincuenta paneles solares que permitirá el óptimo aprovechamiento de la energía solar.
En esta instancia la empresa está buscando atraer inversores para continuar con el proyecto en el mediano y largo plazo en lo que respecta a la construcción en el primer y segundo piso, pensados para residencia universitaria. Y poder así, dar por concluidos los más de 1.200 metros cubiertos en una ubicación privilegiada del centro de la ciudad de San Rafael.
