Entre la retención de personal y el teletrabajo
Salarios 2021: empresas prevén subas semestrales del 23% promedio, con la inflación como medida
Miércoles, 7 de abril de 2021

Con un mercado laboral golpeado, las empresas de Mendoza vislumbran un 2021 en el que la inflación marcará el paso a la hora de las remuneraciones. Y no son pocas las que prevén actualizaciones cuatri y semestrales: después de marzo y abril, la segunda mitad del año será determinante en un contexto en el que la continuidad se pondrá a prueba.

Son las principales conclusiones de un relevamiento realizado en los últimos días de marzo a 125 firmas activas en la provincia, acerca de la política salarial y expectativas para lo que resta del año en medio de una pandemia que modificó condiciones en 2020 y puede seguir haciéndolo. Por lo pronto, para la mitad de ellas la retención de personal "será un problema" durante este ciclo.

En el primer trimestre el mercado marcó subas de 13% promedio por convenio, aunque aseguran haber llegado hasta 15% para personal fuera de escala.  Si la mirada se pone en la actualización para el segundo semestre, las empresas anticipan un tope del 43%, y en torno al 23% promedio.    

"Tras cuatro años consecutivos de pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, las empresas asumen que debe ser la menor posible y por eso las pautas irán modificándose. Frente a una inflación que según algunas proyecciones podría llegar al 48% no puede haber una diferencia de hasta 8 puntos", analiza la economista Paula Ariet, de la consultora Gestión y autora del estudio.

Turismo y gastronomía es el caso del sector que, por imperio de la parálisis forzada en medio de la pandemia, no aplicó cambios en 2020. La vitivinicultura es la contracara: de acuerdo al relevamiento, creció por encima de la media. Algo que este año (cuando la paritaria aún está cerrándose) también se repetiría, en un comportamiento similar al del sector tecnología (42%) .

La noción de no perderle pisada a la inflación se evidencia mucho más cuando se analiza la proyección de ajuste para todo el año. Así, el mercado, de acuerdo a las estimaciones, señalan que, con un mínimo del 30%, el techo podría llegar a 72% en los casos de concesiones no paritadas

Selectividad y brecha entre gerentes y operarios

¿Hay selectividad a la hora de decidir una mejora en los sueldos, o más bien se impone el "parejo para todos"? Si bien las concesiones dentro y fuera de convenio marcan distancias, una u otra modalidad de ajuste se imponen de acuerdo a la época del año.

Es que mientras para la primera mitad del 2021 alrededor del 60% de quienes opinaron está dispuesto a dar aumentos "para todos por igual", esa proporción baja en el segundo semestre. Desde agosto se ubica en el 39%, al resignar terreno frente al ajuste "selectivo" que las empresas priorizan hasta diciembre, mes en el que vuelve a imponerse la idea de la equidad. 

A propósito, la política de ajuste diferencial sobre los salarios se supedita a posiciones consideradas claves. En ese sentido, quienes toman decisiones siguen al frente de los beneficios.

Al menos 4 de cada 10 consultados se inclinó por el pago de un "bono preferencial" para cargos gerenciales, acorde al presupuesto anual; concederles flexibilidad horaria y un plan de medicina prepaga más caro son opciones similares. ¿El criterio? Casi la mitad lo define por "el mercado", mientras que 32% se remite al "mérito", seguido más atrás por el mal llamado "costo de vida".

Pero la noción vuelve a simplificarse a la hora de la actualización salarial a operarios y empleados con otro nivel de responsabilidad. Allí, de acuerdo a la encuesta, el criterio se unifica: la mayoría anticipa que pagará lo que corresponda "según el convenio" de la actividad, dado que los beneficios "extra" no están contemplados (sólo 1 de cada 10 admite estar analizándola).

Teletrabajo: lo que hay y lo que viene

Al respecto, según Ariet el régimen por el que muchos nos acostumbramos a trabajar desde casa "llegó para quedarse", más allá de que muchos trabajadores "quieren volver algunos días" a la oficina o su lugar habitual de trabajo.

El dato que dejó la pandemia es que en Mendoza muchas no usaban el teletrabajo como modalidad, pero empezaron a emplearla. Y entre los consultados, la conclusión es contundente: un 50% adelanta que "la seguirán usando cuando termine la pandemia", aunque para otro 39% que no recurrió a ella seguirá así.

Frente a un incierto panorama por la nueva avanzada del Covid-19, para el grupo predominante existen beneficios a la hora de fidelizar a quienes ejercen su tarea desde la virtualidad cada día: dotarlos de una silla ergonómica y su computadora al domicilio, así como cubrir los gastos de conexión a internet y teléfono, y hasta clases de yoga virtuales. Pero en la lista también aparecen el coaching emocional, cambios de horario laboral e incluso los gastos de traslado y estacionamiento.

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