Ayudamemoria en el mundo de hablemos sin saber
Domingo, 28 de marzo de 2021Por Marcelo López Álvarez.
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

 Se picó la semana, dirían los más jóvenes que se han vuelto adictos al termino que ya traspasó sus fronteras y se volvió habitual.

La deuda de la Argentina, el Mercosur y el nuevo caballito de la oposición el supuesto costo de los vuelos para la importación de las vacunas le dieron calor y color a los primeros días otoñales.

La reaparición del ex presidente Mauricio Macri con la presentación de su libro y un par de entrevistas periodísticas de local empezaron a calentar un ambiente que completó la Vice Presidenta de la Nación en la recordación del 24 de marzo en la provincia de Buenos Aires.

La ex presidenta ratificó en su aparición que sigue siendo dueña de la centralidad política de la Argentina. Logró lo que días antes Mauricio Macri no había logrado con la presentación de su libro. Todos (absolutamente todos) los canales de noticias, en una especie de cadena nacional, transmitieron su discurso y una vez más la discusión de la política y los medios giraron en torno a ella.

Dejando de lado las chicanas a los dirigentes de la oposición que se trasformaron en memes permanentes en las redes sociales, sus definiciones sobre la deuda -en sintonía absoluta con lo que viene planteando el Presidente desde el 1 de Marzo y el Ministro Guzmán en cada aparición pública- se transformaron en uno de los temas fuertes de estos días.

No solo en los medios con las declaraciones de Macri a una radio porteña en el programa de uno de los periodistas favoritos del ex presidente y cómplice de varios de los ardids judiciales del macrismo, sino también en el reciento del Senado donde el senador Esteban Bullrich (que por suerte viene recuperándose con sacrificio y esfuerzo de su problema de salud) planteo una cuestión de privilegio contra la presidenta del cuerpo por sus definiciones sobre la deuda de nuestro país.

Más allá de lo insólito de plantear una cuestión de privilegio por un discurso político fuera de la Cámara, Bullrich desgranó ante el Pleno de la Cámara el mismo cambalache de definiciones de la deuda que sus colegas ideológicos agitan en los platós televisivos o en las redes sociales para que después sea diseminado por miles y miles de seguidores y trolls.

La catarata en las redes la empezó, esta vez, el propio ex presidente tuiteando el fragmento de video de la cuestión de privilegio con el hashtag #Respeto

Es comprensible que los dirigentes y economistas de cartón pintado paseen con su sonsonete de datos erróneos y tergiversados por las mesas de los periodistas amigos y amigas, pero resulta increíble que un Senador de la Nación plantee las mismas falacias a viva voz en el recinto. Se supone que los legisladores tienen equipos de asesores, a quienes se les pagan jugosos sueldos, para precisamente, asesorar y acompañar a los Senadores y Diputados en la elaboración, análisis de sus proyectos, el tratamiento de proyectos de otros y preparar sus intervenciones.

Es notable que tan nutrido de grupo de empleados y empleadas tan bien pagos no conozcan que desde el mismo teléfono pueden acceder a información fidedigna de los que pasó con la deuda en la Argentina en la gestión del PRO-UCR en el Ejecutivo Nacional.

Con solo entrar a www.argentina.gob.ar/finanzas se puede acceder al seguimiento oficial del proceso de Deuda de la República Argentina con los números oficiales de cada uno de los Gobiernos.

Al cerrar 2015 cuando Cristina Fernández de Kirchner abandonó el Gobierno la Deuda Bruta de la Administración Central era de 240 mil millones de dólares. En diciembre de 2019, cuando Mauricio Macri dejó el Ejecutivo, la deuda ascendía a 323 mil millones de dólares (redondeamos números en todos los casos para simplificar la lectura), o sea 83 mil millones de dólares más.

La deuda de 2015 representaba un 52% del PBI de la Argentina, a la salida de la Alianza entre el PRO y la UCR la deuda equivalía al 90% del PBI argentino. Pero los números oficiales revelan aún una complicación mayor; la composición de la deuda.

A la salida de CFK de la Casa Rosada la deuda con sector privado (o sea bonistas, fondos de inversión, buitres etc) equivalía al 12% del PBI, con organismos internacionales y multilaterales como el FMI el 6.3% del PBI y la deuda interna sobre -todo intra estado- llegaba al 36% del PBI.

Al fin de la gestión de MM la deuda con los privados equivalía a 33 puntos del PBI, la deuda con los organismos -principalmente el FMI- trepaba al 20.5% del PBI y con el sector publico también creció al 36% del producto.

En cuanto al tipo de moneda al termino de la gestión kirchnerista la deuda nominada en dólares -con el arrastre de la renegociación de Nestor Kirchner- equivalía al 36% del PBI y la nominada en moneda nacional representaba un equivalente al 16% del producto bruto.

Al finalizar la gestión del macrismo la deuda nominada en moneda extranjera equivalía al 70% del PBI y la nominada en moneda nacional al 20.

No hace falta ser un genio de la economía para observar, a simple vista, que no solo la deuda se incremento un 35% en solo cuatro años sino que además la calidad de la misma se deterioró notablemente al equivalente a casi la totalidad de la producción de riqueza del país y con una proporción en moneda extranjera altísima, transformando una deuda alta manejable (2015) en una altísima y absolutamente inmanejable.

La misma fabula se armó con el déficit fiscal, el ex presidente agita que recibió el Gobierno con déficit del 4.8% y los entrego con el 2.8% dato cierto pero engañoso ya que al estilo de su circulo de economistas solo toma el déficit primario como si el déficit financiero se pudiera cubrir por arte de magia. La realidad que el déficit total en 2015 era del 6.3 en tanto que en diciembre de 2019 era del 6% pero con un compromiso elevadísimo del PBI nacional.

Es un poco trabajoso llegar a los números y compararlos pero debería ser muy fácil para quienes son legisladores o fueron funcionarios y hoy disponen de tiempo extra para escribir libros y hacer largas recorridas mediáticas.

MERCOSUR

Los festejos de los 30 años del Mercosur terminaron siendo un escenario virtual para quedaran absolutamente plasmadas las diferencias de países que quieren funcionar como un bloque común pero sus notables asimetrías de desarrollo industrial y productivo lo hacen casi imposible sin realizar esfuerzos casi hasta que duelan y con una profunda solidaridad. Capacidades que no son las preferidas de los movimientos políticos e ideológicos que gobiernan por estos días a Uruguay, Paraguay y Brasil.

El picoteo Lacalle Pou - Fernández y la participación casi por compromiso de Bolsonaro, que apagó la cámara al mismo momento que terminó su intervención, son la foto de lo que pasa hoy con el proyecto de unión regional.

Al margen podemos agregar que es notable como gran parte de los medios dominantes y los políticos de la oposición aparecieron más preocupados por la respuesta del Presidente argentino que por lo que provocó esa respuesta. "Cosas veredes Sancho que harán temblar las paredes" como nunca dijo el Ingenioso Hidalgo de La Mancha.

La falacia de los vuelos.

Otro de los hits de la semana para los ejércitos de troll y algunos legisladores nacionales, que actúan en las redes como si lo fueran, fue el costo de los vuelos de Aerolíneas Argentinas para la importación de las vacunas y el supuesto ahorro que se obtendría utilizando las empresas de carga tradicionales.

La falsedad de esa afirmación es de un grado rayano con la perversidad, no se necesitan más de cinco minutos para contactar a un especialista en el tema o buscar bibliografía especializada en el tema.

El experto en el tema Pablo Díaz, editor de Aviacionline un portal que informa casi científicamente sobre temas de aeronavegación escribió dos excelentes notas explicando el porque la conveniencia de los vuelos de AA y como los valores que se revolean por allí son absolutamente falaces.

Además, las notas detallan claramente como funcionan las empresas cargueras y porque para muchas es imposible o de costos altísimos (que obviamente se trasladan a la tarifa) brindar el servicio de entrega de vacunas por lo que teniendo una línea de bandera, del Estado Nacional con una parte importante de los costos hundida (por ejemplo a los pilotos y tripulantes hay que pagarles el salario vuelen o no etc. etc.) es mucho más conveniente y barato realizar estos vuelos especiales de acuerdo a los requerimientos que contratar un cargo.

Hay claramente en todo el mundo (como dice Díaz) una lógica del "Vamos viendo" que se impone ante una situación inédita que puso el mundo patas para arriba.

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