argentina sin proyecto
Llamado a la solidaridad, se necesita con suma urgencia un "hacedor de futuro"
Domingo, 14 de marzo de 2021Por Myriam Ruiz.

"La gente inteligente habla de ideas, la gente común habla de cosas, la gente mediocre habla de gente". Jules Romains.

Esta semana (este siglo) viendo a personas hablar sobre otras personas intentando un rédito político, la frase de Romains volvió desde algún libro perdido. Mediocre la gente que no piensa en proyectos; que no revisa las ideas; y mediocre el país que acuna tales "pensadores" que en Argentina vendrían a ser pandemia -peor que la de cualquier virus conocido y por conocer-.

En Argentina hace más de medio siglo que no hablamos de ideas, que no medimos a nuestros políticos en base a los proyectos que traen. (¿No sería fantástico que el país se "enamorara" de un elaborador de proyectos, un hacedor de futuros?) 

Hace exactamente un siglo atrás, 1921, Argentina era uno de los países más ricos del mundo. Nuestro PBI per cápita era similar al de Alemania. Desde ese momento, hasta este presente, pasamos por el desarrollismo, el peronismo, dictaduras militares, vuelta a la democracia, privatizaciones, patria sojera, capitales golondrinas, etc... etc...

Resultado: economía bimonetaria; inflaciones que se llevan todo el esfuerzo puesto en pymes, empresas, industrias y hasta el sueño del ahorro familiar; deuda externa que nos ha convertido en el principal deudor del Fondo Monetario Internacional con 44 mil millones de dólares a devolver.

Tenemos un país que, mirado a lo largo, ancho y en profundidad es la envidia del mundo. Con todos los climas necesarios para las producciones más diversas, desde los cítricos del norte al ganado bovino del sur pasando por las frutas, cereales, uvas, vinos y carnes de la pampa húmeda y Cuyo. Tenemos un país que, además del recurso natural es rico en recursos humanos con universidades públicas que atraen a jóvenes de toda Latinoamérica.

¿Por qué entonces, si somos un país sumamente rico, con fuentes de agua potable, litio, energía solar y eólica tenemos a más de la mitad de nuestra población en la pobreza?

¿Por qué la clase media hoy, después de tanto manoseo de grieta y todos los relatos que se nos ocurran, ya no existe?

País pobre y sin proyecto. Una Argentina que expulsa a la esperanza de la juventud y a los inteligentes que podrían poner la "idea" en medio de la pobreza de pensamiento.

Desde el gobierno de Néstor Kirchner, que levantó al país (cierto es que veníamos de la peor de las crisis en el 2001 y Argentina había tocado fondo, no había más que rebotar hacia arriba), el país ha vivido en emergencia permanente. Un sociólogo dijo que Argentina nunca ha salido realmente de su crisis estructural; sólo ha tenido espacios de tranquilidad en cortos períodos de tiempo.

La emergencia permanente tira abajo todo pensamiento a largo plazo y desalienta cualquier emprendimiento o inversión.

La riqueza fundadora fue basada en la agricultura y la ganadería. Hoy, dicen que es más barato enviar un contenedor desde Buenos Aires a China que hacer la logística de un transporte desde el oeste argentino hacia el Atlántico. Impuestos y más impuestos hacen que este país sea imposible de empujar por millones de pequeños empresarios y emprendedores que van quedando en el camino.

¿Hacia dónde ir? De la idea de capitán de barco en medio de la tormenta que argumentó mil y una veces Macri, a la marcha atrás permanente sumando millones de ayudas sociales a quienes obviamente las necesitan no se vislumbra ningún proyecto de país potable.

Y mientras, la riqueza de Argentina se diluye entre poquísimas manos. La distribución no llega nunca ni al productor, ni al trabajador. Y la falta de conversación inteligente, esa que apunta a las grandes ideas, a sacar el país adelante, a convertirnos en héroes del siglo XXI se pierden en la chusma habitual de los programas con panelistas, en titulares que hablan de una envejecida "grieta", y en mesas de café con menos letra que la que se puede escribir en una servilleta de papel.

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