Opinión
Como siempre, las vaquitas son ajenas
Domingo, 6 de diciembre de 2020Por Marcelo López.
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Una guerra está compuesta de cientos de batallas, algunas de ellas parecen ser de dimensiones épicas en el momento, pero en el contexto final son simples escaramuzas.

Así las cosas, la economía argentina vive de batalla en batalla en un contexto mundial e interno tanto político como económico que cuando parece ayudar termina complicando.

El equipo de gobierno parece haber vencido en la escaramuza contra el dólar ( en la que nadie del establishment daba un peso por el peso) controlando las variables. La brecha es aún grande pero en el Palacio de Hacienda confían que hacia mediados del primer trimestre o antes la brecha entre oficial y financieros no será superior al 20 / 25 % y podrán dar un golpe final a la cotización del famoso blue retirando el 35% de pago a cuenta de ganancias en la compra del dólar o los gastos con tarjeta. No habrá cambio alguno en el resto de las condiciones para comprar dólar ahorro, solo desaparecería el pago a cuenta de ganancias lo que haría bajar (creen en el equipo económico) en la misma proporción el dólar ilegal.-

Pero se sabe que en la Argentina todo lo cercano al dólar es tan relativo y efímero que dar por terminado el conflicto es tan erróneo como no tomar de una vez por todas las medidas político, sociales, culturales y económicas para terminar con el flagelo que el billete verde significa para la actividad económica de nuestro país.

Una de las cosas que muchas veces los funcionarios parecen olvidar (no importa color o procedencia) es que el dólar no es solo su cotización diaria. Hay miles de formas en las que el verde objeto de deseo atraviesa la vida diaria. Su valor como moneda exportadora - importadora supera la importancia de su cotización. No importa cuál sea su valor caro o barato, la matriz primarizada de las exportaciones argentinas, fundamentalmente vinculadas a los alimentos, hacen que siempre se prefiera el mercado externo por sobre el interno, reiteramos no importa el valor del billete.

Un claro ejemplo es lo que está pasando por estos días con la carne. Si todo fuera como dicen los libros y los personajes que pavonean por los platos televisivos, el precio de nuestro querido asado debería venir en picada en busca del consumidor perdido ante la drástica caída de los kilos per capita que los argentinos tiran sobre la parrilla o la cacerola. Sin embargo, los valores del kilo de nuestras vaquitas -que siempre son ajenas- no deja de crecer hasta un nivel casi estratosférico.

El sábado por la mañana en una radio porteña (cuando no) la Secretaria de Comercio Interior dio una larga entrevista sobre los precios y el aumento de los alimentos. Ni una sola vez nombró o detalló para los escuchas la incidencia de las exportaciones en la conformación de los precios internos, menos aún se escucha a algún funcionario plantear, como proyecto, que alguna vez la Argentina supere esa perversa influencia que la gran mayoría de los países exportadores del mundo lo tiene superado por las más diversas vías, pero siempre con fuerte participación del Estado.

Lo que esta pasando con la carne como decíamos más arriba es un claro ejemplo. El consumo cae cada vez más sin embargo la faena de cabezas aumenta y falta producto en los mostradores. Qué pasa entonces.

La explosión de la demanda de carne vacuna por parte de China descalibro un sector que (al igual que todos los mercados exportadores de alimentos o materia prima) no tiene ninguna regulación ni intervención del Estado mas que las retenciones que, como ya dijimos alguna vez, se han transformado en un instrumento obsoleto de solo afán recaudatorio.

Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la Republica Argentina (CICCRA) en noviembre se enviaron a faena 1,7% de cabezas más que en octubre y 3,1% sobre de noviembre de 2019. Al finalizar diciembre el envío de vacunos a faena será el más alto de los últimos once años.

De enero a noviembre según el documento mensual se produjeron casi tres millones de toneladas (2.9) lo que significa un 1.8% más que el año pasado sin embargo el kilaje enviado a exportación tuvo un crecimiento de 8 puntos interanuales mientras que lo enviado al mercado interno disminuyó 0.5%

La demanda de la exportación, sin control ni regulaciones del Estado que debe ser el árbitro, termina presionando sobre los precios en el mercado interno, solo en noviembre el precio del kilo vivo en Liniers subió el 11%.

Queda claro entonces como no solo presiona la inflación local sobre el valor de los alimentos de los argentinos sino también los mercados internacionales y el manejo que hacen de ellos los productores y exportadores con todo tipo de maniobras para evadir o eludir tributos y sacar mas ventajas. No hace falta explicar otra vez las maniobras con los granos que esta semana volvieron a quedar expuestas con los "sucesores" de Vicentín.

Algo similar pasa con el maíz, otro insumo que influye directamente en el precio de todos los cortes cárnicos (vacuno, cerdo y pollo) y cientos de productos a través de los aceites y harinas. Lo productores cárnicos pagaban entre 6 y 8 pesos el kilo de maíz para sus animales al principio de año, hoy ese valor no baja de los 15 pesos.

El Gobierno Nacional es una cultor permanente del dialogo y el acercamiento, sin embargo, un Estado no puede ser siempre mediador, en algún momento se tiene que poner en juez y tomar decisiones. Los últimos números de pobreza de la Universidad Católica Argentina son contundentes, el Gobierno y sus seguidores no pueden conformarse con que a pesar de la pandemia, y por la acción decidida del Estado, los índices de pobreza crecieron solo la mitad de lo que aumentaron en el último año de Mauricio Macri no por efecto de la pandemia sino por acción de sus políticas.

El jueves se cumplirá un año de la asunción de Alberto Fernández, un año que no se puede analizar bajo la misma óptica que se haya analizado cualquier mandato hasta ahora, pero los días pasan y el mandato se acorta, no solo en la economía sino en varias áreas el equipo de gobierno esta obligado de dejar de ser mediador para pasar a ser el árbitro del partido.

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