Consejos que te ayudarán a no roncar cuando duermes
Domingo, 29 de noviembre de 2020

Aunque es una acción común y todo el mundo lo hace en algún momento del sueño, los ronquidos pueden convertirse en un verdadero dolor de cabeza que impida el descanso de uno mismo y de las personas que le rodean. Afortunadamente hay una serie de trucos que se pueden aplicar día a día y que serán de mucha utilidad para tener buenos sueños.

Duerme de costado. La posición a la hora de conciliar el sueño puede ser determinante para que ronques más o menos. La más recomendada es dormir de costado y siempre que sea posible hay que evitar estar boca arriba.

Bebe mucha agua. Es muy importante beber agua a menudo para evitar la deshidratación. Si esta se produce lo normal es que se produzca la formación de mocos en la nariz que harán que ronques más.

Pierde peso si tienes sobrepeso. Los efectos serán muy importantes, ya que reducirás el tejido que cubre cuello y garganta que suele provocar estrechamientos de las vías respiratorias generando el ronquido.

Lleva una buena alimentación. Mantener una dieta saludable es un factor importante que hará que reduzcas los ronquidos, ya que tu cuerpo se conservará de una manera mucho mejor.

Usa tiras nasales. Se ponen sobre el puente de la nariz y ayudan a respirar mejor, por lo que siempre serán buenas aliadas para un buen descanso libre de ronquidos.

Duerme las horas que necesites. Una falta de descanso puede provocar que se relajen en exceso los músculos de lengua y garganta generando más ronquidos. Para evitarlo intenta dormir siempre al menos 7 u 8 horas.

Haz ejercicio. Mantenerse en forma y hacer ejercicio a diario servirá para tener abiertas las vías respiratorias y de esta manera se evitarán los molestos ronquidos al dormir.

Reduce el consumo de alcohol. El consumo de este tipo de bebidas provoca un relajamiento excesivo de los músculos de la garganta, provocando los molestos ronquidos.

Reduce el consumo de tabaco. El tabaco tiene varios efectos nocivos sobre el organismo, entre los que se incluyen la irritación de garganta y su inflamación, impidiendo el paso del aire y haciéndote roncar.

Evita cenas copiosas. Ingerir muchos alimentos antes de dormir puede afectar al sueño y provocar ronquidos, por lo que mejor cenar con moderación.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario