Proyectos para viajeros en 2021 (Primera parte)
Jueves, 19 de noviembre de 2020

La sostenibilidad, el apoyo a las comunidades y la diversidad distinguen a esta treintena de lugares, personas o historias viajeras destacadas con el 'Best in Travel 2021' en un año diferente al resto:

SOSTENIBILIDADMejor escapada urbana: Gotemburgo (Suecia) Este año el tradicional 'Best in Travel' de Lonely Planet, el ránking anual de la editorial viajera, es diferente: en lugar de apostar por los destinos que despuntarán el próximo año, ha querido realzar las voces más diversas y más locales. Los mejores lugares, productos turísticos, personas e historias viajeras que apuestan por la sostenibilidad, el apoyo a la comunidad y la diversidad en el turismo.La segunda ciudad de Suecia se mantiene en cabeza del Global Destination Sustainability Index, el índice global de destinos sostenibles, y ha introducido una serie de soluciones para lograr no depender de los combustibles fósiles en 2020. Hoy por hoy, el 95% de sus hoteles tiene certificado verde, el 65% de su transporte público funciona con energía renovable y las credenciales ecológicas de los restaurantes se exponen como si fueran las insignias de grandes premios. Gotemburgo no siempre fue un ejemplo de sostenibilidad: durante muchas décadas fue una urbe industrial pero ha sabido transformarse en un centro de innovación, convirtiendo sus viejos almacenes del puerto en mercados de alimentación, las naves industriales en galerías de arte o los mataderos en bodegas de moda.En 2021 celebrará su 400º aniversario y lo hará con un nuevo parque público completamente accesible: el Jubileumsparken, donde todo el mundo puede bañarse en una piscina flotante, tomar el sol en una playa artificial o cultivar hortalizas en un huerto urbano sin tener que pagar nada. Además, cuenta con una impresionante sauna sobre el agua cuyos vestuarios se construyeron con 12.000 botellas recicladas. Esta ciudad sueca es también la cuna de muchas marcas sostenibles de ropa que no utilizan materiales tóxicos y que ofrecen sueldos decentes a sus trabajadores. También abundan los alojamientos sostenibles, los restaurantes que utilizan solo productos de proximidad y edificios que funcionan con energía alternativa. Incluso cuenta con un parque de atracciones, Liseberg, el más grande de Escandinavia, donde todas las atracciones funcionan con energía eólica renovable. ALAMY

Mejores islas: el archipiélago de Palaos Repartidas en un remoto rincón del océano Pacífico, a cientos de kilómetros del país más próximo, las 576 islas de arena blanca que forman el archipiélago tropical de Palaos son realmente extraordinarias. Durante varios siglos fueron españolas, aunque poco queda de la cultura hispánica en estas islas al otro lado del mundo. Hoy son un paraíso casi virgen para buceadores y buscadores de sol y playa, pero viven amenazadas por el aumento del nivel del mar y el impacto ecológico que supone el turismo. Por ello Palaos ha dedicado la última década a implementar medidas de protección de su biodiversidad y su patrimonio cultural. En 2009 creó el primer santuario de tiburones del planeta -un 80% de su territorio marítimo es reserva marina- y fue el primer país en prohibir las lociones solares que resultan dañinas para los arrecifes. Otro hito fue la declaración en 2012 como patrimonio mundial de la Unesco de la Laguna Sur de las islas Chelbacheb: Palaos destinó los fondos del programa para mejorar la situación de la fauna autóctona de las islas. Además, el cambio climático y el turismo sostenible se han incorporado por ley al currículum escolar. Pero esto no es todo: a su llegada, a cada visitante se le pide que firme el 'Palau Pledge', un contrato social por el cual se compromete a tener un comportamiento responsable con el entorno y la naturaleza durante toda su estancia. Los resultados comienzan a tener fruto. GETTY IMAGES

Mejor alojamiento sostenible: Grootberg Lodge (Namibia) Situado en la bella meseta de Etendeka, Grootberg Lodge fue el primer ‘resort' turístico gestionado por la comunidad que lo creó en la región de Damaraland (Namibia). Este lujoso alojamiento fue construido con materiales naturales, funciona con energía solar y se integra a la perfección en el entorno que la rodea, el valle del río Klip. El Grootberg Lodge se rige por los principios de la sostenibilidad: utiliza la energía mínima y cuenta con un método para conservar el agua desarrollado mano a mano con la comunidad local. Sin embargo, la iniciativa más destacada del ‘resort' es su capacidad para crear puestos de trabajo que minimicen el impacto que el ser humano tiene sobre la fauna de Namibia. Emplea a unas 70 personas, varias de ellas excazadores furtivos, que conocen mejor que nadie la rica fauna de la zona, como el rinoceronte negro o el impala de cara negra, que se han reintroducido con éxito. Ahora son ellos los mejores protectores de estos animales frente a la caza furtiva. Gracias a estas medidas, Damaraland cuenta con la población de rinocerontes negros libres más grande del mundo. El 'lodge' tiene también un Fondo de Depredadores, un depósito económico destinado a compensar a los granjeros cuando alguno de los animales de su ganado muere bajo las garras de un depredador, reduciendo así el conflicto entre depredadores y granjeros. ALAMY

Mejor ruta ciclista sostenible: Virginia Mountain Bike Trail La Virginia Mountain Bike Trail es una ruta de casi 800 kilómetros de ‘bikepacking', una especialidad que mezcla senderismo y cicloturismo, que atraviesa algunos de los mejores paisajes del sur de Estados Unidos. La ruta partió de la idea visionaria de un ciclista de montaña, Chris Scott, que diseñó uno de los senderos de ‘bikepacking' más bellos e interesantes de América, por los picos y valles de la cordillera Azul de Virginia (las llamadas Blue Ridge Mountains). Intentando imitar las grandes rutas de Colorado y Arizona, este ciclista y sus amigos enlazaron 770 kilómetros de caminos estrechos, pistas de grava y pasos entre crestas, para diseñar un recorrido muy exigente pero accesible, desde Strasburg hacia Damascus. Este 'biketrail' tiene una cuarta parte de la dimensión de la famosa ruta Appalachian Trail y casi se junta con ella, por lo que es una alternativa cada vez más popular para vivir una aventura al aire libre menos masificada y sostenible. Hay que dedicar dos semanas para recorrerla completa y contar con cierta experiencia previa. La recompensa son unas vistas increíbles y acampar en parajes naturales solitarios. Los que tengan menos bagaje siempre pueden fragmentar el camino en tramos más cortos o hacer una excursión más cómoda y asequible por el vecino valle de Shenandoah. GETTY IMAGES

Mejor destino gastronómico sostenible: Grecia Aunque Grecia no destaca especialmente por implementar prácticas sostenibles en materia de turismo, de alguna forma los griegos siempre han tenido un espíritu verde y ecológico. La mayoría cocina platos espectaculares con productos sencillos de huerta, como tomates o verduras, e incluyen en su dieta el pescado fresco, excelentes aceitunas y un aceite suave y de calidad extraordinaria. Tanto en Grecia como en las islas, muchas personas cultivan sus hortalizas y preparan versiones locales con productos de proximidad.Es un destino eminentemente cultural pero se puede ver fácilmente otra cara del país practicando el senderismo, que nos adentrará en rincones como las montañas de Kalymnos, en la isla del mismo nombre, para descubrir los secretos de las plantas aromáticas, o darnos un festín de verduras frescas, quesos elaborados con productos locales y postres caseros. En las costas, podremos disfrutar siempre de un buen pescado o de un 'carpaccio' de pulpo fresco recién capturado. En la foto, una animada terraza en Pothia, capital de Kalymnos y principal asentamiento de la isla. ALAMY

Mejor ruta en tren: Rocky Mountaineer (Canadá) Viajar en tren tiene un impacto menor para el medio ambiente que hacerlo en coche, barco o en avión. El tren Rocky Mountaineer (en la foto), que atraviesa las escarpadas Montañas Rocosas del Canadá, se ha esmerado para reducir en 18 toneladas anuales sus emisiones de carbono, ha aumentado el reciclaje a bordo y ha puesto en marcha iniciativas para proteger la fauna local. Esta línea ferroviaria atraviesa una región salvaje, con ríos bravos alimentados de glaciares y picos de granito vigilando profundos valles, y en la que viven alces, ciervos, águilas y osos grizzly. Consciente de la fragilidad de este extraordinario ecosistema, la compañía detrás del Rocky Mountaineer contribuye anualmente al Tree Canada's National Greening Program, que ya ha logrado que se planten 13.500 nuevos árboles en toda la Columbia Británica. También se ha asociado con organizaciones que protegen la naturaleza y la fauna.Existen varias rutas distintas, todas con nombres muy sugerentes: Hell's Gate (La puerta del infierno) en el río Fraser, Avalanche Valley (El valle de la avalancha), Painted Chasm (El abismo coloreado) y Jaws of Death Gorge (La garganta de las fauces de la muerte). Algunas de ellas atraviesan los legendarios Spiral Tunnels (túneles helicoidales), donde la vía da la vuelta dos veces sobre sí misma al curvarse en un gigantesco ocho cuando pasa por la zona conocida como The Big Hill.

Mejor destino emergente: Antigua y Barbuda En 2017 el huracán Irma devastó casi por completo países caribeños como Antigua y Barbuda. Desde entonces estas islas gemelas han apostado por la transición ecológica, promoviendo la sostenibilidad con medidas concretas y contundentes. En ambas islas se ha prohibido el plástico y el poliestireno extruido de cualquier producto. En Antigua se ha creado además el llamado corredor verde, una serie de ‘resorts' y negocios respetuosos con el medio ambiente a lo largo de la costa suroeste, donde se encuentra también la Reserva Natural Wallings, el primer parque nacional de gestión comunitaria del país, regentado por personal y voluntarios de la zona, y que revierte todos los beneficios en la comunidad local y en la propia reserva natural.En la isla de Barbuda el compromiso por la conservación de la fauna salvaje se aprecia en el Santuario de Fragatas (en la foto), en el parque nacional de la Laguna Codrington, donde se ha formado la mayor colonia de fragatas del hemisferio occidental. Antigua y Barbuda tienen entre sus encantos los alimentos autóctonos, como la piña negra, un producto raro y originario de Antigua que se puede encontrar en puestos de fruta por toda la isla. E indudablemente están sus playas, que son la imagen que uno visualiza al pensar en el Caribe, como la espectacular Half Moon Bay (Antigua), con forma de media luna. GETTY IMAGES

Mejor programa de protección animal: Ruanda En un pequeño rincón al noroeste de Ruanda vive una de las últimas poblaciones de gorilas de montaña del planeta. Tras décadas de caza ilegal y conflictos bélicos esta población se ha visto drásticamente disminuida. Parecían condenados a extinguirse pero, gracias a la participación del país en el Programa Internacional de Conservación del Gorila, su población crece poco a poco: hoy hay unos 600 gorilas viviendo en el bosque de las montañas Virunga, una cadena de volcanes extintos que bordea Ruanda, Uganda y la República Democrática del Congo.Además, Ruanda ha adoptado un modelo de turismo sostenible para conseguir un cambio a largo plazo y está sirviendo de ejemplo a otros países y aprovecha los beneficios que genera el parque para reducir las amenazas sobre los gorilas. Hay iniciativas como Gorilla Guardians Village, una aldea donde excazadores furtivos se ganan ahora la vida compartiendo sus historias en lugar de proseguir con la caza. Las políticas sostenibles se aplican en otros puntos del país, como el parque nacional Akagera, que ha podido reintroducir con éxito al león y al rinoceronte negro oriental en su zona, convirtiendose de nuevo en un territorio donde pueden convivir los Big Five (los cinco grandes mamíferos de África). Y en el parque nacional más reciente de Ruanda, Gishwati Mukura (en el oeste), se ha propuesto la restauración del paisaje: se trata de una ecoregión biodiversa con muchas especies endémicas. Con alojamientos en granjas y rutas inmersivas con curanderos tradicionales, se pretende recuperar el frágil paisaje de la zona. GETTY IMAGES

Mejores paseos: el camino de Dante (Italia) Esta ruta de 395 kilómetros, con inicio en Rávena y final en Florencia y que se puede completar andando o en bicicleta, sigue los pasos del poeta, filósofo y pensador Dante Alighieri (1265-1321), el primero en escribir en italiano. Su 'Divina comedia' dejó una profunda huella en la cultura occidental en un momento en el que empezaban a verse los primeros signos del Renacimiento. El recorrido consta de 20 etapas y es un ejemplo de 'slow travel' para conocer la Emilia-Romaña y la Toscana, con hitos como las ciudades de Rávena -con sus maravillosos mosaicos bizantinos, la ciudad donde Dante se exilió, terminó la 'Divina Comedia' y donde fue enterrado-, y Florencia, cuna del pensador y donde el Museo Casa di Dante conserva viva la memoria del poeta. Y entre una y otra, todo un despliegue de paisajes, con pueblos como Brisighella y su fortaleza (en la foto), o cascadas como las de Acquacheta, de las que Dante escribió hace 700 años. GETTY IMAGES

Mejor narrador de lo sostenible: Soraya Abdel-Hadi El blog Soraya.earth combina el amor por los viajes con el deseo de proteger la Tierra. Con sus relatos y consejos viajeros, su autora Soraya Abdel-Hadi (retratada en la imagen junto a su perro) busca servir de inspiración para que la gente tome decisiones más conscientes sobre sus viajes y se anime a explorar el entorno natural, incluso si no pueden marcharse muy lejos. Soraya Abdel-Hadi aborda en su blog una pregunta que los viajeros 'ecoconscientes' se formulan desde hace tiempo: ¿cómo se pueden combinar la pasión por los viajes con el deseo de proteger el planeta? En su opinión, el mejor punto de partida es la honestidad.Para minimizar la huella de nuestros viajes anima a comprometerse y prestar atención a cada uno de los aspectos del viaje y a hacernos preguntas como: ¿Escogemos operadores locales? ¿Somos conscientes de lo que compartimos en nuestras redes sociales? Soraya ha cumplido su compromiso de terminar un año sin vuelos (confiesa que ha sido fácil de cumplir, con las restricciones de la pandemia) y se ha volcado en microaventuras, excursiones locales por su zona, que le han llevado a descubrir su entorno, en el Reino Unido, y a ayudar a la gente a conocer estas rutas. Su objetivo es impulsar un poco más la diversidad en el aire libre, la aventura y las comunidades sostenibles.

COMUNIDADMejores 'tours' urbanos: Invisible Cities (Reino Unido) Entre los destinos impulsados por los propios habitantes locales, es decir, proyectos hechos desde la comunidad para la comunidad, hay que mencionar Invisible Cities, una empresa británica que forma a personas sin techo para que se conviertan en guías turísticos de su propia ciudad, con rutas alternativas que pueden resultar interesantes tanto para viajeros como para los propios habitantes locales. Los ingresos obtenidos se invierten en proyectos para personas sin hogar y en iniciativas que buscan concienciar sobre la dura realidad que viven los indigentes.Las rutas suelen salirse de lo convencional, muchas de ellas están centradas en sus propias historias o tienen a mujeres como protagonistas. Incluso ofrecen recorridos más morbosos que descubren lugares donde se cometieron célebres crímenes. Para los guías no deja de ser una oportunidad de ganar un sueldo y, sobre todo, tener un nuevo horizonte en su vida, además de socializar con otras personas y sentirse menos estigmatizados. La empresa fue fundada en 2016 por Zakia Moulaoui, quien se trasladó de Francia a Edimburgo hace 12 años. Gracias a su labor con la Homeless World Cup Foundation pudo conocer los muchos estigmas que padecen quienes viven en la calle y para ellos fundó Invisible Cities. Ya hay rutas en Edimburgo, Manchester, Glasgow, Cardiff y York.

Mejor restauración del paisaje: Australia A lo largo de este 2020, han ardido en Australia casi 11 millones de hectáreas de bosque y zonas verdes. Los peores incendios en la historia del país han dejado un dramático reguero de 3.000 millones de animales muertos o heridos, sobre todo en los territorios de Nueva Gales del Sur y Victoria, los más afectados por las llamas. Como consecuencia de ello, miles de koalas de estas dos regiones han perdido el 80% de su hábitat natural. Aunque el Gobierno australiano ha invertido 200 millones de dólares para salvar a esos animales y a otras especies como el pino Wollemia, en la recuperación de la fauna y flora está siendo decisivo el turismo. Operadores como Echidna Walkabout Tours y Australian Wildlife Journeys ofrecen a los viajeros la oportunidad de observar a estos animales, pero también de participar en la plantación de árboles, retirando maleza o llevando a cabo estudios de biodiversidad en los hábitats de la zona. Todo aquel que se ofrezca en estas tareas podrá permanecer en el país 12 meses en lugar de los seis habituales. En paralelo, miles de voluntarios han aportado su esfuerzo en la recuperación de las zonas devastadas por el fuego a través de la National Bushfire Recovery Agency. Australia está especialmente concienciada con la necesidad de paliar el cambio climático y ha puesto en marcha nuevas estaciones de carga para vehículos eléctricos, autobuses turísticos que funcionan con hidrógeno e incentiva las fuentes de energía renovables en edificios.

Mejor proyecto turístico: la red de ecoturismo de Burren (Irlanda) La Burren EcoTourism Network es una red ecoturística que ha logrado reunir a más de 70 empresas locales de la región irlandesa de Burren (oeste del país) para convertirse en uno de los primeros destinos mundiales del turismo responsable y sostenible. En este rincón de Europa se encuentran algunos de los paisajes más extraordinarios del continente. Por ello, en 2011, se decidió fundar esta red que pone el énfasis en transmitir el mensaje de que el turismo popular y la sostenibilidad no son excluyentes. La plataforma promueve el turismo ‘slow', el compromiso con lo local y una mayor responsabilidad con el entorno. Así se ha conseguido conservar el paisaje kárstico de aspecto casi lunar de Burren que atrae a tantos turistas, y que reúne a tres cuartas partes de las especies de flores silvestres de Irlanda y 23 especies de bellísimas orquídeas. Es el llamado Geoparque de Burren. Muy cerca, al suroeste, se alzan los espectaculares acantilados de Moher (en la imagen), de 215 metros de altura. Como resultado de este proyecto comunitario, tres destinos del condado de Clare -el cabo de Loop, la Burren Food Trail y el paraje monástico de Inis Cathaigh (isla Scattery)- han sido galardonados cada uno con un premio EDEN, los premios a los Destinos Europeos de Excelencia que concede la Unión Europea a la promoción de prácticas sostenibles. GETTY IMAGES

Kazajistán es un destino turístico en alza, gracias al renovado interés por la Ruta de la Seda en Asia Central. Pero, tras comprobar cómo otros destinos han sufrido por infraestructuras saturadas con la repentina llegada de visitantes, la antigua república soviética ha apostado por el alojamiento en casas particulares. De esta manera, la Asociación de Turismo de Kazajistán ha creado un programa de capacitación para que los lugareños se formen y ofrezcan sus 'yurtas' particulares a cambio de beneficios económicos. Las familias que se animen no solo pondrán a disposición de los visitantes sus hogares sino que ofrecerán experiencias kazajas auténticas para estimular así la economía rural: paseos a caballo por la estepa, rutas por la naturaleza, visitas a aldeas, clases de cocina... Cuando uno aprende a cocinar 'beshbarmak' (carne de caballo o cordero con fideos y cebolla) o disfruta de un concierto de dombra (un laúd kazajo) sabe, además, que su dinero va directo a la comunidad. Esta fórmula permite que las condiciones de vida en regiones más remotas y aisladas mejoren, pero también impide que se urbanicen zonas de gran valor medioambiental. GETTY IMAGES

Mejor inmersión en la comunidad local: las islas Feroe El remoto archipiélago volcánico de las Feroe, una región autónoma de Dinamarca a medio camino entre Islandia y Escocia, puede presumir de un paisaje espectacular, pero su máximo atractivo reside en la hospitalidad de sus gentes. Vertiginosos acantilados, cascadas atronadoras y colinas cubiertas de un manto verde esmeralda no pueden competir con el sentimiento de comunidad que reina en las islas. Los visitantes son siempre bienvenidos en tiendas y restaurantes y es muy normal acaben acompañados de algún lugareño a modo de guía.Durante el mes de abril, las islas se cierran al turismo para recibir a un centenar de voluntarios que llegan para arreglar senderos, reconstruir lugares dañados en invierno y preservar sus maravillosos paisajes naturales. Pero quien de verdad quiera sentirse parte de la comunidad debe visitarlas en Ólavsøka, el Día Nacional de las Feroe, que se celebra cada 29 de julio en Tórshavn, la capital (en la foto): los 52.000 habitantes de las islas se reúnen para bailar, cantar y beber alegremente. Para gozar de la hospitalidad feroesa solo hay que tomar el ferri de la tarde de Sørvágur a Mykines y alojarse en la única pensión de la isla. Su propietaria nos recibirá en el muelle, nos preparará una buena cena a base de pescado y nos acompañará de excursión para ver una puesta de sol inolvidable. GETTY IMAGES

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