Opinión
La política ante el desafío de sobreponerse a la economía
Domingo, 25 de octubre de 2020Por Marcelo López.
Por: Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

Los años más aciagos de la economía argentina, en los que sistemáticamente se destruyó la posibilidad de generar y distribuir riqueza para transformarlo solo en un proceso de concentración en pocas manos -vía la primarización de la producción- fueron cuando la política dejo el control de la economía en manos de los supuestos expertos en la materia que la manejan como si fuera una ciencia exacta y no una ciencia social.

Cuando esos sectores pierden el control no guardan prudente silencio atentos a sus reiterados fracasos, sino más bien ponen en marcha todos sus ejércitos para conservar/recuperar su poder. Esta puede ser una de las definiciones de lo que hoy está pasando en la Argentina.

La política recuperó -o al menos intenta- el control del tablero económico con objetivos bastante distintos a los de los últimos años, esa decisión - avalada por las urnas y los ciudadanos- es resistida fuertemente por los grupos concentrados de poder. Esa batalla es la que se apodera estos días de la arena local.

El Gobierno con el cierre de las negociaciones con los acreedores externos parecía recuperar el centro de la escena y trazar una estrategia post pandemia pero cedió a la tentación de los cantos de sirena de su costado más amigo de los mercados. El resultado fue el esperado, "Les hable con el corazón y me respondieron con el bolsillo" inmortalizó el inolvidable Juan Carlos Pugliese, y la política argentina parece no aprender la lección. Ya recordamos en este mismo espacio la semana pasada varios ejemplos de que no importa el "color del político" la respuesta de los poderes facticos es la misma.

El presidente empodero a Guzmán, pero tardo más en empoderar a la política. Las medidas que tomó y ordenó tomar el Ministro parecen el camino correcto para tratar de sacarse encima uno de los graves problemas que tiene el mercado de divisas hoy en la Argentina; Los fondos de inversión especulativos que quedaron entrampados con bonos en pesos reperfilados por el ex ministro Lacunza. Esos son los que ejercen presión desmedida contra los dólares bolsa para salir de cualquier manera. Analistas de mercado aseguran que no es un monto menor lo que está en la encerrona pero que es manejable con decisión y medidas acertadas.

El ministro Guzmán ablandando la operatoria del CCL y con la subasta de bonos por 750 millones de dólares, que se licitará en los primeros días de noviembre y se podrá integrar con los bonos en pesos pretende acelerar esa salida para terminar de cuajo con el problema. Si logra dar vuelta la taba y el BCRA vuelve a comprar dólares en vez de vender, aunque sea mínimamente, puede lograr el cambio de expectativa o mejor dicho presión devaluatoria que hoy ejercen desde los más diversos sectores.

Los números de la balanza comercial volvieron a tener un mes positivo, pero una luz de alarma se encendió. Las importaciones después de meses de retracción crecieron poco más de 3 puntos, precisamente por la especulación de los importadores ante la posible devaluación de la moneda.

Uno de los casos emblemáticos está en el mercado agropecuario si bien crecieron las ordenes de exportación y liquidación sobre todo del complejo harinero y aceitero de la soja, según el informe sobre números oficiales que realizó la consultora de Emmanuel Álvarez Agis, los pagos de importaciones del mismo complejo aumentaron por arriba del 150 por ciento. El propio sector confiesa que es por importación de soja paraguaya para cumplir con los pedidos. Una vez a la política se le escapa la tortuga. Todo el mundo en el ambiente sabe que una considerable parte de soja paraguaya (¿60/70%?) de paraguaya no tiene nada, sino que es la tradicional triangulación para saltar las retenciones que ya fue largamente explicada por diversos documentos incluso uno generado por el Centro de Estudios del sindicato del sector

En este contexto abandonar la comunicación y la política puede ser un error crucial. El mercado del dólar oficial opera aproximadamente 1000 millones por día, el del CCL unos 30 millones diarios y el ilegal o blue según los conocedores del ambiente entre 3 y 5 millones. Cómo esos montos pequeños en magnitud pueden generar lo que generan solo tiene explicación en la política y en la comunicación

El Gobierno pareció recién entenderlo después de que el miércoles y jueves la presión mancomunada de los "mercados" y sus voceros fuera casi insostenible incluso con nombres de reemplazantes para Martín Guzmán. El mismo tomo la posta y dio una entrevista a dos de los periodistas más emblemáticos de lo que en el ambiente se conoce como Corea del Centro, Reynaldo Sietecase y Ernesto Tenembaun. No fue una entrevista más, no es común y menos en estos días de restricciones sanitarias, que un ministro vaya al piso de la radio al un pase de programas y este más de 40 minutos.

Allí el Ministro descargo su artillería comunicacional y política con ese particular estilo donde jamás hay una palabra fuera de registro y explica con claridad las situaciones. Guzmán pareció ser el encargado de recuperar la centralidad de la política y de la economía como ciencia social Imposible no preguntarse por qué las apariciones de Guzmán no son más habituales.

El Ministro desgranó algunas definiciones a tener en cuenta

"Ha habido desanclaje de las expectativas que implica una brecha alta. Hoy tenemos una situación de brecha cambiaria muy elevada pero también tenemos superávit comercial y 41 mil millones de dólares de reserva"

" Hay un problema fuerte de déficit fiscal que tiene que ver con una situación extraordinaria que es la pandemia pero no emitir implica no poder financiar gastos"

"Apuntamos a estabilizar la brecha y después bajarla. No es algo que se pueda bajar de un día a otro. El índice de precios no se ha movido con el dólar blue y el dólar CCL. Ha ido de la mano del dólar oficial"

"En los últimos años hubo un proceso de capitales especulativos. Se metieron en posiciones de peso y después no creyeron más en el peso y comenzaron a salir. Una parte quedó atrapada en el mercado oficial por los controles de capitales"

"La grieta política tiene un costo económico. Estabilizarnos y ponernos en el sendero de recuperación es una tarea colectiva. Estamos todos en lo mismo"

"Vamos a anunciar el programa fiscal plurianual. Tres años mínimamente, no solo lo vamos a anunciar, sino que lo vamos a enviar al Congreso"

"Hacen falta medidas tributarias para ordenar esto. Se hará en el tiempo que se considere oportuno. En el periodo de gobierno habrá una ley tributaria"

Las definiciones de Guzmán -que son reiteradas casí desde el día que asumió- explayan un rumbo establecido y fueron respaldadas por el Presidente de la Nación en la tarde ayer en un multitudinario encuentro virtual organizado por el Banco Credicoop como relanzamiento del programa Credicoop con la Comunidad y como desagravio a los ataques desde algunos sectores a su presidente el diputado Carlos Heller.

Llevar a cabo esa hoja de ruta requerirá más de política que de economía.

Esta nota habla de:
Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario