Opinión
El mundo entero, en simultáneo, está angustiado por primera vez
Domingo, 11 de octubre de 2020Por Myriam Ruiz.

Hay otra pandemia, de la que muy pocos hablan: la angustia. La angustia como hija de la cuarentena y del miedo a que el coronavirus nos enferme o enferme a alguno de nuestros seres queridos.

Científicos argentinos se propusieron llegar al fondo de lo que está ocurriendo... no con los argentinos, sino con la humanidad en su complejidad. "Es la primera vez que el mundo, por completo, siente angustia. Es algo nunca antes vivido".

Algunos de estos médicos hablaron, por ejemplo, de "crisis de sentido" mientras que otros, al intentar explicar cómo vive la gente este 2020 pandémico, habló de incertidumbre, impotencia, imprevisibilidad y postuló la figura de un prisionero. Eduardo Keegan, reconocido psiquiatra, instauró la idea de un "tsunami de problemas de salud mental" como secuela.

Gabriela Martínez Castro dijo que cuando las preocupaciones existenciales no logran ser domadas por las personas, empieza a manifestarse sintomatología física como taquicardia, palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de mareo, sensación de estar desconectado del cuerpo, problemas gastrointestinales, irritabilidad, impaciencia, insomnio, sueño no reposado, dificultad en la atención, en la concentración y en la memoria, y los famosos ataques de pánico.

"Tenemos la mirada estrecha en este momento, eso significa que nos cuesta evaluar las situaciones de forma desapegada para afrontarlas". A esto se le llama, "mirada de túnel" o sea una visión angosta y limitada de la realidad.

Los científicos indicaron que la mayor parte de la gente lo está viviendo (a este año) como un tiempo de suspensión en el que se vive un "sinsentido".

Martínez Castro, directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad, dijo que el mundo entero en simultáneo está angustiado por primera vez.

"El hecho de rodearnos y de poder abrazarnos es una necesidad básica como la necesidad de abrigarse, de comer, de dormir. Sin la sociabilización no podemos sobrevivir. No tener ningún tipo de relacionamiento nos hace muy mal, nos deprime, nos genera angustia, nos genera tristeza, nos genera falta de ganas, nos afecta el sistema inmunológico", explicó.

A modo de consejo anotar vivir el día a día, disfrutando lo pequeño, lo mínimo. Un agricultor me decía ayer que él había crecido sin tener ningún lujo, como la mayoría de nuestros padres y abuelos. Con lo que daba la tierra... pero feliz.

Este momento del mundo le recuerda ese momento, en el que hay que volver a lo básico. Y aprender a vivir de nuevo.

Alguien más lo dijo: "La angustia es como una ola: va a venir, nos va a revolcar un poco y se va a ir. No es eterna".

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