Opinión
El final del modelo Roberto Carlos
Domingo, 11 de octubre de 2020Por Marcelo López.

El ministro Martín Guzmán explico hasta el cansancio lo que iba a pasar si se restringía el acceso a los 200 dólares para ahorro, lo hizo en casi todas la charlas y reuniones puertas adentro del Gobierno. Cuando sintió que la batalla no era fácil salió a decirlo públicamente en las entrevistas.

El titular del Central, el mendocino Miguel Pesce, propugnaba el cierre definitivo del acceso a dólares de los ciudadanos que quisieran comprar. Finalmente primó una formula que dejo la situación más cercana lo que proponía Pesce que lo que sugería el Ministro. La respuesta de los factores de poder fue la adelantada por el joven que fue capaz de lograr un acuerdo histórico, por volumen y beneficio para el país, con los acreedores externos.

¿Por qué se opto por un camino mas cercano al del mendocino que al de Guzmán? Quizás nunca se sepa, pero sí sabemos que en una semana es que el Gobierno debería haber tomado nota que el problema no es el dólar ahorro, o como quiera bautizárselo, sino los grandes factores de poder y los grupos concentrados que no han parado su ataque contra la cotización de la moneda ni contra las arcas del BCRA.

La medidas-por lo menos en está primera semana- solo fortalecieron las expectativas devaluatorias y una sensación de que nada tiene precio. Volvieron las listas en dólares que el comerciante convierte al momento al dólar que le parece escucho en la radio o vio en la pantalla de TV y la respuesta generalizada en los comercios de que con este precio del dólar todo se ha ido a las nubes. La predicción Guzmán cumplida.

La decisión esta completamente en manos del Gobierno, o termina con la forma Roberto Carlos de gobernar, esa de tener un millón de amigos o se enfrenta a un periodo de complicaciones e inestabilidad que le será difícil domar. No se puede administrar creyendo que lo enemigos son los amigos.

La restricción externa es una situación permanente de la Argentina pero, como dijimos hace un par de semanas, estamos atravesando un momento único e histórico con superávit de la balanza comercial y un camino despejado casi a cero de compromisos externos en los próximos años. Entonces ¿cómo se entiende que haya que sufrir horrores por la falta de divisas?

La explicación no es tan complicada como quieren hacer creer los voceros de siempre. Hay una razón mucho mas profunda; el Gobierno triunfante que vino a cambiar radicalmente el modelo depredador 15/19 al igual que gran parte de la clase política argentina insisten con caminos reiterativos anclados en discusiones e ideas retocadas pero reiterativas. Como explico en un recomendable análisis el ex titular del INTI, Enrique Mario Martínez el sábado por la mañana en Radio Andina.

Como dice un viejo dicho los hombres solo se pelean por dos cosas; por plata o por mujeres y aquí la pelea es por plata y por poder. La concentración de la Argentina es fastuosa y contraproducente para cualquier modelo que pretenda recuperar el control de la economía y el desarrollo productivo y social. Menos de una veintena de empresas (casi todas multinacionales) elaboran aproximadamente el 80 por ciento de los alimentos y bebidas que se consumen. La concentración es mucho mayor aún (casí llega al 90 % ) si agrandamos el universo a la producción de los artículos de primera necesidad. Cinco grandes cadenas de venta comercializan el 65 por ciento de esos bienes que se consumen fronteras adentro.

Lo mismo pasa con las exportaciones. Las del complejo agroindustrial están concentradas en no más de 10 firmas y se realizan por puertos privatizados con ineficientes controles del Estado. Lo mismo con las mineras que no solo exportan por esos mismos puertos, sino que declaran valores y volúmenes por simple declaración jurada. Un viejo dirigente del sector agropecuario siempre dice en privado que hay una solución muy simple para terminar con la especulación de los exportadores; "Pone un inspector con Gendarmería y sueldos incorruptibles con una balanza a la entrada de cada puerto una semana y vas a ver cómo te vienen a pedir de rodillas que se la saques y te liquidan todas las semanas".

Martínez, que además de ser un reputado ingeniero especializado en economía y que después de dejar el INTI se volcó de llenó a la economía y la producción popular coincide que el esquema de las retenciones es un modelo perimido y que se podría desenganchar claramente los precios internos de las expo fortaleciendo los emprendimientos pymes o cooperativos o de los movimientos agrarios y populares para la producción de alimentos a costos locales para volcar al mercado interno y garantizar la recaudación cobrando los impuestos que hay que cobrar a quienes deben pagarlos.

Para superar todas esas contradicciones la dirigencia no solo debe atender la coyuntura sino también tener la voluntad y valentía política de discutir lo que viene. Nadie duda que exportar más y con valor agregado es un camino muy interesante para reactivar el país, pero si ese aumento de las exportaciones se sigue administrando con este mismo modelo serán pocas las soluciones y muchos los problemas.

A propósito de pensar en futuro, pero no desatender la coyuntura el Instituto del Trabajo y la Economía de la Fundación Germán Abdala difundió su informe de octubre dónde asegura que "La precaución debe ser máxima, porque el gobierno deberá pensar en un paquete de ayuda más focalizado ya que las heterogeneidades sectoriales operan en fuertes disparidades frente al promedio. Y como venimos remarcando en los informes anteriores la demanda sigue sin crecer como debería para traccionar un crecimiento lo suficientemente deseable para recuperar, aunque sea una parte de lo perdido por la pandemia.

El cimbronazo que el COVID-19 generó en la actividad económico llegó al mercado laboral. El desempleo en el segundo trimestre de 2020 fue de 13,1%, lo que implica un incremento importante respecto del mismo período del año anterior (10,6%). Sin embargo, el dato más significativo es el de la caída en la tasa de empleo, que pasó del 42,6% al 33,4%, combinado con la caída en la tasa de actividad, que pasó de 47,7% a 38,4%. Esto se debe a que casi la totalidad de las personas que perdieron su trabajo luego no pudieron salir a buscar uno nuevo, impedidas por las restricciones a la circulación, y por lo tanto pasaron a ser inactivas".

Hace varias semanas el Gobierno tomó la decisión de salir del modo pandemia para tratar de administrar a la vez la emergencia sanitaria y la económica tratando de sentar las bases de los tres años de gestión que le quedan por delante. Dejar el modo Roberto Carlos para comprender que las tensiones del poder no se resuelven si no es tomando medidas contundentes basadas en el respaldo de su electorado y de la ciudanía y elegir con acierto los aliados para llevar adelante sus políticas será fundamental para el éxito o el fracaso. 

Si te interesa aquí puedes escuchar completa la charla con el Ing Enrique Mario Martínez

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