Escribe: Cdor. Pablo Loyola
El Arte del Equilibrio
Miércoles, 16 de septiembre de 2020
Por: Entorno Pyme

 La vida de cualquiera de nosotros está atravesada por muchas variables diferentes de ámbitos a su vez distintos. Cada uno de nosotros recorre regularmente estos espacios: familia, trabajo, amigos, estudio, recreación y cuidado de la salud como para citar algunos. El porcentaje de incidencia de cada uno en nuestro tiempo es variable y en muchos, la familia y trabajo ocupan una cantidad relativamente mayor que el resto.

Si bien creo que todos los que lean este artículo coincidirán con la existencia de estos ámbitos y la importancia de desarrollarlos a todos, estoy casi seguro también de que muchos no logran acomodar la agenda para que así suceda. Cuando suelo preguntar las razones que impiden llevarlos a cabo se escuchan cosas como: "en países como el nuestro hay que trabajar mucho más de lo normal", "yo descanso trabajando, a mí no me cansa estar a mil", "ya no estoy en edad de estudiar nada, y tampoco tengo ganas".

Si tomamos un prisma y hacemos pasar un rayo de luz blanca por el cristal, veremos que proyecta como salida un arco iris. El prisma descompone la luz blanca en un espectro equilibrado de siete colores. Supongamos que nuestra vida es la luz blanca y que cada uno de los siete colores es un aspecto de ella. Deberíamos poder encontrar la combinación exacta de actividades en cada ámbito para poder seguir siendo una luz blanca, ya que, para ser blanca, la luz debe estar compuesta necesariamente por los diferentes colores.

Que interesante sería poder armar nuestras agendas semanales con un poco de cada color.

No pude dejar de hacer el parangón con la vida de una empresa familiar. Cómo balancear la misión de la empresa (crear valor en forma de productos y servicios para comercializar), con la misión familiar (cuidar y promover la vida y la cultura de la familia) y la personal (destino personal y único de cada persona, el sentido de la vida).

En mi vida profesional me he encontrado con muchos clientes que han desarrollado muy bien el ámbito de la empresa, convirtiéndose en exitosos empresarios con organizaciones sólidas y muy rentables. Pero cuando se miran los otros dos ámbitos (familiar y personal) las materias adeudadas saltan a la vista, opacando el brillo del éxito empresarial. ¿Es negocio tener una empresa super exitosa y una familia llena de conflictos? ¿o una salud deteriorada por tanto estrés y horarios extendidos?

Veamos algunas recomendaciones que pueden ayudarnos en la búsqueda del equilibrio:

Ámbito empresarial

· Fijarse un horario a cumplir.

· Programar una agenda diaria de trabajo.

· Roles claros.

Ámbito familiar

· Hacer lo posible para que la casa no sea una extensión de la oficina. Eso incluye al celular.

· Dedicarle tiempo a cada miembro de la familia.

· En algún momento, contar cómo va en la empresa, los sueños que tiene. No es bueno que cuando los escuchan hablar sea siempre de problemas que han tenido. ¿Quién querría trabajar en un lugar así?

Ámbito personal

· Hacer el intento de armar una agenda semanal que además de trabajo y familia incluya deporte, estudio, relaciones sociales y cuidado de la salud.

· Incorporar el hábito de la introspección. Esto es aprender a desarrollar la habilidad de mirarse para adentro.

· Responder a esta pregunta: ¿Dónde te gustaría estar en 5 años?

Una vida equilibrada es posible. Como con muchas cosas en la vida es cuestión de desarrollar el hábito, pero, sobre todo, de tomar conciencia de que la vida no es sólo trabajo. Les puedo asegurar que intentando vivir así, equilibrando empresa-familia-persona, tendrán una vida mucho más plena y saludable.

El autor es Columnista Invitado en EntornoPyme y DiarioPyme. Además es Socio activo IADEF

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