Opinión
Ponerse en Marcha
Domingo, 23 de agosto de 2020Por Marcelo López Álvarez - @marcelopez2202

 Mientras los números de contagios diarios vienen superando los 8000 en las últimas jornadas y la extensión territorial del virus se magnifico después de varias semanas en las que la complicación parecía aislada al AMBA y alguna que otra provincia argentina, el Gobierno Nacional parece haber decidido comenzar a actuar en diversas áreas, quizás convencido de que deberá convivir indefectiblemente con la pandemia o que la solución está cerca.

Así en los últimos días comenzó a avanzar fuertemente en anuncios de obras para las provincias, en medidas para distintos sectores productivos y a impulsar fuertemente algunas de las que fueron promesas de campaña largamente explicitadas por el entonces candidato -ahora presidente- Alberto Fernández como el proyecto de reforma judicial o la discusión de los servicios públicos.

En la reforma judicial Fernández en la campaña hablo largamente del proyecto y compartió infinidad de veces su pensamiento de como funciona la Justicia (sobre todo la federal de la Capital) por lo que mal está asombrarse porque envié al Parlamento un proyecto en ese sentido cumpliendo su promesa de campaña.

Otro tema que generará excesivo ruido en las próximas semanas es algo más complejo ya que se cruzan demasiadas historias e intereses y deja un riesgo latente; que el choque de gigantes arrase con todo a su alrededor. 

El tema acaparará las luces del escenario, pero mientras tanto la economía diaria debe llevar también la atención del Ejecutivo. Algunos de los índices conocidos durante la semana muestran que la actividad lentamente comienza a retomar cierta normalidad, los índices de actividad industrial y de la construcción tanto del INDEC como de consultoras privadas muestran que se van recuperando los niveles pre-pandemia desde donde este Gobierno soñaba iniciar la recuperación antes que el virus arrasara con lo que quedaba.

Como decíamos los anuncios de obra pública en las provincias y políticas de estimulo a las producciones y exportaciones con valor agregado que se anunciarían en los próximos días (algunos aseguran que será sobre el final de agosto) después de que se selle el acuerdo definitivo con los acreedores externos son algunos de los ejes en los cuales se espera consolidar los índices de recuperación, con fuerte impronta a movilizar el mercado interno.

En estos días también desde el Ejecutivo mediante la participación del Ministerio de Trabajo se esta fomentando el cierre de negociaciones paritarias. En estos últimos 15 días cerca de un millón de trabajadores en blanco de distintos gremios vieron concluidas y aprobadas sus negociaciones salariales. Mientras el Gabinete económico ultima detalles de la forma que adquirirán hasta fin de año los ATP y el IFE a lo que se sumaran diversas líneas de financiamiento para diversos sectores productivos con eje, según aseguran algunas fuentes, en todo lo que sea sustitución de importaciones.

Al parecer el Gobierno tiene decidió caminar en dos direcciones al mismo tiempo recuperar el mercado interno fortaleciendo el consumo para darle dinamismo a la economía y propender el crecimiento de las exportaciones con mayor valor relativo tratando de superar la restricción externa tradicional de la economía.

En el mercado interno la base de partida es muy baja y se podría lograr una recuperación relativamente rápida con algunas medidas que fortalezcan los ingresos y propendan a una redistribución más ordenada hacia los sectores medios y bajos de la sociedad que son los tradicionales consumidores por distintas vías de la mayoría de sus ingresos.

En el ámbito del comercio internacional la situación no es tan simple. Si bien el cierre con los acreedores privados da cierto aire a los próximos años, las señales de los últimos días muestran un FMI (el próximo desafío) con otra mirada sobre el Mundo y sus relaciones económicas, no es menos cierto que, como venimos señalando reiteradamente, hay nuevas reglas en discusión y nuevas formas de mirar el futuro.

En las últimas horas hasta la propia Angela Merkel sorprendió con el anunció de que Alemania comenzaba un experimento de económico de una entrega durante tres años de una renta universal de 1200 euros mensuales a un grupo de personas sin normativa alguna para gastarlo y de paso puso en duda el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea convenio que, a pesar de los festejos anticipados de algunos, parece haber muerto antes de nacer.

Mientras la problemática relación de Estados Unidos con China y con otras naciones poderosas en materia comercial y los ruidos en la propia política interna de la gran nación de Norte generan convulsiones que se desparraman rápidamente por el orbe.

Hace unos días el economista Enrique Ascheri escribió un excelente articulo sobre los riesgos del regreso de la inflación global en medio de la disputa, fuerte y poco difundida, de los grandes jugadores de la economía norteamericana y global por el futuro político y económico de la relación de los Estados Unidos con el mundo y sobre todo con China a quien esos grandes jugadores la siguen viendo como gran factoría global de bajo costo para sus desarrollos tecnológicos, industriales y hasta farmacéuticos.

En ese nuevo mundo Argentina debe procurar no solo los dólares necesarios para desarrollar su economía sino también en el mediano plazo para cumplir sus compromisos internacionales. Se necesitará no solo inteligencia sino también prudencia para comprender el nuevo mundo que podrá deparar muy buenas oportunidades para un país que no solo puede ser un proveedor privilegiado de alimentos sino de ciencia y desarrollo como ya lo demostró en los últimos días

Esta nota habla de:
Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Opinión