viernes 12 ago 2022
Covid-19

Unos 6.500 alumnos de Mendoza no han podido educarse durante la cuarentena

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Por Sección Sociedad 30 de julio de 2020 - 00:00

Desde el pasado 15 de marzo, las clases presenciales en Mendoza quedaron suspendidas por la pandemia del coronavirus, en todos sus niveles y modalidades. Al iniciar el receso invernal, se proyectó una posible vuelta "escalonada" a las aulas a partir de agosto, pero el aumento de casos positivos en la provincia hizo que tal opción se descartara.

Por esa razón, las y los jóvenes retomaron sus actividades escolares esta semana de la misma forma en que lo hicieron previo al descanso de 21 días: a través de la virtualidad.

En una reunión semi presencial desarrollada hoy en las comisiones de Educación del Senado y Diputados, el titular de la DGE, José Thomas, brindó detalles del trabajo realizado durante estos meses en el área, y respondió consultas de los y las legisladoras.

El funcionario especificó que de la matrícula de 365 mil estudiantes con la que cuenta Mendoza, unos 6.500 han quedado fuera del sistema y no se les ha podido garantizar el derecho a la educación. Los motivos son varios, pero fundamentalmente destaca la falta de conectividad y de equipos tecnológicos necesarios para cumplir con sus tareas.

Ese número es el que maneja la cartera educativa respecto a chicos/as cuya trayectoria durante estos meses ha sido "muy débil o trunca". Thomas reiteró que en ese grupo se pondrá el foco para ayudar pedagógicamente durante el segundo cuatrimestre y posiblemente sea el que retorne en primera instancia al aula cuando se habilite algún grado de presencialidad en las escuelas.

En ese sentido -más allá de que indicó que el regreso a clases normales este año "no va a existir"-, planteó la posibilidad de que "algunas instituciones educativas puedan volver en septiembre", siempre y cuando la situación epidemiológica lo permita.

Por su parte, analizó que lo sucedido este año servirá cómo experiencia para "pensar en qué queremos para el 2021", remarcando que "la conectividad es esencial". "Si queremos una educación igualitaria, tenemos que ser selectivos en la manera de distribuir los recursos para asistir a los chicos más vulnerables. Vamos a discutir si se puede o no acreditar saberes en nuestros tiempos", manifestó. 

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