La voz de la Tierra: revelaciones del silencio más extenso registrado
Domingo, 26 de julio de 2020Por Myriam Ruiz.

Pasaron décadas desde aquella Primer Cumbre de la Tierra (en Río) en la que la protección del ambiente tomó la agenda pública mundial y recién en este 2020 -debido a un virus minúsculo como es el Covid 19- podemos certificar que es como lo decían los ecologistas y científicos: si el hombre aminora la velocidad con la que daña al planeta contaminándolo, desertificándolo o talando selvas completas, el ecosistema terrestre se sana solo. Veamos las pruebas.

La pandemia por el Coronavirus transformó la vida en el mundo, cambiando hábitos sociales y frenando la actividad económica a medida que la enfermedad iniciaba su colonización, país a país. El aislamiento de millones de seres humanos que comenzó en enero y febrero en China, continuó en marzo en la Unión Europea y en abril en Estados Unidos y América ha transformado -físicamente- a nuestro planeta.

Vista desde el espacio -en una tarea conjunta emprendida por la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial de Japón- la Tierra parece un gran TEG en el que las personas, vehículos, aviones, barcos, trenes comenzaron a abandonar calles, vías, cielos y océanos para mostrar un universo cercano limpio y en calma. Increíble.

El Observatorio Espacial para el Covid 19, al que podés ingresar desde aquí y ver a la Tierra en tiempo real o buscar los mapas que van quedando en archivo día a día, es un gran termómetro y la primera prueba real de lo que vienen reclamando ecologistas en todo el mundo durante años: el hombre es el primer destructor de su hábitat. O sea, si nosotros cambiamos, cambia nuestro mundo también.

Esta semana pudimos saber también que la Tierra tiene una voz única e inconfundible. Y pudimos escucharla en esas semanas de encierro absoluto.

Investigadores de distintos países registraron el silencio más prolongado y relevante del que se tenga registro en la historia de la humanidad. Esto fue posible porque el ruido sísmico cesó y, si bien se suele asociar a terremotos, lo cierto es que muchas cosas provocan vibraciones en la Tierra: el movimiento de los mares, la presión atmosférica y (claro) la actividad del hombre.

Una familia de leones toma una siesta en el pavimento, en el Parque Nacional de Kruger, ante la falta de actividad. (NatGeo)

La detención de la actividad por la cuarentena hizo que el ruido y las vibraciones sísmicas de la corteza terrestre se redujera a la mitad durante semanas.

También provocó que la contaminación global bajase de manera abrupta y notoria... primero en China y medio oriente; luego en la Unión Europea; y finalmente en nuestro continente empezando por el norte hasta alcanzar a América del Sur.

El planeta Tierra es el único ecosistema conocido en el cual es posible la vida. Es nuestra casa, nuestro hábitat.

Cuidar de ella no debe ser algo tan imposible. Avanzar hacia nuevas formas de vivir, trabajar y sociabilizar poniendo en agenda la protección del aire, suelo y agua se ha convertido en prioritario.

Si la Tierra se sumió en un silencio nunca antes registrado, sin dudas fue para decirnos -en esa voz calma- que el tiempo se nos está acabando.

Tamaño del texto
Comentarios
Tu comentario
Más de Opinión
Suarez apretó "off"
Por Luis Ábrego- Entre Paréntesis
Caída libre
Por Marcelo López Álvarez