Novedades literarias
Entrevista con la autora de "Sola en el bosque": un libro necesario para hablar sobre abuso infantil
Viernes, 24 de julio de 2020
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

Desde que el cuento "Sola en el bosque" (La Brujita de Papel) salió a la luz, la escritora y periodista argentina Magela Demarco no ha parado de recibir comentarios. Y si bien este no es su primer libro infantil, tiene otros como "Un papá con delantal" que aborda la igualdad de género y, "Mi amigo el mar", todo indica que la problemática que plantea "Sola en el bosque" sobre el abuso sexual infantil y la violencia familiar es una demanda social latente." Evidentemente por cómo está convocando hay una necesidad", comenta la autora. "La sociedad está preparada para por lo menos empezar a hablar y escuchar".

Hablar. Escuchar. Prevenir. Sanar. Eso pretende esta historia narrada por Demarco e ilustrada por Caru Grossi (como en sus publicaciones anteriores). Un cuento que nació a partir de situaciones de abuso que ambas vivieron y que un día pudieron poner en palabras reconociendo que de grandes todavía hay veces que el lobo... aún asoma

"Creo que cuando empezamos a hablar y a nombrar lo sucedido comenzamos a reparar el daño causado. Liberar la palabra es el primer paso para liberar el cuerpo, el alma y la mente. Debemos cuidar las infancias porque es ahí donde comienza todo", escribe Demarco en la biografía del libro.

La publicación además cuenta con el asesoramiento de psicólogos y psicólogas del Servicio de Salud mental del Hospital Materno Infantil San Roque de Entre Ríos, y en la contratapa se puede acceder a través de un código QR a una guía para docentes, madres y padres disponible para trabajar con el libro, tomando como base la Guía ESI del Gobierno y el asesoramiento recibido por la institución mencionada. 

-El libro como un puente para empezar a hablar. ¿Así surgió "Sola en el bosque"?

-Con la ilustradora nos conocemos desde mi primer libro infantil, yo la contacté por internet sin conocerla porque me gustaban sus ilustraciones y después nos dimos cuenta de que vivíamos a 6 cuadras. Este año se mudó. Nos hicimos amigas y a partir de ahí empezamos a hablar de la vida y surgió esto que compartíamos las dos que es el tema del abuso sexual. Ella en la infancia y yo en la preadolescencia. Obviamente es todo un tema. Cuando sufrís un abuso te marca. Hay distintos tipos y niveles de abuso. El mío no llegó a ser violación, pero queríamos hacer algo con eso. Sobre todo por las secuelas que deja en la vida de las nenas y los nenes.

La protagonista es mujer porque nosotras somos mujeres y nos pasó a nosotras y también porque el mayor porcentaje ocurre en nenas. Obviamente que le ocurre a nenes también y es súper traumático y además como es una sociedad machista para un hombre es hasta más difícil decirlo, pero bueno, nosotras queríamos aportar desde ahí. También empecé a conocer a muchas compañeras y amigas que habían sido abusadas y con historias terribles. Tengo una amiga que realmente se pudo parar a los 43 años porque le daban ataques de pánico. O sea, es muy difícil poder superar eso.

Demarco cuenta por qué para escribir el cuento acudió al asesoramiento de profesionales y explica: "El cuento lo escribí y se lo presentamos a profesionales del Hospital Materno Infantil de Entre Ríos (Paraná) porque ellos lamentablemente reciben muchos casos de nenes y nenas abusados y entonces la idea de ellos era poder trabajar en los consultorios con ese material. Hubo palabras que se modificaron porque tal vez para las nenas y los nenes eran muy fuertes. En el final del libro termina que la nena recurre a alguien para contárselo. En un primer momento iba a ser la mamá cuando yo lo escribí y ellos me dijeron que abriera el juego, que fuera quien estaba en la casa y que fuera una persona en la que la nena pudiera confiar".

La escritora y periodista nacida en Buenos Aires que desde el nacimiento de su hijo inclinó su vocación literaria al universo infantil, observa cómo el lanzamiento del cuento está generando múltiples repercusiones y agradecimientos por abordar la problemática.

Sobre esto dice: "Yo siento que a veces la sociedad está preparada para algunos temas y otros no. Evidentemente por cómo está convocando hay una necesidad. La sociedad está preparada para por lo menos empezar a hablar, escuchar. Y yo digo: bueno además de escuchar, estaría bueno que pudiéramos articular mecanismos para prevenir, para estar más atentos. Y no sólo con nuestros hijos, sino yo siempre digo, hay vecinos que escuchan algo raro, hay mamás de amiguitos que ven una conducta rara en la familia de la amiga de su hija. Los colegios y los profesionales de la salud son una vía, ellos tienen la obligación de denunciar eso. Ahora las clases no son presenciales, por lo tanto es algo que me angustia un poco porque los nenes y las nenas no tienen a dónde acudir. Yo lo que invito es a que todos nos comprometamos", apunta.

"Cuesta poner en palabras lo que sucede. También pasa que para una nena o un nene es impensado que alguien que se supone los tiene que querer, los padres, los familiares, personas queridas les hagan daño. A través del libro se les muestra que hay un lobo adentro de las casa, entonces surge también la posibilidad real de poder decir".

Dentro de esta posibilidad real de poder hablar para poder identificar lo que sucede, la autora remarca la importancia de los talleres de Educación Sexual Integral que se imparte en los colegios.

"El año pasado el 80% de las denuncias por abuso infantil se dieron después de tener los talleres ESI en los colegios. Claro, porque allí muchos se dieron cuenta aquello que les estaba haciendo mal. Por eso también son tan importantes los talleres ESI en los colegio por más que hay gente que todavía parece que vive en el siglo XIV y que no quiere, pero son sumamente necesarios. En mi época no existía nada de esto, mis viejos no me hablaban de nada, y esta es la ventaja que tenemos ahora. El libro tiene atrás un código QR donde podes bajar una guía de lectura con el libro para mamás, papás y docentes para trabajar sobre el libro, pero también surgen otras cosas disparadoras. Temas como el amor hace bien, si no hace bien no es amor. Que respeten tus sentimientos. Si a vos te parece que alguien te hizo algo que no es, no es. Esto de las partes íntimas, que nadie puede tocarte las partes íntimas, que por más que te digan que es un juego, no se juega con las partes íntimas. Todo eso también está en la guía para que posibilite charlar de todas esas cosas a los chicos", cuenta. 

-En la reseña del libro hacés referencia a que está contado en un tono metafórico y no tanto. ¿Cuáles fueron los desafíos o qué te propusiste sobre la forma de contar la historia?

-Yo traté... El libro en ningún momento habla de abuso, en ningún momento dice violencia, por eso también es un libro que se puede trabajar sin miedo, porque hay personas que te generan miedo y no sabés por qué y también es válido el sentimiento. Si un nene le tiene miedo a alguien, bueno, hay que respetárselo. Tratamos de cuidar eso para que no cerrara. El libro no cierra conclusiones, el libro lo deja abierto para que la última lectura o la última reflexión sea del lado del lector. Según la edad, ¿no? Según la edad ellos van a ir haciendo distintos tipos de análisis y a medida de que tengas más años tendrá otro tipo de profundidad. Este es un lobo, que por ejemplo mi hijo, un ningún momento supo que era un humano, para él sigue siendo un lobo. Pero entendió que cuando algo te genera miedo tenés que ir a contárselo a alguien en quien confíes. Bueno, eso es más que suficiente. Por eso también yo creo que los libros no tienen edad y que cada persona hace su propia lectura. Y según también las vivencias de cada uno, según el recorrido del lector, pero no lo va a leer igual un nene o una nena que está siendo abusada, que una que no. Se termina de cerrar la idea con el lector.


El maltrato infantil en cuarentena: se encienden las alarmas 

El confinamiento provocado a causa de la pandemia por el nuevo coronavirus, ha encendido las alarmas de varias organizaciones que advierten que el aislamiento puede potenciar las situaciones de violencia hacia menores. Mayor es el riego en hogares donde las víctimas ya conviven con la persona agresora. En el Diario El País de España que se hace eco de esta la problemática en un artículo, Marisa Graham, Defensora de Niño, Niña y Adolescentes en Argentina, explica: "En las familias donde ya había violencia hay mujeres y niños conviviendo con un agresor. Hay que tener en cuenta que los violentos y los feminicidas tienen como modus operandi el aislamiento de sus víctimas. Y lo que sucede en esta situación extrema es que los factores de protección, como la escuela, no están, y los factores de riesgo, como el aislamiento, aumentan". Como visibilizar, detectar y denunciar casos de maltrato y abuso se complejiza aún más por la cuarentena, es necesario un rol activo por parte de la comunidad, como bien explica la autora del cuento "Sola en el bosque". Mendoza cuenta con el Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI) que habilita la línea 102 para poner en alerta a las autoridades sobre estos casos. Es gratuita, anónima y funciona las 24 horas de los 365 días del año.    

PODÉS LEER | La agresión física, a la cabeza en la cantidad de denuncias por maltrato infantil en Mendoza Por: Florencia Rodríguez. 

-Hace tiempo que te dedicás a la literatura infantil. Ya tenés varios títulos como "Un papal con delantal" y otros. ¿Este es el más personal?

Sí, mirá. Yo veo una línea. Si bien "Mi amigo el mar" parece que es para muy chiquititos, mi idea también fue trabajar el tema del desapego, que la vida es movimiento y hay que aprender a fluir, porque en mi vida falleció mi viejo, falleció mi mejor amiga a los 17, entonces para mí todo eso fue un tema. Pero "Un papal con delantal" y "Sola en el bosque" parten de temáticas más en general. El otro es la igualdad de tareas entre hombres y mujeres. Y bueno, obviamente que este es el más personal porque ocurrió. Pero "Un papá con delantal" es un libro que también quiero mucho porque estamos en una sociedad muy machista, muy patriarcal, más allá de los discursos de igualdad, la verdad es que las mujeres seguimos haciendo todo. No sé cómo estará la generación de los 20, pero la generación de los 30 y pico que es la que conozco seguimos siendo las mujeres que las que además de salir a trabajar, bañamos a los chicos, les hacemos hacer las tareas, salimos a comprar las cosas, cocinamos. Y cuando un hombre quiere ayudar es "¿Ay mi amor dónde estaba el saquito de te?", entonces eso. Apelo a que haya un cambio.

-Como periodista y escritora, ¿sentís que en la literatura infantil se abre un espacio para abordar estos temas?

-Mirá algo que nos pasó. La Brujita de Papel que es la editorial que publica el libro no toca estas temáticas en lo más mínimo y cuando se lo presentamos dijimos bueno presentémoslo por las dudas y la respuesta fue muy rápida. Que sí, que no era un tema de la editorial, pero que era un tema necesario. Yo creo que eso dice mucho de que querer empezar a hablar este tipo de problemáticas. Yo veo que hay una apertura.


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